Blogs.ya.com Quitar publicidad
LibroAbierto
VENTANAS QUE INIVTAN A ASOMARSE Y DESCUBRIR... libro_abierto_mdq@hotmail.com
Acerca de
Pentagramas, óleos, palabras, pinceles, acordes, brújulas, recuerdos, ilusiones, música, silencios...
Sindicación
 
Citas del mes
“Y el camino lamenta ser el culpable de la distancia…”
“Caminito del indio” – Atahualpa Yupanqui

“Dios necesita de nosotros para existir, si no pensamos en él, no existe.”
De la película: “La virgen de los sicarios” de Barbet Schroeder

“Bendita madre mía: gracias por tu mente de varios carriles, en uno de ellos explicas a Platón y en el otro acaricias a mi padre y en el tercero te preguntas por qué a fuerzas ha de ser niño, por qué no niña?”
“Cristóbal Nonato” – Carlos Fuentes

“La vida en sí no es la realidad. Somos nosotros quienes ponemos vida en piedras y guijarros.”
Frederick Sommer - “Sobre la fotografía” – Susan Sontag

Borrador de testamento

Me ocurres por amor, en Buenos Aires
precisamente y a la edad oscura
en que uno desconfía porque ha visto
garabatear pizarras a la muerte,
y acumula nociones de naufragio,
coraje en naftalina, días rotos,
dolor en pañuelitos y quién sabe.

Tómala, recupera entre tus párpados
tanta dura invención como mis ojos
quemaron, tanta oscuridad inútil,
y disuélvela con la luz que tienes
para que pueda yo por fin cubrirme
de tu salud, no conocer reparo
más que tu permanencia defendiéndome.

Ambulo entre manías y escaleras
y de pronto me ocupas, desbaratas
peligros, soledad, desasosiego,
promueves hábito de la alegría
y desanudas inocentemente
hilos de tal desorden compartido
que yo me empiezo y canto porque estás.

Pero si me acabara de improviso
te dejo inolvidable testimonio,
es decir, en el aire y en papeles,
nuestra privada suavidad, la ilesa
manera de integrarnos, eso es todo,
porque de veras ya no tengo nada
más que la intimidad que nos ocurre.

María Elena Walsh
 
Sobre la fotografía > Susan Sontag > Escritora y cineasta estadounidense (1933-2004)

“En la retórica normal del retrato fotográfico, enfrentar la cámara significa solemnidad, sinceridad, la revelación de la esencia del sujeto. Por eso las fotos de frente parecen apropiadas para las ceremonias
(como bodas y graduaciones) pero no tanto para los cartelones publicitarios de los candidatos políticos.
(En los políticos es más común el retrato de tres cuartos de perfil: una mirada que se pierde en vez de enfrentar, sugiriendo en vez de la relación con el espectador, con el presente, la relación con el futuro,
imás digna y abstracta.)”

“La clave consiste en que al fotografiar no se interviene en las vidas de la gente, sólo se está de visita. El fotógrafo es un superturista, una extensión del antropólogo que visita a los nativos y regresa con noticias sobre sus costumbres exóticas y chucherías estrafalarias.”

“El fotógrafo saquea y preserva, denuncia y consagra a la vez.”

“Un museo liviano y portátil. (Sobre las fotografías)”

Como escribe Berenice Abbott: “El fotógrafo es el ser contemporáneo por excelencia; a través de su mirada el ahora se transforma en pasado.”

“La velocidad es la clave de todo”, como dijo Hart Crane (en 1923, a propósito de Stieglitz), “el centésimo de segundo capturado con tanta precisión que la imagen sigue sugiriendo constantemente el movimiento: el momento eternizado.”

“Stieglitz (…) fotografió Nueva York en 1910 con un espíritu casi quijotesco: cámara/lanza contra rascacielo/molino.”

“En la vieja saga del artista, cualquier persona que tenga la temeridad de pasar una temporada en el infierno se arriesga a no regresar con vida o a volver psíquicamente dañado. La heroica vanguardia de la literatura francesa de fines del siglo XIX y principios del XX ofrece un memorable panteón de artistas que no logran sobrevivir a sus viajes al infierno. Sin embargo, hay una gran diferencia entre la actividad de un fotógrafo, que siempre es voluntaria, y la actividad de un escritor, que quizá no lo es. Se tiene el derecho, tal vez se siente la compulsión, de dar voz al propio dolor que en todo caso es una propiedad personal.”

“…No es muy exagerado afirmar, como lo hace Stieglitz, que “los pintores impresionistas adhieren a un estilo de composición estrictamente fotográfico.”
 
La resistencia > Ernesto Sábato > Escritor argentino (1911)

El latido de una vida exige un intersticio, apenas el espacio que necesita un latido para seguir viviendo, y a través de él puede colarse la plenitud de un encuentro, como las grandes mareas pueden filtrarse aún en las represas más fortificadas. O una enfermedad puede ser la apertura, o el desborde de un milagro cualquiera de la vida: una persona que nos ame a pesar de nuestra cerrazón como una gota que golpeara incesantemente contra los altos muros. Y entonces la persona que estaba más sola y cerrada puede ser ella misma la más capacitada por haber sido quien soportó largo tiempo esa grave carencia. Motivo por el cual son muchas veces los que más orfandad han sufrido quienes más cuidado ponen en la persona amada. Amor que nunca se recibe como descontado, que siempre pertenece a la magnitud del milagro.

