CItas del Mes
En cuanto a Borges suele decir que “escribía bastante bien pero le faltaba calle”. Y ha sido el primero en señalar la gran falencia de –acaso única- de la literatura borgiana: “Allí no hay sangre, no hay coito. En Borges hay maestría y conocimiento, pero su escritura es demasiado fría.”
Prólogo de “Antología de Juan Filloy” > Selección y Prólogo: Tempo Giardinelli
Conversación: s. Feria donde se exhibe la mercancía mental menuda y donde cada exhibidor está demasiado preocupado en arreglar sus artículos como para observar los del vecino.
Sobre: s. Ataúd de un documento; vaina de una factura; cáscara de un giro; camisón de una carta de amor.
"El diccionario del diablo" > Ambrose Bierce
“…el libro no debe ser gordo. Un libro gordo me parece un abuso de confianza del autor hacia mi tiempo. Es como si alguien me dijera: ‘Mirá, quiero hablar con vos, ¿Tenés dos o tres semanas?.”
Roberto Fontanarrosa > Diario La Nación
Ciertas luces apagadas
iluminan más
que las luces encendidas.
Hay lugares donde no es preciso
que algo esté encendido para que alumbre.
Pero además hay cosas
que se aclaran mejor con las luces apagadas,
como algunos estratos oblicuos del hombre
o algunos rincones que se instalan subrepticiamente
en los espacios más abiertos.
Y hay también una intemperie de la luz,
una zona despojada y ecuánime
donde ya no hay diferencia
entre las luces encendidas
y las luces apagadas.
Roberto Juarroz
Prólogo de “Antología de Juan Filloy” > Selección y Prólogo: Tempo Giardinelli
Conversación: s. Feria donde se exhibe la mercancía mental menuda y donde cada exhibidor está demasiado preocupado en arreglar sus artículos como para observar los del vecino.
Sobre: s. Ataúd de un documento; vaina de una factura; cáscara de un giro; camisón de una carta de amor.
"El diccionario del diablo" > Ambrose Bierce
“…el libro no debe ser gordo. Un libro gordo me parece un abuso de confianza del autor hacia mi tiempo. Es como si alguien me dijera: ‘Mirá, quiero hablar con vos, ¿Tenés dos o tres semanas?.”
Roberto Fontanarrosa > Diario La Nación
Ciertas luces apagadas
iluminan más
que las luces encendidas.
Hay lugares donde no es preciso
que algo esté encendido para que alumbre.
Pero además hay cosas
que se aclaran mejor con las luces apagadas,
como algunos estratos oblicuos del hombre
o algunos rincones que se instalan subrepticiamente
en los espacios más abiertos.
Y hay también una intemperie de la luz,
una zona despojada y ecuánime
donde ya no hay diferencia
entre las luces encendidas
y las luces apagadas.
Roberto Juarroz
"Historias de mujeres" > Rosa Montero > Escritora española > 1951
Este libro reúne, en una versión más ampliada, las biografías de mujeres que RosaMontero publicó en el suplemento dominical de "El País". No son ni biografías académicas ni artículos periodísticos,
sino textos muy apasionados, muy personales.
Son historias de mujeres singulares a las que la escritora intentó entender.
FRIDA KAHLO
“Todos llevamos dentro nuestra propia muerte, toda vida es irse desviviendo…”
“No tengo más remedio que aguantar porque es peor desesperarse.”
Vestirse era para ella una expresión artística más; entre acicalarse frente a un espejo
o pintar uno de sus autorretratos no debía de haber mucha diferencia.
En las dos actividades se construía a sí misma, algo que le era absolutamente necesario
en su carrera contra la decadencia.
MARGARET MEAD
“…a Margaret Mead se le perdió una pieza de su propio rompecabezas y ella misma
se fue deshaciendo poco a poco.”
“Corría por la existencia como si huyera de algo… (no podía soportar
que le anularan súbitamente un compromiso previo, una clase, una cita, y encontrarse de repente con un par de horas libres (un desierto aterrador e intransitable)
(…) Además hablaba mucho (…) (que no hubiera ni un minuto de silencio
En donde pudiera retumbar la incertidumbre)”
LAURA RIDING
“Y es que lo que llamamos locura
no es algo
que esté fuera de nosotros,
sino que es
un ingrediente habitual
de los humanos
(tal vez lo que varíen
sean las proporciones, el equilibrio).”
