"Diccionario del Diablo" - Ambrose Bierce - Escritor estadounidense (1842 - 1914 ¿?)
Toda la obra de Bierce es el fruto ácido de una desdicha irreparable para la cual sólo hay dos caminos: la facilidad del alarido o la maceración del sarcasmo. (ver nota Gringo Viejo)
Amistad: s. Barco lo bastante grande como para llevar a dos con buen tiempo, pero a uno solo en caso de tormenta.
Amor: s. Insanía temporaria curable mediante el matrimonio o alejando al paciente de las influencias bajo las cuales ha contraído el mal. Esta enfermedad, como las caries y muchas otras, sólo se expande entre las razas civilizadas que viven en condiciones artificiales; las naciones bárbaras que respiran el aire puro y comen alimentos sencillos, son inmunes a su devastación. A veces es fatal, aunque más frecuentemente para el médico que para el enfermo.
Aplauso: s. El eco de una tontería. Monedas con que el populacho recompensa a quienes lo hacen reír y lo devoran.
Año: s. Período de trescientos sesenta y cinco desengaños.
Ayer: s. Infancia de la juventud, juventud de la madurez, el pasado entero de la ancianidad.
Comestible: adj. Dícese de lo que es bueno para comer y fácil de digerir, como un gusano para un sapo, un sapo para unan víbora, una víbora para un cerdo, un cerdo para un hombre y un hombre para un gusano.
Diccionario: s. Perverso artificio literario que paraliza el crecimiento de una lengua además de quitarle soltura y elasticidad. El presente diccionario, sin embargo, es una obra útil.
Espalda: s. Parte del cuerpo de un amigo que uno tiene el privilegio de contemplar en la adversidad.
Matar: v, t. Crear una vacante sin designar sucesor.
Paciencia: s. Forma menor de la desesperación disfrazada de virtud.
Peatón: s. Para un automóvil, parte movediza y audible del camino.
Presente: s. Parte de la eternidad que separa el dominio del desengaño del reino de la esperanza.
Teléfono: s. invención del demonio que suprime algunas de las ventajas de mantener a distancia a una persona desagradable.
Vidente: s. Persona, por lo general mujer, que tiene la facultad de ver lo que resulta invisible para su cliente: o sea, que es un tonto.
Amistad: s. Barco lo bastante grande como para llevar a dos con buen tiempo, pero a uno solo en caso de tormenta.Amor: s. Insanía temporaria curable mediante el matrimonio o alejando al paciente de las influencias bajo las cuales ha contraído el mal. Esta enfermedad, como las caries y muchas otras, sólo se expande entre las razas civilizadas que viven en condiciones artificiales; las naciones bárbaras que respiran el aire puro y comen alimentos sencillos, son inmunes a su devastación. A veces es fatal, aunque más frecuentemente para el médico que para el enfermo.
Aplauso: s. El eco de una tontería. Monedas con que el populacho recompensa a quienes lo hacen reír y lo devoran.
Año: s. Período de trescientos sesenta y cinco desengaños.
Ayer: s. Infancia de la juventud, juventud de la madurez, el pasado entero de la ancianidad.
Comestible: adj. Dícese de lo que es bueno para comer y fácil de digerir, como un gusano para un sapo, un sapo para unan víbora, una víbora para un cerdo, un cerdo para un hombre y un hombre para un gusano.
Diccionario: s. Perverso artificio literario que paraliza el crecimiento de una lengua además de quitarle soltura y elasticidad. El presente diccionario, sin embargo, es una obra útil.
Espalda: s. Parte del cuerpo de un amigo que uno tiene el privilegio de contemplar en la adversidad.
Matar: v, t. Crear una vacante sin designar sucesor.
Paciencia: s. Forma menor de la desesperación disfrazada de virtud.
Peatón: s. Para un automóvil, parte movediza y audible del camino.
Presente: s. Parte de la eternidad que separa el dominio del desengaño del reino de la esperanza.
Teléfono: s. invención del demonio que suprime algunas de las ventajas de mantener a distancia a una persona desagradable.
Vidente: s. Persona, por lo general mujer, que tiene la facultad de ver lo que resulta invisible para su cliente: o sea, que es un tonto.