“Decía Donne que nadie duerme en la carreta que lo conduce de la cárcel al patíbulo, y que, sin embargo, todos dormimos de la cuna a la sepultura; o no estamos enteramente despiertos.”

“Entre lo que deseamos vivir y el intrascendente ajetreo en que sucede la mayor parte de la vida, se abre una cuña en el alma que separa al hombre de la felicidad como al exiliado de su tierra.”

“Creo que lo esencial de la vida es la fidelidad a lo que uno cree su destino, que se revela en esos momentos decisivos, esos cruces de caminos que son difíciles de soportar pero que nos abren a las grandes opciones.
Son momentos muy graves porque la elección nos sobrepasa, uno no ve hacia delante ni hacia atrás, como si nos cubriese una niebla en la hora crucial, o como si uno tuviera que elegir la carta decisiva de la existencia con los ojos cerrados.”

“Sé que a mucha gente le irritará esta carta, yo mismo la hubiera rechazado hace años cuando confundía resignarme con aceptar.
Resignarse es una cobardía, es el sentimiento que justifica el abandono de aquello por lo cual vale la pena luchar, es, de alguna manera, una indignidad.
La aceptación es el respeto por la voluntad del otro, sea éste un ser humano
o el destino mismo. No nace del miedo como la resignación,
Sino que es más bien un fruto.”

Como bien dijo Kierkegaard, “la fe comienza precisamente donde acaba la razón.”

 
Bola de nieve > Ignacio Villa > Músico cubano (1911-1971)
Bola, un ser atormentado repetía: “yo soy un hombre triste que siempre canta alegre”

Cubano, místico, homosexual en una sociedad homófona y negro en una sociedad racista.
Bola de Nieve forma parte de los mitos latinoamericanos del siglo XX.

Era el pianista de Rita Montaner, a ella le hizo gracia verlo rapado y tan negro, y en público lo llamó “Bola de Nieve”. A la gente le gustó el apodo y fue suficiente para perpetuarlo.

"Bola de Nieve se casó con la música y vive con ella en esa intimidad llena de pianos y cascabeles, tirándose por la cabeza los teclados del cielo. ¡Viva su alegría terrestre!¡Salud a su corazón sonoro!"
Pablo Neruda

Bola de Nieve expresó el espíritu de la música popular cubana. En pianos de cola, en fastuosas salas de concierto, siempre salían de sus manos sobre el teclado, y de su voz ronca (de "vendedor de duraznos y ciruelas", como solía decir), los aires del cajón sonado en las calles de su Guanabacoa natal.

Poseedor de los misterios de la técnica musical, gozó además de una cristalina personalidad y una mezcla encantadora de alta cultura y sencillez de pueblo.

“Para descubrirme, para descubrir lo que me ha producido felicidad y dolor, no he acudido al psiquiatra, sino a Bola de Nieve.”
Pedro Almodóvar

A inicios de los ‘70, circuló en el mercado mexicano el disco "El inolvidable Bola de Nieve", marca Regis. El dato curioso de este disco es la interpretación que hace de la canción "Es tan difícil", de John Lennon

Edith Piaf decía que nadie podía interpretar como él su canción “La vie en Rose” al igual que Chabuca Granda con “La flor de la canela”, y Andrés Segovia afirmaba que escucharlo era como asistir al nacimiento de la palabra y la música.

No es ninguna casualidad que a lo largo de la literatura, en biografías de escritores, en las canciones de los músicos de España, haya referencias a Bola de Nieve. Pedro Almodóvar, Joaquín Sabina, Alfredo Bryce Echenique, Camilo José Cela, Rafael Alberti... lo han mencionado
 
Viajes: San Petersburgo - Rusia
San Petersburgo es la ventana por la que Rusia se asoma a Europa.

De los tres nombres (Petrogrado, Leningrado, San Petersburgo) por los que se conoció la ciudad fundada por Pedro el Grande en 1703, a orillas de la desembocadura del río Neva en el Golfo de Finlandia, fue con el tercero con el que se convirtió en un mito de la gran novela rusa.

Si se llega a San Petersburgo en verano sus noches blancas, consecuencia de las cercanía del Círculo Polar, harán difícil saber si es de día o es de noche. El truco es mirar los puentes de la ciudad que durante la noche se elevan para que circulen los barcos.

Para recordar a los grandes escritores rusos permanecen abiertas las casas-museo de algunos de ellos, como la de Dostoievski o la de Pushkin.

San Petersburgo siempre fue la joya más preciada de Rusia, su única comunicación con Europa por vía marítima y vía de entrada de todo tipo de influencias.

