10 años después
El olvido no es victoria
sobre el mal ni sobre nada
y si es la forma velada
de burlarse de la historia
para eso está la memoria
que se abre de par en par
en busca de algún lugar
que devuelva lo perdido
no olvida quien finge olvido
sino el que puede olvidar.
Benedetti
clásicos navideños
Ayer fue un día intenso para mí, se me juntaron dos acontecimientos navideños.
Soy de las que juega a la lotería, lo normal es que no toque, pero la ilusión es la ilusión. En este caso duró apenas 5 minutos pues el gordo salió antes de que pudiera asimilar que los niños habían comenzado a “cantar”. Yo a pesar de todo, estoy satisfecha con los resultados. No me tocó ni un céntimo pero me quedé a 37.000 números de rozar el gordo.. CASI!! Si tenemos en cuenta que hay un total de 65.000 números, haciendo una equivalencia en una escala de 1 a 10 me quedaría de nota media un 5,5 APROBADO o eso creo. No está mal para tratarse de un sorteo.
Una vez superado la decepción prevista, recuerdo el segundo acontecimiento del día: Esta noche es la cena de Empresa. Momento de crisis, ansiedad y otros desordenes bioquímicos de reacciones en cadena imprevistas. Como todos los años y da igual en el trabajo que esté, mis jefes acaban haciendo el ridículo, bebiendo y cantando.
Para empezar nos perdimos, más bien nos confundimos de restaurante, de dirección y casi de ciudad. Llegamos con 45 minutos de retraso. A nuestra llegada -3 pringadas formábamos la expedición ruta del bacalao- aplausos en el local y la OLA. Madre mía que recibimiento... ¡la gente nos quiere! les digo a mis compañeras para romper la tensión del ambiente.
No fuimos las únicas que llegamos tarde, el jefe llegó después que nostras, ¡mira que parecía difícil superar el reto! En verdad venía de doblete de una comida, ósea con una tajada de impresión y sonriendo como si se alegrara de vernos.
Él, que sabe que me da alergia, se pasó toda la noche siguiendo mi rastro. A mí no se me ocurrió mejor cosas que empezar a subirme por las paredes con la disculpa de que me encanta la escalada y últimamente ando muy mal de tiempo para practicar mi deporte favorito.
El siguiente momento crítico de la cena fue el reencuentro con gente del pasado que te conoce pero no se acuerda de ti. Te sonríen y saludan con disimulo, mientras se preguntan quien coño eres tú, al tiempo que tratan de ubicarte en tiempo y espacio. La conversación de besugos se convierte en un estudio sociológico, digno de documental de la 2.
Momento especial para los camareros. Siempre doy con los más torpes o les pillo en su día malo, me tiraron el vino y la sopa. Con tanta mancha, parecía la bandera de vete tu a saber que país. Como reclamo publicitario no tenía precio. Estaba monísima.
La lotería no me tocará pero la comida y bebida que sale por los aires, me cae siempre la serie completa. Empiezo a plantearme si mi vida no será un centro gravitatorio de situación extrañas, porque esto no es normal.
Bueno, que al final me fui cuando comenzaron con el repertorio de villancicos y otros clásicos populares, alegando que mi periquito estaba con gripe y necesitaba medicación.
Que alivio pensar que falta un año para la próxima cena de Navidad de Empresa...
Soy de las que juega a la lotería, lo normal es que no toque, pero la ilusión es la ilusión. En este caso duró apenas 5 minutos pues el gordo salió antes de que pudiera asimilar que los niños habían comenzado a “cantar”. Yo a pesar de todo, estoy satisfecha con los resultados. No me tocó ni un céntimo pero me quedé a 37.000 números de rozar el gordo.. CASI!! Si tenemos en cuenta que hay un total de 65.000 números, haciendo una equivalencia en una escala de 1 a 10 me quedaría de nota media un 5,5 APROBADO o eso creo. No está mal para tratarse de un sorteo.
Una vez superado la decepción prevista, recuerdo el segundo acontecimiento del día: Esta noche es la cena de Empresa. Momento de crisis, ansiedad y otros desordenes bioquímicos de reacciones en cadena imprevistas. Como todos los años y da igual en el trabajo que esté, mis jefes acaban haciendo el ridículo, bebiendo y cantando.
