"Cicatrices" - Juan José Saer - Escritor argentino (1937-2005)
"…llegar a un punto en el cual no podía alzar a la llovizna de mayo más que una cara empavorecida llena de esas cicatrices tempranas que dejan las primeras heridas de la comprensión y la extrañeza."
“Es elemental”, gritaba Tomatis dando puñetazos en la mesa. “Ningún celoso mata a su mujer a puñaladas. Eso es psicología barata. Un verdadero celoso es un maniático del detalle. Y la vez que sentí verdaderos celos en mi vida, experimenté el impulso irrefrenable de conseguir un metro de carpintero y salir a tomar las medidas de la cama de dos plazas donde yo suponía que se perpetraba el engaño.”
A mi modo de ver, Tomatis exageraba, pero la teoría era original. Barco le respondió que mejor le hubiese valido usar el metro de carpintero para medir el objeto por el cual la mujer había sustituido a Tomatis. “Si es necesario desplegar todo el metro de carpintero para medirlo, ahí está la causa del engaño”, dijo.
"El gris tenso del cielo parecía todavía más tenso y más gris sobre el esqueleto de una casa en construcción, en la vereda de enfrente."
"La puerta estaba sin llave y eso me extrañó, porque yo tenía la idea de que ella la cerraba siempre con llave antes de salir. Moví el picaporte y enseguida estuve adentro. Sin ella, su olor seguía siendo el mismo, pero menos vivo."
"Las baldosas amarillas estaban manchadas de sangre. El tipo no se movía. Me di cuenta de que cuando un tipo se estrella así contra una ventana y después vuela por el aire y va a dar contra el suelo desde el tercer piso, no se rompe nada en el momento de chocar contra los vidrios y caer, y chocar contra la vereda; nada, como no sea una cáscara vacía. Porque el tipo ya está hecho pedazos desde antes de tirar lo que queda de él, la cáscara vacía. El tipo se había estado pelando hasta el hueso y había tirado la cáscara por la ventana. La llovizna caía sobre la cáscara y el círculo de caras pálidas que la miraban sin hablar."
"En cuanto a las barajas, tiene también su particularidad. Son al mismo tiempo significantes e insignificantes, y no tienen siempre la misma significación. Podemos decir que su significación varía según el contexto en que aparecen. Las cartas son significantes en el anverso, e insignificantes en el reverso. El rayado del reverso, idéntico en todas, no tiene significación, o tiene por lo menos una sola: la de su insignificancia respecto de las significaciones del anverso. A su modo, la insignificancia del reverso es un signo."
"La ciudad se perdía en un montón de manchas brillantes, vista a través de los vidrios del taxi que chorreaban agua."
“Es elemental”, gritaba Tomatis dando puñetazos en la mesa. “Ningún celoso mata a su mujer a puñaladas. Eso es psicología barata. Un verdadero celoso es un maniático del detalle. Y la vez que sentí verdaderos celos en mi vida, experimenté el impulso irrefrenable de conseguir un metro de carpintero y salir a tomar las medidas de la cama de dos plazas donde yo suponía que se perpetraba el engaño.”
A mi modo de ver, Tomatis exageraba, pero la teoría era original. Barco le respondió que mejor le hubiese valido usar el metro de carpintero para medir el objeto por el cual la mujer había sustituido a Tomatis. “Si es necesario desplegar todo el metro de carpintero para medirlo, ahí está la causa del engaño”, dijo.
"El gris tenso del cielo parecía todavía más tenso y más gris sobre el esqueleto de una casa en construcción, en la vereda de enfrente."
"La puerta estaba sin llave y eso me extrañó, porque yo tenía la idea de que ella la cerraba siempre con llave antes de salir. Moví el picaporte y enseguida estuve adentro. Sin ella, su olor seguía siendo el mismo, pero menos vivo."
"Las baldosas amarillas estaban manchadas de sangre. El tipo no se movía. Me di cuenta de que cuando un tipo se estrella así contra una ventana y después vuela por el aire y va a dar contra el suelo desde el tercer piso, no se rompe nada en el momento de chocar contra los vidrios y caer, y chocar contra la vereda; nada, como no sea una cáscara vacía. Porque el tipo ya está hecho pedazos desde antes de tirar lo que queda de él, la cáscara vacía. El tipo se había estado pelando hasta el hueso y había tirado la cáscara por la ventana. La llovizna caía sobre la cáscara y el círculo de caras pálidas que la miraban sin hablar.""En cuanto a las barajas, tiene también su particularidad. Son al mismo tiempo significantes e insignificantes, y no tienen siempre la misma significación. Podemos decir que su significación varía según el contexto en que aparecen. Las cartas son significantes en el anverso, e insignificantes en el reverso. El rayado del reverso, idéntico en todas, no tiene significación, o tiene por lo menos una sola: la de su insignificancia respecto de las significaciones del anverso. A su modo, la insignificancia del reverso es un signo."
"La ciudad se perdía en un montón de manchas brillantes, vista a través de los vidrios del taxi que chorreaban agua."