MARY WOLLSTONECRAFT
“Y es que el mundo medieval había sido abigarrado y promiscuo: se comía en público,
compartiendo mesa con los desconocidos; se moría en público, en las ejemplarizantes ejecuciones; se dormía en público, porque en las posadas alojaban a diez personas en cada cuarto.
En el siglo XVIII, en cambio, comenzó la extrema soledad de la vida moderna.
Pero también aparecieron los beneficios del individualismo:
los derechos humanos, el impulso democrático.”
“…Y profundamente enamorada, se echa en los brazos de un aventurero norteamericano de treinta y nueve años. Gilbert Imlay, guapo, alegre, vividor, uno de esos personajes mudables y ligeros que suelen florecer en los momentos históricos turbulentos.”
ZENOBIA CAMPRUBÍ
Zenobia ya había claudicado. Salvo unas cuantas frases aisladas muy hermosas que dejan entrever su capacidad literaria (como cuando explica cómo se deshace Juan Ramón Jiménez de los borradores de sus poemas: “Rompe el papel en pedacitos con deleite, como si fuera un trabajador quitando el andamio”)
Tal vez estuviera pensando en todo esto (en las ilusiones rotas, en las vidas no vividas) cuando anotó en los cuadernos cubanos este conmovedor párrafo:
“Cuando regresamos, las nubes se habían abierto hacia el noroeste y el resplandor del atardecer (…) hacía que el mundo pareciera nuevo (…) Y de repente todos los sueños infantiles se hicieron realidad y nos embargó la intensa esperanza de que todo este tiempo de incredulidad hubiera sido un desperdicio de la alegría.”
LADY OTTOLINE MORRELL
Ottoline, por su parte, era un completo anacronismo.
Su tempo era irreal: actuaba, vestía y hablaba como
un personaje del Renacimiento. Pero de un Renacimiento también ficticio, recreado o imaginado desde
el romanticismo, con mucha purpurina y cartón piedra. “¿Será al menos la luz del sol normal en Garsington?”,
se pregunta Virginia Woolf en una carta a una amiga:
“No, creo que incluso el cielo está entelado
con una seda amarillo-pálida, y desde luego
los repollos han sido perfumados.”
GEORGE SAND
A los treinta y cuatro años, Sand se encontraba cansada de sí misma y de su compulsiva necesidad de amar,
que le hacía inventarse una pasión tras otra:
“Siempre persiguiendo sombras: me hastío”.
000000
(…) “He aprendido que la normalidad es lo que no existe.”
EGON SCHIELE > Pintor austríaco > 1890-1918
Expresionista, asociado a Gustav Klimt y al movimiento de secesión vienés.
En su obra representó el desnudo a través de una agresiva distorsión figurativa.
En las obras de Schiele el espacio se convierte en una especie de vacío que representa la trágica dimensión existencial del hombre, en continuo conflicto entre la vida y la muerte.
Su temática es la sensualidad que se vuelve obsesión erótica, junto al tema de la soledad angustiosa.
Schiele nació en el pueblo de Tulln,cerca de Viena.
La muerte prematura de su padre, en 1905, le dió una visión torturada
y macabra de la vida.
En la escuela de Bellas Artes de Viena el aprendizaje le pareció demasiado académico y pronto la abandonó para fundar con sus amigos el “Seukunstgruppe” (grupo de las nuevas artes).
Bajo la influencia de Gustav Klimt y Van Gogh, empezó a trabajar en retratos para poder sobrevivir.
En 1910 consolidó este estilo que arranca al sujeto del fondo y lo hace más relevante.
A diferencia de sus contemporáneos, sus retratos no buscan expresar la condición social o económica del sujeto, sino sus angustias interiores.
Para ello utiliza posturas complicadas, sobre todo utilizando las manos y las contorsiones del cuerpo
Para Schiele, el desnudo tuvo una función fundamental: le permitió plasmar la precariedad del cuerpo y sus pulsiones.
Sus retratos comenzaron a tener posturas cada vez más provocadoras, con modelos menores de edad exhibiendo sus órganos genitales.
En 1912 fue preso por “dibujos inmorales”.
Se le confiscaron algunos cuadros y se le condenó a tres días de cárcel.