Para empezar nos perdimos, más bien nos confundimos de restaurante, de dirección y casi de ciudad. Llegamos con 45 minutos de retraso. A nuestra llegada -3 pringadas formábamos la expedición ruta del bacalao- aplausos en el local y la OLA. Madre mía que recibimiento... ¡la gente nos quiere! les digo a mis compañeras para romper la tensión del ambiente.
No fuimos las únicas que llegamos tarde, el jefe llegó después que nostras, ¡mira que parecía difícil superar el reto! En verdad venía de doblete de una comida, ósea con una tajada de impresión y sonriendo como si se alegrara de vernos.
Él, que sabe que me da alergia, se pasó toda la noche siguiendo mi rastro. A mí no se me ocurrió mejor cosas que empezar a subirme por las paredes con la disculpa de que me encanta la escalada y últimamente ando muy mal de tiempo para practicar mi deporte favorito.
El siguiente momento crítico de la cena fue el reencuentro con gente del pasado que te conoce pero no se acuerda de ti. Te sonríen y saludan con disimulo, mientras se preguntan quien coño eres tú, al tiempo que tratan de ubicarte en tiempo y espacio. La conversación de besugos se convierte en un estudio sociológico, digno de documental de la 2.
Momento especial para los camareros. Siempre doy con los más torpes o les pillo en su día malo, me tiraron el vino y la sopa. Con tanta mancha, parecía la bandera de vete tu a saber que país. Como reclamo publicitario no tenía precio. Estaba monísima.
La lotería no me tocará pero la comida y bebida que sale por los aires, me cae siempre la serie completa. Empiezo a plantearme si mi vida no será un centro gravitatorio de situación extrañas, porque esto no es normal.
Bueno, que al final me fui cuando comenzaron con el repertorio de villancicos y otros clásicos populares, alegando que mi periquito estaba con gripe y necesitaba medicación.
Que alivio pensar que falta un año para la próxima cena de Navidad de Empresa...
Trabajo y compañeros
Soy experta en trashumancia laboral, pertenezco a esta nuestra generación de jóvenes suficientemente preparados y tal y tal...pa na.
Empiezo a tener complejo de oca, de trabajo en trabajo y tiro porque me toca. Ahora trabajo...ahora paro...trabajo... paro... ¡¡Coña si tengo más experiencias laborales que sexuales!!.
Tengo una tremenda facilidad para caer en los entornos laborales más retorcidos de la geografía nacional, cada vez que estreno trabajo me pasan cosas inusuales, por recordar y a grandes rasgos:
En el trabajo que batí mi record mundial de permanencia en la Seguridad Social, a la semana de entrar, una avioneta estuvo a punto de estrellarse contra un ala del edifico, justo al lado de mi ventana:
¡¡Anda mira que enrollados son mis jefes que me dan la bienvenida celebrándolo por todo lo alto!!
Al poco tiempo, hubo una amenaza de bomba con desalojo incluido, tres incendios, varios compañeros hospitalizados por causas diferentes, los más destacados en el TOP TEN fueron: intoxicación por comida en mal estado, cólicos nefríticos, apendicitis bajadas de tensión ,caídas por escaleras, entre otras.
Al principio te lo tomas como anécdota pero con el paso de los meses empiezas a sospechar de estar siendo objetivo de atentados frustrados. No sé, empiezas a atar cabos y parece todo de dudosa coincidencia...
En otro currelo, como la gente se aburría se corrían chismes de lo más graciosos, sobre todo para la víctima de los chismes. Me atribuyeron diferentes novios y novias, enchufes con los jefes, desvio de fondos y estupidez parecidas.¡¡Hay si Pinocho levantara la cabeza!!!, cuanta competencia desleal se hubiera encontrado y cuanto cutre suelto. Yo me lo tomé con sentido del humor, total sabes que en breve te irás de allí, pa que te vas a liar a hostias y quedar mal con el personal, con lo divertido q es seguirles el juego.
