Un lago de dudas
Aún todas las noches vuelvo a leer aquel papelito que me encontré entre mi ropa. Lo palpo, lo huelo... Sé que es de él... pero la inseguridad me ha obligado a quedarme en casa, a no acudir a esa "cita".
En mi cabeza confluyen la inseguridad y el deseo. No puedo dejar de proyectar la imagen de aquella mañana en el parque, de su suave tacto y de lo que me hizo sentir. A veces me recrimino el no haber seguido ahí, haberme dejado... y entonces el corazón me late y empiezo a sentir el ardiente deseo dentro de mí. Me sumerjo en ese mar de sensaciones que me proporciona mi mente, y viene el ya manido deseo y la consecuente masturbación.
Quiero verlo... No, no quiero... Quiero... Tengo miedo porque no lo conozco, pero deseo fervientemente que me introduzca sus dedos en mi vagina... Es en lo que más me regocijo.. Debí haberlo dejado llegar hasta el final.
Estoy tan confundida... No sé qué hacer... Igual si me acerco algún día a la catedral... Pero, ¿quién me dice a mí que el mensaje no se refiriera al día siguiente de lo ocurrido en le parque?¿Quién me dice que me espera?
Creo que vencerá el deseo...
En mi cabeza confluyen la inseguridad y el deseo. No puedo dejar de proyectar la imagen de aquella mañana en el parque, de su suave tacto y de lo que me hizo sentir. A veces me recrimino el no haber seguido ahí, haberme dejado... y entonces el corazón me late y empiezo a sentir el ardiente deseo dentro de mí. Me sumerjo en ese mar de sensaciones que me proporciona mi mente, y viene el ya manido deseo y la consecuente masturbación.
Quiero verlo... No, no quiero... Quiero... Tengo miedo porque no lo conozco, pero deseo fervientemente que me introduzca sus dedos en mi vagina... Es en lo que más me regocijo.. Debí haberlo dejado llegar hasta el final.
Estoy tan confundida... No sé qué hacer... Igual si me acerco algún día a la catedral... Pero, ¿quién me dice a mí que el mensaje no se refiriera al día siguiente de lo ocurrido en le parque?¿Quién me dice que me espera?
Creo que vencerá el deseo...
Del sexo y otros demonios.
Del sexo y otros demonios
Reavivando el Recuerdo
Me paso las horas muertas metida aquí... y con las horas, los días; y con los días, las semanas. No quiero de nuevo volverme presa de este tormento que es mi cuerpo... o mi cerebro... o ambos. Y pienso e indago en mi misma... ¿Qué ha sido lo que me ha llevado ser así? Y, aunque no de forma clara y concisa, hay algún atisbo de respuesta en mi subconciente, pero, en el momento en que intento cazarlo huye despavorido de mi conciencia... y vuelve a sumergirse en la laguna del inconciente...

A pesar de todo, sigo siendo presa del onanismo. De alguna forma debo deshacerme de estas sensaciones que me atormentan y que inhundan mi vida.
Revivo hasta la saciedad los encuentros con aquel desconocido, preguntándome qué me lleva a ello, qué es lo que me atrae de él. EN el momento en uqe todo sucede, sólo deseo sentirlo... o solo deseo sentir... Sentir una caricia, sentir que apagan mi fuego, un rostro cálido en mi cuello. Sentir su deseo hacia mí... Y en ese momento pierdo la conciencia de donde estoy, de lo que hago, de quién es él y quién soy yo. Sólo deseo que siga proporcionándome esa fuente de placer, que no pare...

A pesar de todo, sigo siendo presa del onanismo. De alguna forma debo deshacerme de estas sensaciones que me atormentan y que inhundan mi vida.
Revivo hasta la saciedad los encuentros con aquel desconocido, preguntándome qué me lleva a ello, qué es lo que me atrae de él. EN el momento en uqe todo sucede, sólo deseo sentirlo... o solo deseo sentir... Sentir una caricia, sentir que apagan mi fuego, un rostro cálido en mi cuello. Sentir su deseo hacia mí... Y en ese momento pierdo la conciencia de donde estoy, de lo que hago, de quién es él y quién soy yo. Sólo deseo que siga proporcionándome esa fuente de placer, que no pare...