Su repulsión por la sociedad crece aún más.
En 1915 se casó por segunda vez y vivió en la República Checa y Viena por temporadas.
En 1918 su arte se estabilizó y la exposición de los secesionistas
le trajo un gran éxito.
En octubre de 1918 su esposa murió víctima de la fiebre española
y días más tarde, el propio Schiele murió a causa de la misma enfermedad, a los 28 años.

El color adquirió un valor autónomo, no naturalístico, resultando eficaz en sus acuarelas y en sus diseños de alucinada tensión.
Para visitar el Museo Egon Schiele:
http://egonschiele.museum.com/welcome.html
En su obra representó el desnudo a través de una agresiva distorsión figurativa.
En las obras de Schiele el espacio se convierte en una especie de vacío que representa la trágica dimensión existencial del hombre, en continuo conflicto entre la vida y la muerte.Su temática es la sensualidad que se vuelve obsesión erótica, junto al tema de la soledad angustiosa.
Schiele nació en el pueblo de Tulln,cerca de Viena.
La muerte prematura de su padre, en 1905, le dió una visión torturada
y macabra de la vida.
En la escuela de Bellas Artes de Viena el aprendizaje le pareció demasiado académico y pronto la abandonó para fundar con sus amigos el “Seukunstgruppe” (grupo de las nuevas artes).
Bajo la influencia de Gustav Klimt y Van Gogh, empezó a trabajar en retratos para poder sobrevivir.
En 1910 consolidó este estilo que arranca al sujeto del fondo y lo hace más relevante.
A diferencia de sus contemporáneos, sus retratos no buscan expresar la condición social o económica del sujeto, sino sus angustias interiores.
Para ello utiliza posturas complicadas, sobre todo utilizando las manos y las contorsiones del cuerpo
Para Schiele, el desnudo tuvo una función fundamental: le permitió plasmar la precariedad del cuerpo y sus pulsiones.
Sus retratos comenzaron a tener posturas cada vez más provocadoras, con modelos menores de edad exhibiendo sus órganos genitales.
En 1912 fue preso por “dibujos inmorales”.
Se le confiscaron algunos cuadros y se le condenó a tres días de cárcel.
Su repulsión por la sociedad crece aún más.
En 1915 se casó por segunda vez y vivió en la República Checa y Viena por temporadas.
En 1918 su arte se estabilizó y la exposición de los secesionistas
le trajo un gran éxito.
En octubre de 1918 su esposa murió víctima de la fiebre española
y días más tarde, el propio Schiele murió a causa de la misma enfermedad, a los 28 años.

El color adquirió un valor autónomo, no naturalístico, resultando eficaz en sus acuarelas y en sus diseños de alucinada tensión.
Para visitar el Museo Egon Schiele:
http://egonschiele.museum.com/welcome.html
Viajes > VALLDEMOSSA > Mallorca > España
Valldemossa, a 17 km. de la capital Palma de Mallorca, se eleva formando parte del valle de la sierra de Tramontana, repleto de olivos y almendros. Está rodeada de una abundante vegetación y sus calles empinadas y estrechas ofrecen un encanto especial. Su atracción principal es LA CARTUJA y el recuerdo que en ella dejó en el invierno de 1838-39 la estancia de Frederic Chopín y George Sand.Valldemossa es de origen árabe y tiene 1700 habitantes apróx. fue el refugio apacible y sereno de los enamorados Chopin y Sand, quienes moraron en la bella Cartuja de Jesús Nazareno (S.XV).
Este antiguo monasterio, en sus orígenes residencia real, fue habitado por monjes cartujos desde el año 1399 hasta su exclaustración en 1835.
Sus museos albergan el legado histórico-artístico de los cartujos; recuerdos de la romántica pareja y muestras de arte
y la cultura de los ss.XV al XX.
Se exhibe el piano Pleyel de Chopin con el que compuso, durante su estancia en Valldemossa, parte de su obra.
Además pueden observarse cartas, documentos y retratos referidos a esa estancia.
PALACIO DEL REY SANCHO
Fue antigua residencia real y primera Casa de los Monjes. De la primitiva Cartuja conserva, entre otros elementos la escalera de acceso, el claustro y la torre de defensa. Refugió durante el año 1808 al perseguido escritor Jovellanos y a principios del siglo XX a Ruben Dario, Unamuno, Azorin y Eugeni d'Ors.