En otros trabajos mis compañeras eran un ejemplo de equilibrio y paz mental:
La primera de ellas soñaba con la comida, comer era su único tema de conservación a cualquier hora del día. Tenía la habilidad de desviar las conversaciones más dispares al tema gastronómico, siempre llevaba algo para picar ente horas, entre minutos y entre segundos. Estar con ella era el mejor remedio para adelgazar, de tanto ver y oír hablar de comida se te quitaban las ganas.
La segunda tenía fobia a todo, a las enfermedades a los sitios cerrados, a la sangre, tenía hipocondría general, todo le daba miedo, era muy delicado hablar con ella sin que perdiera los papeles, dos de cada tres días la terminaba acompañando al médico.
La tercera le gustaba tontear con mujeres, no tengo nada en contra, fue muy directa y me eligió a mí como objetivo cero...el tema se presentó delicado: mira verás, te lo explico clarito: me gustan las naranjas y tú eres un limón... (con ejemplo gráfico).Para engalanar la historia mi trabajo estaba a dos calles de una sauna gay.
La cuarta tenía adicción al móvil, entre mensajes y llamadas, no sabías cuando entraba un fax, un sms o te llamaba el repartidor del súper para llevarte el pedido a casa. La vida a su lado era una nebulosa con banda sonora a medio camino entre el Jumping y el going up. Cuando te habías acostumbrado a la musiquilla cambiaba de teléfono y durante días te desconcertaba escuchar ese sonido tan poco familiar, claro que eso duraba poco.
Y luego nos quejamos de lo tedioso que es ir a trabajar...que no se diga.
La música la pones tú
Vuela esta canción para ti, Lucía, la más bella historia de amor
que tuve y tendré es una carta de amor que se lleva el viento
pintado en mi voz a ninguna partea ningún buzón.
No hay nada más bello que lo que nunca he tenido.
Nada más amado que lo que perdí. Perdóname si hoy busco en la arena
una luna llena que arañaba el mar..
Si alguna vez fui un ave de paso, lo olvidé pa' anidar en tus brazos.
Si alguna vez fui bello y fui bueno, fue enredado en tu cuello y tus senos.
Si alguna vez fui sabio en amores, lo aprendí de tus labios cantores.
Si alguna vez amé, si algún día después de amar, amé, fue por tu amor, Lucía,
Lucía...
Tus recuerdos son cada día más dulces, el olvido sólo se llevó la mitad,
y tu sombra aún se acuesta en mi cama con la oscuridad, entre mi almohada
y mi soledad.
que tuve y tendré es una carta de amor que se lleva el viento
pintado en mi voz a ninguna partea ningún buzón.
No hay nada más bello que lo que nunca he tenido.
Nada más amado que lo que perdí. Perdóname si hoy busco en la arena
una luna llena que arañaba el mar..
Si alguna vez fui un ave de paso, lo olvidé pa' anidar en tus brazos.
Si alguna vez fui bello y fui bueno, fue enredado en tu cuello y tus senos.
Si alguna vez fui sabio en amores, lo aprendí de tus labios cantores.
Si alguna vez amé, si algún día después de amar, amé, fue por tu amor, Lucía,
Lucía...
Tus recuerdos son cada día más dulces, el olvido sólo se llevó la mitad,
y tu sombra aún se acuesta en mi cama con la oscuridad, entre mi almohada
y mi soledad.
Las cosas de la vida
Resulta que desde pequeños te comen en el tarro en casa para que estudies y “seas alguien el día de mañana”.
Primera duda, que me expliquen que se entiende por alguien porque así leído en abstracto, suena...como muy amplio y difuso:
¿Una persona, un viajero, un niño, un astronauta...? NO!! es SUPER COCO!!!
Volviendo al tema, la curiosidad me ha llevado a buscarlo en mi súper diccionario, regalo de mi mamá. He de confesar que en mi tiempo libre me gusta ojearlo, es una manía que tengo desde los 6 años. Los extraterrestres somos así de raritos.
Volviendo a alguien (ya explique que soy dispersa ¿no?).
Definición de Alguien:
1.Designa persona o personas existentes sin indicación de género ni de número.
2.Significa vagamente persona que no se nombra ni determina.
3. Persona de alguna* importancia.
*Paso de buscar alguna en el diccionario.
