Desintegración
La vida sigue gggfbbbrtr y yo con ella wxsag )& “% hgererteretreerewwrr
bñwñecñbñf parecía que el día prometía hgg
g&/()/(&%&¨^*_Ñ” “ le dije y
mientras me comía un don [uts cubierto de chocolate.KI(&/&%B464gggtttttrrrr
era una gotera &•”&”•{[&•&/”””””&&
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098¨;&&%Ç . con la dueña del piso.B[[]YR&$•”&”!$
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para la vida entera . Y&C•!CN^*¨¿¨?¿¿¿’¿
¡ la escalera? ¡¡i/&%?= D%47no se puede dejar pasar.8de2 en pcia. (013
Vayan con Dios$ . /(0
fferyi4 yo a lo mío.
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¿Me se lee?
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PD. h7436-^*¨ lo explico.

Identificación
Después del batacazo contra la vivienda de un particular he decidido tomarme un kit kat, las cosas a su debido tiempo, si no me humanizo hoy, mañana será otro día.
Me voy a dar un caprichoso, quiero sacarme el DNI, algo que anhelo como los peces al mar. Es una forma como otra cualquiera de sentirme un poco más humana y no conlleva riesgos innecesarios. ¡¡Qué no puede una ir por la vida sin papeles, hombre ya!!
He falsificado unos datos de escasa importancia y he recortado unos plastiquillos para proteger el documento que encontré en un cubo de basura. Gran hallazgo.
Me he peinado durante varias horas seguidas,(quería estar mona) hasta que el secador se hizo ruinas y un olor a quemado acompañado de una delgada línea de humo gris plomo confirmó la sospecha, es decir dejó de funcionar. Que en paz descanse.
Me he puesto mis mejores galas y he dicho “patata” al tiempo que apretaba el botón de la cámara, inmortalizando así una instantánea de 10x15 con todo el ser que ocupa mi cuerpo en este espacio físico en el que me hallo por tiempo indefinido. Una vez mezclados los ingredientes (datos, plastiquillo y foto) se transformaron en un moderno documento, denominado “carné de identidad”.
Ahora que he descubierto que puedo pasar inadvertida entre las masas de gente con las que cohabito, he perdido el juicio de la emoción. Observando, he descubierto que muchas personas van disfrazadas como si fuera carnaval (en el mejor de los casos) en fechas equivocadas y no pasa nada. Es curioso.
Así que si ellos pueden pasar inadvertidos... yo también. Por fin podré mezclarme con la gente sin temor a ser arrestada por falsificación y destrozos de materiales de diversas consideración.
Gracias Mc Fly
Mi foto del carné

Me voy a dar un caprichoso, quiero sacarme el DNI, algo que anhelo como los peces al mar. Es una forma como otra cualquiera de sentirme un poco más humana y no conlleva riesgos innecesarios. ¡¡Qué no puede una ir por la vida sin papeles, hombre ya!!
He falsificado unos datos de escasa importancia y he recortado unos plastiquillos para proteger el documento que encontré en un cubo de basura. Gran hallazgo.
Me he peinado durante varias horas seguidas,(quería estar mona) hasta que el secador se hizo ruinas y un olor a quemado acompañado de una delgada línea de humo gris plomo confirmó la sospecha, es decir dejó de funcionar. Que en paz descanse.
Me he puesto mis mejores galas y he dicho “patata” al tiempo que apretaba el botón de la cámara, inmortalizando así una instantánea de 10x15 con todo el ser que ocupa mi cuerpo en este espacio físico en el que me hallo por tiempo indefinido. Una vez mezclados los ingredientes (datos, plastiquillo y foto) se transformaron en un moderno documento, denominado “carné de identidad”.
Ahora que he descubierto que puedo pasar inadvertida entre las masas de gente con las que cohabito, he perdido el juicio de la emoción. Observando, he descubierto que muchas personas van disfrazadas como si fuera carnaval (en el mejor de los casos) en fechas equivocadas y no pasa nada. Es curioso.
Así que si ellos pueden pasar inadvertidos... yo también. Por fin podré mezclarme con la gente sin temor a ser arrestada por falsificación y destrozos de materiales de diversas consideración.
Gracias Mc Fly
Mi foto del carné