La única fotografía de Frédéric Chopin, tomada por Louis-Auguste Bisson en 1849.La Iglesia Parroquial fue edificada en el siglo XIII y está dedicada a San Bartolome, patron de la villa de Valldemossa, siendo de estilo gotico. Su campanario es de más moderna construcción.

"La alfombra roja" > Martha Lynch > Escritora argentina > 1929-1985
“No admitía comparaciones ni reflexiones malas o buenas, no soportaba como tampoco soporta el quemado el roce de las sábana- nada que pudiera interrumpir mi furiosa evolución.”
“Los barquinazos del automóvil son tan fuertes que la conversación que tratamos de entablar se corta por medio de violentos hipos.
En media hora más llegaremos a destino.”
“Una persona que nos ha pertenecido… ¿No forma parte de uno mismo?”
“Tenía que comprar medias de seda para sus piernas de jamona o collares o esas cosas que no comprendí bien qué objeto tienen en una mujer fea como ella. A menudo hemos convivido con el mismo hartazgo de una auténtica pareja. Si mi mujer no hubiera muerto, habrían existido veinticinco años para compartirlos con ella, ¡veinticinco años! Feroz cantidad de horas para pasarlas con una misma mujer, lapso que permite hartarse en forma absoluta de cada centímetro de piel, de cada gesto, de cada suspiro del placer…”
“¿Qué significan en medio del desierto los odios de los centros urbanos?”
“Sentí la boca seca de las grandes emociones.”
“Hay un cielo tan límpido que parece barrido.”
“Al cabo de un rato empiezo a revolverme en la inquietud de estar perdiendo el tiempo. Me lleno de impaciencia al compartir las horas y la vida que se va con seres humanos cuyas dimensiones se me escapan. (…) ¡Si yo pudiera compartir la fácil alegría de los otros!”
“Odio o amor, ¿qué pueden importarme? Quiero sentimientos motores que impulsen inconteniblemente hacia delante.”
“…como se desean, a medida que la vida pasa, esas cosas inconfesables, como las mujeres lujosas o las carreras de caballos o el hacer el amor entre varios o cualquier otra porquería en la que la naturaleza del hombre se encajona para solazarse.”
“Las yemas de mis dedos arden en una inquietud de realizaciones.”
“En un rincón, los instrumentos de la orquesta adquieren el contorno siniestro de las cosas que al descansar pierden su razón de ser.”
“Los barquinazos del automóvil son tan fuertes que la conversación que tratamos de entablar se corta por medio de violentos hipos.
En media hora más llegaremos a destino.”
“Una persona que nos ha pertenecido… ¿No forma parte de uno mismo?”
“Tenía que comprar medias de seda para sus piernas de jamona o collares o esas cosas que no comprendí bien qué objeto tienen en una mujer fea como ella. A menudo hemos convivido con el mismo hartazgo de una auténtica pareja. Si mi mujer no hubiera muerto, habrían existido veinticinco años para compartirlos con ella, ¡veinticinco años! Feroz cantidad de horas para pasarlas con una misma mujer, lapso que permite hartarse en forma absoluta de cada centímetro de piel, de cada gesto, de cada suspiro del placer…”“¿Qué significan en medio del desierto los odios de los centros urbanos?”
“Sentí la boca seca de las grandes emociones.”
“Hay un cielo tan límpido que parece barrido.”
“Al cabo de un rato empiezo a revolverme en la inquietud de estar perdiendo el tiempo. Me lleno de impaciencia al compartir las horas y la vida que se va con seres humanos cuyas dimensiones se me escapan. (…) ¡Si yo pudiera compartir la fácil alegría de los otros!”
“Odio o amor, ¿qué pueden importarme? Quiero sentimientos motores que impulsen inconteniblemente hacia delante.”
“…como se desean, a medida que la vida pasa, esas cosas inconfesables, como las mujeres lujosas o las carreras de caballos o el hacer el amor entre varios o cualquier otra porquería en la que la naturaleza del hombre se encajona para solazarse.”
“Las yemas de mis dedos arden en una inquietud de realizaciones.”
“En un rincón, los instrumentos de la orquesta adquieren el contorno siniestro de las cosas que al descansar pierden su razón de ser.”