Según esta definición entiendo que alguien, es un ser amorfo. ¿Mis padres quieren que yo sea eso el día de mañana, ?? Pues casi lo han conseguido, lo que no se proponga una familia...
Si me estoy empezando a sentir identificada con la materia prima que algunas cadenas de comidas utilizan para hacer sus menús!! ¿Me estaré transformando sin darme cuenta en una simple filete ruso? O, ¿en una hamburguesa?
¡Socorro, me devora el mundo!!!... Soy carne de cañón.
Madre mía, madre mía, que crisis más gorda. Toda la vida engañada, por no analizar con detenimiento una frase tan simple.
Esto que ahora si es un trauma, en su día no lo fue. Pronto empecé a pensar lo que sería de mayor:
La primera vez fue con ocho años,-la primera vez que elegí profesión no vayamos a pensar mal- Lo decidí sobre la marcha en la consulta de un psicólogo, -que mal suena- na, en mi colegio que se aburrían, y a mí me daba en ocasiones por escribir mal, entendiendo por mal, alterar el orden de algunas letras dentro de una palabra, y escribir al revés los signos de interrogación (eso aún hoy lo hago)nada importante, creatividad en estado puro.
Nunca entendí porqué le dieron tanta importancia, a mí siempre me gustó jugar con las palabras, inventar códigos secretos y cosas parecidas.
Lo que ayer parecía impensable, hoy es normal, me explico:
¿Qué hacemos todos cuando escribimos un mensajes de texto por el móvil??...
¿A cuántos de vosotros os han mandado al psicólogo por escribir..?
ns vms mñna n ksa d Mgel acrdt d llvr ls cds. Bss...
No quiero ni pensar a donde me hubieran mandado los de mi colegio, si llego a escribir algo así por aquel entonces.
En mi casa el gran dramón, hemos pasado de: la niña ha aprendido a leer sola !!( bien! la reencarnación del Einstein que todos esperábamos) ahh! La niña que nos ha salido tonta!!! y en el colegio apoyando la idea. Menos mal que el psicólogo les hizo cambiar de opinión. Para decepción de unos, no fui Einstein y para alivio de mí misma tampoco tonta. Pues entre sesión y sesión de terapia absurda explorando mi psique, buscando la raíz de tan importante problema, surgió la pregunta del año:
- ¿Qué quieres ser de mayor?
- Profesora de natación.
- ¿Por qué? Le miro con cara rara(esa pregunta no estaba en el guión) y le contesto porque me gusta más estar dentro del agua que en la tierra.
¿Se plantea una niña de 8 años porqué quieren ser, lo que quieren ser desde la expectativa de un adulto? Pues no, según Piaget, a esa edad seguimos en el periodo de las operaciones concretas, lejos de llegar a ese nivel de abstracción y de análisis de los adultos. Qué cruel era mi psicólogo.
Con 9 años tuve desdoblamiento de personalidad, quiero decir de gustos profesionales:
astrofísica, mentalista, vidente, historiadora, ventrílocua, nadadora olímpica de reconocido prestigio, traductora e interprete de varias lenguas planetarias, escritora, música -de acordeón-, madre de familia, monja (esta fue mi vocación más efímera, duró 1,5 horas el tiempo de la película, en el The End la descarté).
Con 10 años acoté el terreno: psicóloga, escritora, nadadora, arqueóloga, madre de familia.
Con 15 años contestaba a la pregunta con un no sé.
Con 18 años seguía con el no sé, ni me preocupaba.
Con 19 tuve que elegir en serio, pero eso mejor lo cuento otro día, que se me hace muy largo explicar.
Lo que tengo muy claro, es que el día de mañana no quiero ser alguien, quiero ser yo misma.
navidad,navidad...
Aviso para despistados, la Navidad ya está aquí, como todo los años por estás fechas, con la diferencia de que cada año llega un poco antes, en octubre descubrí horrorizada las primeras tabletas de turrón. Vamos a ver ¿Navidad no es diciembre? Para ser exactos ¿el 25? Que ya es casi enero...vamos, ¿Qué hacemos en octubre comiendo turrón? Me lo puede alguien explicar?? el carnaval es en febrero y no se anuncia en diciembre, ni se comen frixuelos hasta la semana antes.