Aterrizaje forzoso
Mi primera misión en la tierra ha sido un auténtico desastre, lo reconozco y no me molesta que me señalen con el dedo.
Han vuelto a surgir imprevisto en la humanización. Al parecer estás naves nodrizas de hierro fundido no funcionan con telepatía como los humanos, vulnerables ellos a mis habilidades telépatas. Y tampoco sobrevuelan el suelo por encima de una media razonable. Vaya chasco.
Ayer, quise hacer una prueba de velocidad antes de pasar a buscar a mis invitados el domingo para dar una vuelta por el espacio. Al principio la nave obedeció mis órdenes, pero se cansó y una vez alcanzada una altitud que yo consideré insuficiente, amenazó ( posteriormente cumplió) con lanzarme al vacío. Yo he sobrevivido como pude, tengo una naturaleza transparente que me hace inmune a los golpes, no puedo decir lo mismo de mi utilitario; se plegó como una acordeón y no parece que vaya a recuperarse. No atiende a mis órdenes, ni se mueve y eso que aún tiene el deposito lleno.
Tendré que volver a mi nave de siempre, al menos ella no falla, sin olvidarnos de lo ecológica y educada que es, tan servicial siempre a mis deseos.
Nadie dijo que fuera fácil humanizarse. Trazaré un nuevo plan.

Humanización
La humanización sigue su curso, tanto es así que últimamente apenas tengo tiempo para actualizar. De momento he comenzado por mi nave nodriza, que sea ella la que sufra los efectos secundarios del proceso, ya sabemos todos que las matemáticas nunca han sido mi fuerte a pesar de que siempre destaqué por encima de la media en resolución de problema, cuando me adoctrinaban allá por el siglo XIX.
Por el momento no han surgido inconvenientes y eso me preocupa, pues yo siempre he sido experta en provocar catástrofes de tamaño medio o familiar.
El proceso al que sometí a mi nave fue sencillo teniendo en cuenta las coordenadas wx321 en paralelo al eje de la tierra y aprovechando la fuerza de los vientos huracanados -fuerza dos- procedentes del sistema solar que en su encuentro con la heliosfera, surgió, así como el que no quiere la cosa una aurora boreal con destellos luminosos de colores, formando todo ello una escena entrañable y con mucha luz.
Mientras la madre naturaleza me sorprendía con sus misterios yo seguía a lo mío, es decir acelerar la nave hasta llegar a los 7.777 km/h y conseguir mi objetivo.
El resultado fue por una vez el esperado, mi nave nodriza tipo hongo silvestre se convirtió en un moderno utilitario de longitud 3,822x 1,675 (ancho por largo) 5 plazas, siempre que los ocupantes no sean muy anchos, motor 2.0 - 90 Cv. Climatizador gratis, aproveche esta oferta.
El único inconveniente es que el deposito venía vacío. Por lo demás el objetivo está cumplido. Mi buena racha ha comenzado.
Os dejo una foto del proceso.

Por el momento no han surgido inconvenientes y eso me preocupa, pues yo siempre he sido experta en provocar catástrofes de tamaño medio o familiar.
El proceso al que sometí a mi nave fue sencillo teniendo en cuenta las coordenadas wx321 en paralelo al eje de la tierra y aprovechando la fuerza de los vientos huracanados -fuerza dos- procedentes del sistema solar que en su encuentro con la heliosfera, surgió, así como el que no quiere la cosa una aurora boreal con destellos luminosos de colores, formando todo ello una escena entrañable y con mucha luz.
Mientras la madre naturaleza me sorprendía con sus misterios yo seguía a lo mío, es decir acelerar la nave hasta llegar a los 7.777 km/h y conseguir mi objetivo.
El resultado fue por una vez el esperado, mi nave nodriza tipo hongo silvestre se convirtió en un moderno utilitario de longitud 3,822x 1,675 (ancho por largo) 5 plazas, siempre que los ocupantes no sean muy anchos, motor 2.0 - 90 Cv. Climatizador gratis, aproveche esta oferta.
El único inconveniente es que el deposito venía vacío. Por lo demás el objetivo está cumplido. Mi buena racha ha comenzado.
Os dejo una foto del proceso.

