Quepo tumbado
Hoy he despertado con una pereza especial..de esas que te hacen no querer salir de casa...de las que te hacen desayunar dos veces (o tres) y quedarte todavía más débil que antes...de las que invitan a contemplar los programas de televisión de la hora de la comida y los de después con el mando en la mano y bajando el volumen poquito a poco hasta quedarte dormido...
Tengo un sillón en casa de esos en los que cabes tumbado y es alucinante sentir como te va atrapando poco a poco hasta dejarte sin fuerzas. La luz que entra por las ventanas proporciona el justo calor que se necesita para establecer una temperatura corporal que te hace caer rendido...como a otro ritmo cardiaco...
A mí me pasa que si duermo poquito pero profundamente, es suficiente para no necesitar más...en cambio, si me quedo dormido mucho tiempo (incluso horas) me despierto con un cabreo enorme que me hace no emitir ningún sonido hasta que la noche no tiene ni la más mínima luz de las que tuvo el día...