¿Alguien ha pensando los efectos colaterales del bombardeo consumista que sufrimos los que odiamos la navidad? Digo yo, cuando empezó la polémica con el “fumar se va acabar” todo el mundo se puso las pilas con zona de fumadores y no fumadores. ¿Es tan difícil hacer en las tiendas zona para navideños, zona para no navideños? Si es que ya no puedo ni bajar al super a comprar el jamón york, me entra depresión a cada paso que doy, venga villancicos, polvorones, mazapanes, decoración hortera y la gente que te sonríe como si el espíritu de la navidad existiese, si, como los Reyes Magos no te digo. Tanta tontería, es peor que un dolor de ovarios. Acumulas tanta tensión estos meses, que cuando llega el famoso día ya estás como una olla a presión, explotas por nada. Estoy segura que la tasa de divorcios se dispara en estos días. Si a mí, se me quita hasta el hambre.
Luego está la parte B una vez asumido el espíritu de la navidad:
La pregunta del millón:
-¿Qué te apetece para cenar y para comer y para cenar entre los días 24 y 25?
Lo que me faltaba, el tele maratón gastronómico, espera que me paso por quirófano y me pongo el estómago de los días especiales, estoy pensando en ponerle lucecitas rojas verdes amarillas y azules que se enciendan según el tipo de alimentos que pasén por él...
ah¡¡¡ que la niña se ha puesta roja...que no abuela es la lucecita roja que se enciende cada vez que como turrón... soy la coreografía luminaria que da emoción a la cena.
Vuelta a la realidad contesto:
- Pues no sé..un par de huevitos fritos y unas patatas acompañando, harán que me olvide de la navidad y mi buen humor saldrá a relucir.
- pero...¿cómo vas a cenar huevos y patatas??(Y una cara muy rara así entre mosqueo y ganas de asesinarte) para darle énfasis a la pregunta.
Para que me preguntarán....
¿Alguien ha pensando los efectos colaterales del bombardeo consumista que sufrimos los que odiamos la navidad? Digo yo, cuando empezó la polémica con el “fumar se va acabar” todo el mundo se puso las pilas con zona de fumadores y no fumadores. ¿Es tan difícil hacer en las tiendas zona para navideños, zona para no navideños? Si es que ya no puedo ni bajar al super a comprar el jamón york, me entra depresión a cada paso que doy, venga villancicos, polvorones, mazapanes, decoración hortera y la gente que te sonríe como si el espíritu de la navidad existiese, si, como los Reyes Magos no te digo. Tanta tontería, es peor que un dolor de ovarios. Acumulas tanta tensión estos meses, que cuando llega el famoso día ya estás como una olla a presión, explotas por nada. Estoy segura que la tasa de divorcios se dispara en estos días. Si a mí, se me quita hasta el hambre.
Luego está la parte B una vez asumido el espíritu de la navidad:
La pregunta del millón:
-¿Qué te apetece para cenar y para comer y para cenar entre los días 24 y 25?
Lo que me faltaba, el tele maratón gastronómico, espera que me paso por quirófano y me pongo el estómago de los días especiales, estoy pensando en ponerle lucecitas rojas verdes amarillas y azules que se enciendan según el tipo de alimentos que pasén por él...
ah¡¡¡ que la niña se ha puesta roja...que no abuela es la lucecita roja que se enciende cada vez que como turrón... soy la coreografía luminaria que da emoción a la cena.
Vuelta a la realidad contesto:
- Pues no sé..un par de huevitos fritos y unas patatas acompañando, harán que me olvide de la navidad y mi buen humor saldrá a relucir.
- pero...¿cómo vas a cenar huevos y patatas??(Y una cara muy rara así entre mosqueo y ganas de asesinarte) para darle énfasis a la pregunta.
Para que me preguntarán....
Hablar por hablar
¿Nunca os ha pasado de estar en una cola esperando y la persona de al lado comienza hablar contigo como si os conocieseis de toda la vida?
