Contravida - Augusto Roa Bastos - Escritor paraguayo (1917-2005)
"Por muchas vueltas que se les dé a las palabras, siempre se escribe la misma historia."
"El hambriento ulular de alguna lechuza me indicaba que la noche era noche. La tortura de los huesos, que el día era día. La angustia de la espera, que el tiempo es inmóvil como la eternidad."
"Esto es lo malo de escribir historias fingidas. Las palabras se alejan de uno y se vuelven mentirosas. Los personajes que viven y mueren en un libro, cuando las tapas caen sobre ellos, se esfuman, no existen, se vuelven más ficticios que el ficticio lector."
"No vivimos otra vida que la que nos mata, solía decir el maestro Gaspar Cristaldo."
"Siempre había rehuido lo simétrico. No sólo porque expresa la idea de lo completo, que no existe, sino también porque representa una repetición."
"No escribo para la posteridad. La posteridad no es rentable. Nadie busca en la inmensidad del mar, entre tanto desperdicio, la botella que se supone lleva en su interior un mensaje destinado a sobrevivir a la nada.
Escribo sólo para mí. Para capturar la huidiza memoria del presente, por lejos que uno retroceda."

"Encendió dignamente el gran cigarro que había estado fumando cuando la aparición del caballo fantasma, y empezó a arrojar bocanadas de humo por la ventanilla, como si echase a volar sus recuerdos al aire de la calcinada llanura."
"Mi primer fracaso con la literatura lo experimenté en el primer relato que escribí, a la temprana edad de los cien mil años de escritura y a los siete de mi edad."
"Quería rehilar el curso del pasado. Pero el pasado no es sino una multitud de momentos presentes devorados por voraces sustancias.
Acuden, se agolpan dentro de uno, al menor llamado. Se enlaberintan entre ellos, salpicados del moho lunar, queriendo formar su leyenda, si lograr otra cosa que tejer el reverso de lo que no ocurrió."
"Quería rehilar el curso del pasado. Pero el pasado no es sino una multitud de momentos presentes devorados por voraces sustancias.
Acuden, se agolpan dentro de uno, al menor llamado. Se enlaberintan entre ellos, salpicados del moho lunar, queriendo formar su leyenda, si lograr otra cosa que tejer el reverso de lo que no ocurrió."
