"El olor de la guayaba" – Gabriel García Márquez – Conversaciones con Plinio Apuleyo Mendoza
"En general, creo que se escribe mejor cuando se dispone en todo sentido de condiciones confortables. No creo en el mito romántico de que el escritor debe pasar hambre, debe estar jodido, para producir. Se escribe mejor habiendo comido bien y con una máquina eléctrica."
"…en el trabajo literario uno siempre está solo. Cómo un náufrago en medio del mar. Sí, es el oficio más solitario del mundo. Nadie puede ayudarle a uno a escribir lo que está escribiendo."
"Lo he dicho varias veces: una isla desierta por la mañana y la gran ciudad por la noche. (…) Todo esto corresponde a lo que quiso decir William Faulkner cuando declaró que la casa perfecta para un escritor era un burdel, pues en las horas de la mañana hay mucha calma y en cambio en las noches hay fiesta.""O el consejo aquel de que un cuento, como el iceberg, debe estar sustentado en la parte que no se ve: en el estudio, la reflexión, el material reunido y no utilizado directamente en la historia. Sí, Hemingway le enseña a uno muchas cosas, inclusive a saber como un gato dobla una esquina."
"Graham Greene me enseñó nada menos que a descifrar el trópico. (…) …resolvió ese problema literario de un modo muy certero: con unos pocos elementos dispersos, pero unidos por una coherencia subjetiva muy sutil y real. Con ese método se puede reducir todo el enigma del trópico a la fragancia de una guayaba podrida."
"-¿Qué pasa cuando el libro que escribes se está terminando?
-Deja de interesarme para siempre. Como decía Hemingway, es un león muerto."
"Eran los entierros más lúgubres del mundo, en carrozas de altar mayor y caballos negros engringolados de terciopelos y morriones de plumones negros, y cadáveres de buenas familias que se sentían los inventores de la muerte."
"…esas tardes de desolación que parecían arrastrar una cola interminable de otros domingos vacíos."
"Yo sería un autor distinto del que soy, si a los veinte años no hubiese leído esta frase de "Mrs. Dalloway":“Pero no había duda de que dentro (del coche) se sentaba algo grande: grandeza que pasaba, escondida, al alcance de las manos vulgares que por primera y última vez se encontraban tan cerca de la majestad de Inglaterra, el perdurable símbolo del Estado que los acuciosos arqueólogos habían de identificar en las excavaciones de las ruinas del tiempo, cuando Londres no fuera más que un camino cubierto de hierbas, y cuando las gentes que andaban por sus calles en aquella mañana de miércoles fueran apenas un montón de huesos con algunos anillos matrimoniales, revueltos con su propio polvo y con las emplomaduras de innumerables dientes cariados.”
"Macondo, más que un lugar del mundo, es un estado de ánimo…"
"-¿Quién ha sido el mejor lector del libro para ti? (De Cien años de Soledad)
-Una amiga soviética encontró una señora, muy mayor, copiando todo el libro a mano, cosa que por cierto hizo hasta el final. Mi amiga le preguntó por qué lo hacía, y la señora le contestó: “Porque quiero saber quién es en realidad el que está loco: si el autor o yo, y creo que la única manera de saberlo es volviendo a escribir el libro.” Me cuesta trabajo imaginar un lector mejor que esa señora."
"Como escritor, tengo la misma forma que como lector: cuando un libro deja de interesarme, lo dejo. Siempre, en ambos casos, hay un momento mejor para enfrentarlo."