Publicidad (engañosa)
Gasolina para el viaje: 20 euros
8 kinder sorpresa para combatir el síndrome premenstrual: 7,20 Euros
Klinex para el catarro, estornudos y mocos post despertar en la mañana: 1 euro
3 cds música variada, que el ritmo no pare, para el viaje: 9 euros
1 caja de almax en sobres para digerir las emociones fuertes: 3,99 euros
1 tarjeta de memoria para la cámara :32 euros
Ir a buscar a Lucrecia a la parada de bus y llegar tarde: Un enfado amistoso de 3 segundos.
Que el Idiota, después de 10 años se interese por mí y yo lo ignore ampliamente, eso...
no tiene precio.
El dinero no da la felicidad. Invierta en deseos inalcanzables, a veces se cumplen.
Para todo lo demás pague religiosamente en tarjeta o en efectivo.
Fallo técnico
El aparcamiento fue todo un éxito, nadie lo puede negar. De las consecuencias no puedo decir lo mismo. Mi efecto devastador sigue provocando serios problemas. Parece ser que en el aterrizaje no tuve en cuenta una serie de factores de vital importancia. Aquí en la tierra no se me perdona ni un desliz, como si los humanos no metieran la pata y las armaran más gordas. Mis únicos errores han sido no hacer un curso de protocolo y aprender a respetar a esta nuestra naturaleza, diferenciando un bosque de una ilusión óptica. Quien me mandaría a mí no leerme el Quijote para estar prevenida.
Me está saliendo caro hacer vida normal en la tierra. Está decidio, mañana me humanizo a un 75% para dejar de levantar sospechas. A partir de entonces me comportaré lo más humanamente posible.
Mientras tanto estoy en busca y captura por un delito que no cometí, fue mi nave la culpable, nadie le mando arrasar la tierra de esa manera, también es cierto que yo le resté importancia. ¿Qué son 5 árboles chamuscados comparados con la inmensidad del mar?

Aparcamiento
Que mal está el tráfico fluido en estas carreteras de Dios. No me ha quedado más remedio que reducir mi nave al absurdo y dejarla en un parking cerca de la naturaleza por eso de que respire aire puro, aunque sea un cacharro, quiero alejarla de la polución y otros gérmenes nocivos que habitan en el aire. Aún tenía combustible para otros 453 años, pero más vale prevenir que lamentar el tiempo es oro y pasa volando, como yo en mi nave. Mejor aparcar cómodamente que hacer un aterrizaje forzoso.
Había llegado a mis oídos que Lucrecia Borgia (mi manager) quería dejar el cargo alegando una serie de motivos que desconozco. Así que la llamé y le dije: Tienes que ser mi manager los próximos 350 siglos, después ya veremos. En tu mano está que publiquemos las memorias de tu vida. Y ahora hazme un favor búscame un parking en una zona privilegiada para Henrry (mi nave) y no se hable más. Dicho y hecho a los 23 minutos ya tenía plaza, con una condición minimizar el volumen del utilitario.
Reduje pues mi nave hasta conseguir el tamaño deseado a través de un proceso de adoctrinamiento más o menos complejo. La nave accedió a mis órdenes, eso o la mandaba a tomar viento a la farola, tú decides, le dije.
Haciendo balance de la operación estoy satisfecha. Lucrecia tiene por fin sus memorias y yo puedo volver a caminar después de permancer una semana en el espacio sentada en un habitáculo de reducidas dimensiones.


Mi planeta
Llevo dos días dando vueltas por el espacio, sin éxito alguno a la hora de aparcar mi nave, vamos que no hay un solo hueco libre. Y aquí estoy esperando un golpe de suerte para ubicar mi utilitario espacial en algún lugar permitido. Espero no quedarme sin combustible, según el nivel del depósito me queda el suficiente como para conducir los próximos 650 años, aparentemente es mucho tiempo, pero ya sabemos la mala jugada que podría hacerme en este caso la relatividad.
He tenido la gentileza de acercarme a mi planeta y hacerle una foto aérea para presentároslo en primicia mundial a todos vosotros, humanoides:

La mancha negra de la izquierda es un socavón que un día sin querer hice al aterrizar en mi nave, cuando aun era primeriza en eso de la conducción y me resultaba divertido ser temeraria. Lo que está a su izquierda con forma de no sé que y se desparrama por el borde inferior es una isla desierta aún sin descubrir. La mancha que parece un caballo con alas o un brontosauro del pleistoceno (a la derecha del socavón)es el centro comercial, la zona más alejada de la derecha que se ve más baja y oscura, es el centro de control aéreo.
Mi humilde morada está encima del socavón arriba a la izquierda. Los puntos negros que se ven por ahí disperso son los efectos de las pequeñas descargas que fui dejando cuando caminaba apresura o si me enfadaba con Rugrecio.
El resto es agua, muy buena para quitar la sed y la mierdecilla acumulada a lo largo de un día o más, según la frecuencia y la prioridad que cada uno quiera darle al aseo diario.
El suelo de este país es muy sensible a mis energías, fue uno de los motivos que me llevo a mudarme a la Tierra, eso o el planeta desaparecería si yo seguía cohabitando en su espacio. Mis energías son altamente nocivas en este mi planeta, durante un tiempo fue el enemigo público más buscado de la zona. Por mi bien decidí y de forma voluntaria marcharme, está muy feo ganarse enemistades por un problema de tan fácil solución. Nadie opuso resistencia.