En 1837, Alexandr Serguéievich Pushkin fue mortalmente herido en un duelo en las calles de la ciudad.

Durante 12 años se prolongaron los trabajos de la gigantesca estatua de Pedro el Grande, que preside la Plaza de los Decembristas.

“Todo es falso”, pensaba Nikolái Gógol de las grandezas y miserias de los nobles y burgueses que paseaban por la Avenida Nevsky en sus críticos ‘Cuentos petersburgueses’.

Entre los muchos estrenos que tuvieron lugar en el Teatro Alexandrisky, algunos quedaron para la posteridad, como aquel en el que el dramaturgo Antón Chéjov, enfermo de tuberculosis, se vio obligado, por la mala repercusión de la obra que presentaba –‘La Gaviota’- a abandonar el teatro rápidamente y salir a las calles nevadas de la ciudad sin su abrigo.

San Petesburgo es a Fiódor Dostoievski lo que París a Balzac. Llegó a la ciudad (cuando aún se lloraba a Pushkin) para su ingreso en la Escuela de Ingeniería Militar del Castillo de Mijailovski, edificación que todavía existe.


Se pueden recorrer las calles en las que Marmelládov muere atropellado y se suicida Svidrigáilov, cerca de la Plaza de la Paz, principal escenario de 'Crimen y castigo' (1866). La visita a la casa en la que murió el escritor y a su tumba, en el monasterio Nevski, completan el paseo mínimo para el lector de Dostoievski.

La fortaleza de Pedro y Pablo, donde Dostoievski fue confinado en 1849 por leer una carta en la que Belinski le reprochaba a Gógol sus apologías del zarismo todavía se alza a orillas del Neva, como cuando eran recluidos en ella los revolucionarios. Dostoievski salió de allí ocho meses después para enfrentarse a un pelotón de fusilamiento. Fue indultado en el lugar de la ejecución.

Stefan Zweig, en sus 'Momentos estelares de la humanidad', habría de imaginar así aquel instante en que la plaza Semenovsk pudo ser testigo de la ejecución de Dostoievski:
"Una manzana de casas,/ de techos bajos y con sucia escarcha,/ rodea una plaza de oscuridad y nieve./ (...) Un teniente lee la sentencia: "Muerte por traición. Con pólvora y con plomo".
 
"Caminito" – Tango (1926) Letra: Gabino Coria Peñaloza – Música: Juan de Dios Filiberto

Músico y poeta se inspiraron en distintas vivencias. Existen en nuestro país dos calles “Caminito” inauguradas oficialmente.

Juan de Dios Filiberto (1885-1964) caminaba diariamente por el empedrado de la calle Magallanes para encontrarse con sus amigos de la Vuelta de Rocha, en el barrio de La Boca. Observaba la diminuta calle que cruzaba la manzana. Era el recorrido de todos los días para llegar a su trabajo como mecánico y se inspiró en él para componer los primeros compases de su obra, pero faltaba la letra que vendría desde muy lejos y escrita veinte años atrás.

Filiberto trabajó además como herrero y estibador. Ingresó al Conservatorio a los 25 años con los dedos torpes endurecidos por esas tareas de fuerza. Fue un auténtico luchador por los derechos de los autores siendo factor fundamental en la sanción de la ley 11.723 promulgada en 1933 que protege los derechos de autor. También fue socio fundador de SADAIC en el año 1936.

Sorprendido en la ciudad riojana de Olta por la creciente de un río que impedía el regreso a su provincia, Gabino Coria Peñaloza (1881-1975), de 21 años, conoció a María, una profesora de música con quien mantuvo un apasionado romance. El río bajó, se abrieron los caminos y Gabino volvió a Mendoza, su lugar natal. Un año después, regresó a Olta pero María ya no estaba. Su familia la envió a otra provincia ante el llanto desconsolado por la ausencia de su amado. María y el caminito que llevaba a su domicilio, en forma de pendiente y cubierto de trébol y juncos en flor, fueron la fuente inspiradora de Coria Peñaloza.

En uno de los viajes que Coria Peñaloza hizo a Buenos Aires conoció a través de Benito Quinquela Martín a Juan de Dios Filiberto. La música y la letra del tango fueron completadas para ser presentado en el Concurso de Canciones Nativas del Corso Oficial de Buenos Aires.

Filiberto le dijo a Coria Peñaloza que tenía un tango inspirado en sus caminatas por un sendero de La Boca mientras se dirigía a la Vuelta de Rocha y luego de tararear varios compases le pidió a su amigo que escribiera los versos. Gabino le contestó que tenía unos versos inspirados en un amor juvenil en Olta y se los recitó.

Filiberto consideró que era necesaria una modificación pero el poeta no lo consintió, entonces el músico realizó una adaptación a la medida y esa tarde de 1926, en la calle Florida al 300 nació “Caminito”.

Ignacio Corsini, desde el teatro, lo convirtió en gran éxito y lo grabó en 1927.

En 1959 quedó inaugurada oficialmente la Calle Caminito en La Boca y en 1971, su homónima en la localidad de Chilecito (La Rioja).