"Dejemos hablar al viento" - Juan Carlos Onetti - Escritor uruguayo (1909-1994)
"Era mi vieja repugnancia, asco y a veces odio por las putas, la dulce putita en este caso, por cualquiera capaz de adulterar la felicidad ofrecida por las camas."
"Pero en cambio pude dedicar los cuarenta minutos que me separaban del año nuevo, de mi cumpleaños y del prometido regreso de Frieda pintando en letras verdes un nuevo cartelito para el cuarto de baño. El viejo estaba desteñido, salpicado, con manchas de jabón y dentífrico. Además, había sido hecho con letras cursivas y espantosas, con esa caligrafía que se emplea en las tablitas que cuelgan los cretinos en las paredes: casa chica, corazón grande, bienvenidos, barco joven, capitán viejo. "
Onetti
"Puedo mentir, pero no quiero hacerlo aquí; porque se trata de un recuerdo y cualquier imbécil puede retorcer los alambres de un recuerdo, darle formas bonitas, colores adecuados, plantarlos encima de un mueble o una charla."
"Pero no era una de esas cosas que puedan contarse a personas, era algo que exigía vivir con un perro y fumar y pensar y revolverse mirado por la amistad sin preguntas de los ojos de un perro."
"…mi infancia había sido la clásica y en definitiva frustradota infancia del niño privado, desposeído de perros."
"Frieda había salido de la ducha y ahora la escuchaba taconear en el dormitorio, mover perchas en el placard, empujar hacia el living el olor de limpieza y perfume."
"Ya no de carreras, de cualquier cosa seguían hablando y las frases iban y caían, mezclándose como dedos distraídos y efímeros."
"Quinteros (…) había pedido vino con fe, había insistido en cosecha 1952 y me era difícil aceptarlo tan imbécil, creer que él creía en vinos de Lavanda. Llegar a la estupidez turística de insistir en fechas para la etiqueta del veneno que tomaba con precaución."
"Al recuerdo le estuve dando vueltas hasta gastarlo…"
"Pero en cambio pude dedicar los cuarenta minutos que me separaban del año nuevo, de mi cumpleaños y del prometido regreso de Frieda pintando en letras verdes un nuevo cartelito para el cuarto de baño. El viejo estaba desteñido, salpicado, con manchas de jabón y dentífrico. Además, había sido hecho con letras cursivas y espantosas, con esa caligrafía que se emplea en las tablitas que cuelgan los cretinos en las paredes: casa chica, corazón grande, bienvenidos, barco joven, capitán viejo. "
Onetti"Puedo mentir, pero no quiero hacerlo aquí; porque se trata de un recuerdo y cualquier imbécil puede retorcer los alambres de un recuerdo, darle formas bonitas, colores adecuados, plantarlos encima de un mueble o una charla."
"Pero no era una de esas cosas que puedan contarse a personas, era algo que exigía vivir con un perro y fumar y pensar y revolverse mirado por la amistad sin preguntas de los ojos de un perro."
"…mi infancia había sido la clásica y en definitiva frustradota infancia del niño privado, desposeído de perros."
"Frieda había salido de la ducha y ahora la escuchaba taconear en el dormitorio, mover perchas en el placard, empujar hacia el living el olor de limpieza y perfume."
"Ya no de carreras, de cualquier cosa seguían hablando y las frases iban y caían, mezclándose como dedos distraídos y efímeros."
"Quinteros (…) había pedido vino con fe, había insistido en cosecha 1952 y me era difícil aceptarlo tan imbécil, creer que él creía en vinos de Lavanda. Llegar a la estupidez turística de insistir en fechas para la etiqueta del veneno que tomaba con precaución."
"Al recuerdo le estuve dando vueltas hasta gastarlo…"