Pues a mí también me pasa, en la sala de espera del médico, en la del autobús, en el super, y hasta de viaje por Tanzania. Da igual que vaya con amigos, enemigos, familiares, desconocidos o animales de compañía... tampoco importa la zona geográfica en la que me encuentre, siempre soy la elegida. No es por ser desagradable, pero con 40 millones (millón arriba, millón abajo) de habitantes que tiene España, ¿siempre tengo quer ser yo? que puntería macho, la última vez 40 minutos de biografía por la cara (20 mientras esperaba el autobús y otros 20 en el trayecto), sin apenas parar para respirar, fue admirable y luego la gente mayor se queja de que no tienen memoria, lo que la gente no tiene es con quien hablar, porque vamos... hasta el sueldo de la nieta me contó. Yo entiendo que la gente quiera socializar, pero de ahí a entrar en detalles... (me sorprendió bastante que alguien aparentemente joven tuviera una nieta tan mayor y trabajando) ya sabemos todo que la media para encontrar un curro semi-decente,(los buenos ya no existen) es de 35,5 años, siendo optimista.
Después de hablarte por los siglos de los siglos amén, te dicen que tienes cara de buena persona. No claro ¿qué voy a hacer? Una vez que has sido la elegida ante notario, pongo mi cara de empatía favorita, con un cartel luminoso en mi frente que dice:"se escuchar a la gente, hagan sus apuestas".Para que luego digan que los jóvenes somos poco educados. Cualquiera les mira con cara desagradable, igual me ganó un zambombazo con el paraguas o el bolso, como premio de consolación.
Me estoy planteando como en su día hizo Lucy Van Pelt poner un gabinete psicológico-consejero portátil. Voy a subir un poco el precio de la consulta, aviso, de 5 centavos a cinco euros, que la vida está muy cara.
Ya me veo en unos años firmando autógrafos.
Igual es que yo soy demasiado reservada con mi vida privada, pero no me imagino con 40,50,60, etc años, en una cola y contándole al más próximo que estoy fatal de la rodilla, lo cara que está la vida y las fechas de hospitalización desde la primera hasta la última por riguroso orden de llegada.
Pues a mí también me pasa, en la sala de espera del médico, en la del autobús, en el super, y hasta de viaje por Tanzania. Da igual que vaya con amigos, enemigos, familiares, desconocidos o animales de compañía... tampoco importa la zona geográfica en la que me encuentre, siempre soy la elegida. No es por ser desagradable, pero con 40 millones (millón arriba, millón abajo) de habitantes que tiene España, ¿siempre tengo quer ser yo? que puntería macho, la última vez 40 minutos de biografía por la cara (20 mientras esperaba el autobús y otros 20 en el trayecto), sin apenas parar para respirar, fue admirable y luego la gente mayor se queja de que no tienen memoria, lo que la gente no tiene es con quien hablar, porque vamos... hasta el sueldo de la nieta me contó. Yo entiendo que la gente quiera socializar, pero de ahí a entrar en detalles... (me sorprendió bastante que alguien aparentemente joven tuviera una nieta tan mayor y trabajando) ya sabemos todo que la media para encontrar un curro semi-decente,(los buenos ya no existen) es de 35,5 años, siendo optimista.
Después de hablarte por los siglos de los siglos amén, te dicen que tienes cara de buena persona. No claro ¿qué voy a hacer? Una vez que has sido la elegida ante notario, pongo mi cara de empatía favorita, con un cartel luminoso en mi frente que dice:"se escuchar a la gente, hagan sus apuestas".Para que luego digan que los jóvenes somos poco educados. Cualquiera les mira con cara desagradable, igual me ganó un zambombazo con el paraguas o el bolso, como premio de consolación.
Me estoy planteando como en su día hizo Lucy Van Pelt poner un gabinete psicológico-consejero portátil. Voy a subir un poco el precio de la consulta, aviso, de 5 centavos a cinco euros, que la vida está muy cara.
Ya me veo en unos años firmando autógrafos.
Igual es que yo soy demasiado reservada con mi vida privada, pero no me imagino con 40,50,60, etc años, en una cola y contándole al más próximo que estoy fatal de la rodilla, lo cara que está la vida y las fechas de hospitalización desde la primera hasta la última por riguroso orden de llegada.





