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Los de dentro
A veces no es él quien escribe, somos nosotros.. Los de dentro
Acerca de
A veces son ellos...me vacían el cerebro y me obligan a escribir hasta lo que a veces mis manos no quieren....te miran a los ojos fijamente y saben lo que estás pensando...te desenredan las ideas y las sacan a la luz....ten cuidado....son muchos...infinitos...y tienen todos el mismo aspecto....pero nadie puede verlos.
Sindicación
 
En cada rincón


En las llaves que busco por todos mis bolsillos cada vez que llego a casa aún se conserva la electricidad de los primeros días, de cuando aún no éramos conscientes de lo que estaba sucediendo.
Quizá no ha pasado el suficiente tiempo como para analizar debidamente lo que hemos ido construyendo pero tengo la absoluta sensación de convivir fácilmente y sin demora ni reparo.
Dibujamos a veces los abrazos en el jardín del salón y se nos mueren las plantas porque se lleva la atención el agua que trazó una línea recta del techo a la encimera en la cocina.
Son de papel las paredes pero apenas me paro a pensar en ello por saber quién somos casi en su totalidad.
La nostalgia no está diseñada para los lugares pequeños y es por eso por lo que hoy por hoy hay más espacio en casa.
Le daré forma al sillón para cuando vuelvas aunque mi espalda se resienta cada vez, y, no te miento cuando te digo que si no abro las persianas demasiado es porque tú traes toda la luz cuando atraviesas la puerta...


"...cuando cierro la bolsa de la basura y la bajo a la calle tengo la impresión de cerrar un ciclo diario que me mantiene vivo y en orden...por eso sonrío...porque me alegro de que sea contigo con quién lleno esas bolsas...bueno, por eso, y... porque hay ascensor..."

 
¿Quién no da la vez?

Diferencias entre educación, respeto, y seriedad.
Juguemos con estos tres factores asignando respectivamente unos personajes: el que respeta educadamente la fila, el que se cuela faltando el respeto a todos los que la componen y el que llama la atención a este último para que espere su turno en la misma dándole sonido a las frases que toda la fila pensaba pero nadie emitía. (el personaje que con educación y seriedad le advierte al segundo que ha de respetar su turno, posee los tres factores inevitablemente.)

De este modo se entiende que la seriedad que uno aparenta es real pero no más que la que cualquier persona normal puede exponer cuando es debido.
El adjetivo no es "sentencioso"(en cualquier caso sería "sentenciero") ya que dista mucho de lo que en realidad se quiere decir.Yo, lo llamaría "rotundo" para hacer hincapié en lo contundente y justa que resulta esta actitud atribuyendo este adjetivo.