Opio: diario de una desintoxicación > Jean Cocteau > Escritor francés > 1889-1963
“No soy un desintoxicado orgulloso de su esfuerzo. Me avergüenza ser expulsado de este mundo, en el cual la salud se parece a los films innobles
en que unos ministros inauguran una estatua.”
“Decid, refiriéndose a un fumador en estado continuo de euforia, que se degrada, viene a ser como decir del mármol que ha sido deteriorado por Miguel Angel; del lienzo, que fue manchado por Rafael; del papel,Que fue emborronado por Shakespeare; del silencio, que fue roto por Bach.
Nada menos impuro que esta obra maestra: un fumador de opio.”
“La rueda es la rueda. El opio es el opio. Cualquier otro lujo es ingeniosidad, como si, no conociendo la rueda, hubiesen construido los primeros coches, conforme al caballo, con patas mecánicas.”
“Sobre estas tablas, los cuerpos apelotonados, en los que el esqueleto visible bajo la piel muy pálida no es ya más que el armazón delicado de un sueño.”
“El opio me aportaba esa fijación. Sin el opio todos los proyectos -bodas, viajes-, me parecen tan insensatos como si una persona que se cayese por un balcón quisiera intimar con los ocupantes de las habitaciones ante las cuales pasa.”
“Con frecuencia hay jóvenes extranjeros que escriben a los poetas disculpándose por leerlos tan mal y por saber tan mal nuestra lengua. Soy yo el que me disculpo por escribir una lengua en vez de trazar simples signos capaces de provocar el amor.”
“A la edad en que Cristo debuta con su muerte, Alejandro muere de una indigestión de gloria. Lo imagino triste, al lado de su carro, preguntándose qué podría poseer aún. Quisiera uno contestarle: América, un aeroplano, un reloj, un gramófono, la T.S.F. (…) Todo el mundo sabe que el anverso y el reverso de una moneda tienen pocas probabilidades de encontrarse algún día.”
En aquella época nos enviábamos señas poéticas.
Los de Correos no se enfadaban. Estas, por ejemplo:
Facteur porte ces mots, te débarrassant d'eux,
Au boulevard Haussmann chez Marcel Proust, 102
(Cartero, lleva estas palabras, y despréndete de ellas, al boulevard Haussmann, casa de Marcel Proust, 102)
102, Boulevard Haussmann, oust!
…Courez facteur, chez Marcel Proust
(102, Boulevard Haussmann ¡hala! corre cartero, a casa de Marcel Proust)
“El opio tiene un buen aguante. Después de una desintoxicación vuelvo a encontrar miserias que yo le atribuía y que él atenuaba; recuerdo que me torturaban las mismas miserias, en otro tiempo, cuando yo no lo conocía. (1930)”
“Mi sueño, en música, sería oir la música de las guitarras del Picasso.”
“Aconsejo al enfermo privado desde hace 8 días que hunda su cabeza en su brazo, que apoye la oreja sobre ese brazo y que espere. Revolución, motines, fábricas que vuelan, ejércitos en fuga, diluvio, la oreja oye todo un Apocalipsis de la noche estrellada del cuerpo humano.”
“Muchas modas sorprendentes del traje han surgido porque un hombre o una mujer ilustres tenían que ocultar alguna deformidad.”
en que unos ministros inauguran una estatua.”
“Decid, refiriéndose a un fumador en estado continuo de euforia, que se degrada, viene a ser como decir del mármol que ha sido deteriorado por Miguel Angel; del lienzo, que fue manchado por Rafael; del papel,Que fue emborronado por Shakespeare; del silencio, que fue roto por Bach. Nada menos impuro que esta obra maestra: un fumador de opio.”
“La rueda es la rueda. El opio es el opio. Cualquier otro lujo es ingeniosidad, como si, no conociendo la rueda, hubiesen construido los primeros coches, conforme al caballo, con patas mecánicas.”
“Sobre estas tablas, los cuerpos apelotonados, en los que el esqueleto visible bajo la piel muy pálida no es ya más que el armazón delicado de un sueño.”
“El opio me aportaba esa fijación. Sin el opio todos los proyectos -bodas, viajes-, me parecen tan insensatos como si una persona que se cayese por un balcón quisiera intimar con los ocupantes de las habitaciones ante las cuales pasa.”
“Con frecuencia hay jóvenes extranjeros que escriben a los poetas disculpándose por leerlos tan mal y por saber tan mal nuestra lengua. Soy yo el que me disculpo por escribir una lengua en vez de trazar simples signos capaces de provocar el amor.”
“A la edad en que Cristo debuta con su muerte, Alejandro muere de una indigestión de gloria. Lo imagino triste, al lado de su carro, preguntándose qué podría poseer aún. Quisiera uno contestarle: América, un aeroplano, un reloj, un gramófono, la T.S.F. (…) Todo el mundo sabe que el anverso y el reverso de una moneda tienen pocas probabilidades de encontrarse algún día.”
En aquella época nos enviábamos señas poéticas.
Los de Correos no se enfadaban. Estas, por ejemplo:
Facteur porte ces mots, te débarrassant d'eux,
Au boulevard Haussmann chez Marcel Proust, 102
(Cartero, lleva estas palabras, y despréndete de ellas, al boulevard Haussmann, casa de Marcel Proust, 102)
102, Boulevard Haussmann, oust!
…Courez facteur, chez Marcel Proust
(102, Boulevard Haussmann ¡hala! corre cartero, a casa de Marcel Proust)
“El opio tiene un buen aguante. Después de una desintoxicación vuelvo a encontrar miserias que yo le atribuía y que él atenuaba; recuerdo que me torturaban las mismas miserias, en otro tiempo, cuando yo no lo conocía. (1930)”
“Mi sueño, en música, sería oir la música de las guitarras del Picasso.”
“Aconsejo al enfermo privado desde hace 8 días que hunda su cabeza en su brazo, que apoye la oreja sobre ese brazo y que espere. Revolución, motines, fábricas que vuelan, ejércitos en fuga, diluvio, la oreja oye todo un Apocalipsis de la noche estrellada del cuerpo humano.”
“Muchas modas sorprendentes del traje han surgido porque un hombre o una mujer ilustres tenían que ocultar alguna deformidad.”






