Joaquín Sorolla > Pintor español > 1863-1923
Joaquín Sorolla y Bastida es el pintor de la luz y el aire libre y captó la luz del Mediterráneo de forma única.
Gran parte de su obra contiene aspectos de la tierra y el mar valencianos llenos de sol, de luz deslumbrante.
Ninguno como él ha destinado su arte a intentar plasmar estos elementos de la región levantina.
La temática de Sorolla es variada pero dos temas son muy reiterativos: las playas, las costumbres y los trajes populares.

Nació en Valencia. A los dos años quedó huérfano y fue adoptado por sus tíos maternos. Fue matriculado en la Escuela de Artesanos, donde asistió a las clases de dibujo del escultor Cayetano Capuz. Trabajó como cerrajero y coloreando fotografías. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos.
En 1881, una visita al Museo del Prado provoca su admiración por Velázquez, Ribera y El Greco.
Su carrera artística empezó a cosechar premios y medallas. Obtuvo una pensión para estudiar en Roma y París.
Consiguió una Medalla de Primera Clase en 1895 con “Aún dicen que el pescado es caro”, obra con la que participó en el realismo social tan en boga aquellos años. Realizó en Madrid un importante número de retratos con los que obtuvo el reconocimiento en la capital de España y en París.
Su fama internacional llegó con las exposiciones de París (1906) y Nueva York (1909), en las que alcanzó un importante éxito de ventas y de crítica.
Su estilo luminista es admirado por todos.
Entre 1912 y 1919 pintó 14 paneles para la Hispanic Society de Nueva York, con temática regional española. Recibió por el trabajo 150.000 dólares.
En estas obras dejó los últimos años de su vida ya que al finalizar, sufrió un ataque de hemiplejía en su casa de Madrid (1920).
Falleció tres años después en su hotelito de Cercedilla, en la sierra de Guadarrama. No pudo disfrutar del nombramiento como profesor de “Colorido y Composición” en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, ni de la inauguración de su obra en Nueva York.
Para saber más: www.museosorolla.mcu.es
Gran parte de su obra contiene aspectos de la tierra y el mar valencianos llenos de sol, de luz deslumbrante.
Ninguno como él ha destinado su arte a intentar plasmar estos elementos de la región levantina.
La temática de Sorolla es variada pero dos temas son muy reiterativos: las playas, las costumbres y los trajes populares.

Nació en Valencia. A los dos años quedó huérfano y fue adoptado por sus tíos maternos. Fue matriculado en la Escuela de Artesanos, donde asistió a las clases de dibujo del escultor Cayetano Capuz. Trabajó como cerrajero y coloreando fotografías. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos.
En 1881, una visita al Museo del Prado provoca su admiración por Velázquez, Ribera y El Greco.
Su carrera artística empezó a cosechar premios y medallas. Obtuvo una pensión para estudiar en Roma y París.
Consiguió una Medalla de Primera Clase en 1895 con “Aún dicen que el pescado es caro”, obra con la que participó en el realismo social tan en boga aquellos años. Realizó en Madrid un importante número de retratos con los que obtuvo el reconocimiento en la capital de España y en París.
Su fama internacional llegó con las exposiciones de París (1906) y Nueva York (1909), en las que alcanzó un importante éxito de ventas y de crítica.
Su estilo luminista es admirado por todos.
Entre 1912 y 1919 pintó 14 paneles para la Hispanic Society de Nueva York, con temática regional española. Recibió por el trabajo 150.000 dólares.
En estas obras dejó los últimos años de su vida ya que al finalizar, sufrió un ataque de hemiplejía en su casa de Madrid (1920).
Falleció tres años después en su hotelito de Cercedilla, en la sierra de Guadarrama. No pudo disfrutar del nombramiento como profesor de “Colorido y Composición” en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, ni de la inauguración de su obra en Nueva York.
Para saber más: www.museosorolla.mcu.es
