Las historias de Donna López

Citas
“…somos capaces, como cualquier persona, de toda excelencia y todo abismo.”
“Historias de mujeres” – Rosa Montero
“Desde luego, no era suficiente: era como calmar la sed de un beduino perdido en el desierto con una lágrima nacida de su propia desesperanza.”
“Las piadosas” – Federico Andahazi
Cuando el sol se oculta detrás de una nube.. ¿adónde van los colores?
“Dormir es distraerse del mundo (…) Pensar es olvidar diferencias, es generalizar, abstraer.”
"Funes el memorioso” – Ficciones – Jorge Luis Borges
El campo
Desde un principio,
mi alma estaba hecha para el campo
y sólo la calman
rumores de hoja y viento,
colores pardos
de piedra, de hoja...
musgo.
Sólo un golpe de viento,
un acantilado,
un pájaro,
serenan mi dolor
y mis preguntas.
Pablo Escalante Gonzalbo
Historias de Viajes: Koh-i-noor - India
El Koh-i-noor (Montaña de luz) es un fabuloso diamante de 108 quilates que, actualmente, forma parte de las joyas de la corona británica.
El origen de esta piedra está envuelto en el misterio. Pasando de un soberano a otro, por conquista o por desventura, fue heredado hasta llegar al emperador indio Yahan (quien erigió el mausoleo Taj Mahal - siglo XVII - en memoria de su esposa). Para ese entonces se creía que el poseedor de la gema "gobernaría al mundo". Pero en 1739 el Sha de Persia, Nadir, fue su nuevo propietario usurpando el trono de Yahan.
Cuenta la leyenda que el derrotado emperador escondió el diamante en su tocado y el sagaz Nadir al enterarse, se valió de la costumbre oriental de intercambiar los turbantes. Invitó a Yahan y éste, sin posibilidad de rehusarse, comenzó a desenvolver el turbante, dejando al descubierto la extraordinaria gema, que cayó al suelo. Nadir, al verla, gritó: "KOH-I-NOOR", que significa "Montaña de Luz".
El diamante, símbolo del poder de un imperio, fue reclamado por Pakistán, Irán y la India. Muchos de sus postores, sin embargo, fueron sorprendidos por un dramático final ya que, desde el siglo XIV, esta piedra estuvo vinculada al asesinato y la barbarie. Por eso, transcendió a lo largo de los años que mientras la “Montaña de Luz” daba buena suerte a las mujeres, a sus propietarios varones los hacía infelices.
Tras derrotar al Sha Nadir, Lord Dalhousie (East India Company) se hizo, en 1849, con la fascinante piedra y escribió en una de sus cartas a la reina Victoria: “El Koh-i-Noor puede ser recordado como un símbolo histórico de la sumisión india al dominio imperial inglés y al gobernador general le encantaría que la piedra descansara en su corona real”.
Sin embargo, tan supersticiosa era la reina Victoria, que durante su gobierno la gema fue expuesta en el Gran Palacio de Cristal, en Londres, y a su muerte dejó escrito en su testamento que jamás pasara a manos de un Rey.
Años después, el diamante Koh-i-Noor se convirtió en la piedra central de la corona de la reina Mary.
El origen de esta piedra está envuelto en el misterio. Pasando de un soberano a otro, por conquista o por desventura, fue heredado hasta llegar al emperador indio Yahan (quien erigió el mausoleo Taj Mahal - siglo XVII - en memoria de su esposa). Para ese entonces se creía que el poseedor de la gema "gobernaría al mundo". Pero en 1739 el Sha de Persia, Nadir, fue su nuevo propietario usurpando el trono de Yahan.
Cuenta la leyenda que el derrotado emperador escondió el diamante en su tocado y el sagaz Nadir al enterarse, se valió de la costumbre oriental de intercambiar los turbantes. Invitó a Yahan y éste, sin posibilidad de rehusarse, comenzó a desenvolver el turbante, dejando al descubierto la extraordinaria gema, que cayó al suelo. Nadir, al verla, gritó: "KOH-I-NOOR", que significa "Montaña de Luz".
El diamante, símbolo del poder de un imperio, fue reclamado por Pakistán, Irán y la India. Muchos de sus postores, sin embargo, fueron sorprendidos por un dramático final ya que, desde el siglo XIV, esta piedra estuvo vinculada al asesinato y la barbarie. Por eso, transcendió a lo largo de los años que mientras la “Montaña de Luz” daba buena suerte a las mujeres, a sus propietarios varones los hacía infelices.
Tras derrotar al Sha Nadir, Lord Dalhousie (East India Company) se hizo, en 1849, con la fascinante piedra y escribió en una de sus cartas a la reina Victoria: “El Koh-i-Noor puede ser recordado como un símbolo histórico de la sumisión india al dominio imperial inglés y al gobernador general le encantaría que la piedra descansara en su corona real”. Sin embargo, tan supersticiosa era la reina Victoria, que durante su gobierno la gema fue expuesta en el Gran Palacio de Cristal, en Londres, y a su muerte dejó escrito en su testamento que jamás pasara a manos de un Rey.
Años después, el diamante Koh-i-Noor se convirtió en la piedra central de la corona de la reina Mary.
"La poética del espacio" – Gastón Bachelard – Filósofo y ensayista francés (1884-1962)
“La casa es un cuerpo de imágenes que dan al hombre razones o ilusiones de estabilidad (…) Porque la casa es nuestro rincón del mundo. Es, –se ha dicho con frecuencia- nuestro primer universo. Es realmente un cosmos.”
“Cuando vuelven, en la nueva casa, los recuerdos de las antiguas moradas, vamos al país de la Infancia, Inmóvil, inmóvil como lo Inmemorial. (…) Evocando los recuerdos de la casa (…) no somos nunca verdaderos historiadores, somos siempre un poco poetas y nuestra emoción tal vez sólo traduzca la poesía perdida.”“El pintor Vlaminck, viviendo en su casa tranquila, escribe: “El bienestar que experimento ante el fuego cuando el mal tiempo cunde, es todo animal. La rata en su agujero, el conejo en su madriguera, la vaca en el establo deben ser felices como yo.” Así el bienestar nos devuelve a la primitividad del refugio. Físicamente el ser que recibe la sensación del refugio se estrecha contra si mismo, se retira se acurruca, se oculta, se esconde.”
“La gracia de una curva es una invitación a permanecer. No puede uno evadirse de ella sin esperanza de retorno. La curva amada tiene poderes de nido; es un llamamiento a la posesión. Es un rincón curva. Es una geometría habitada.” “Para salir de la cárcel todos los medios son buenos y en caso de necesidad lo absurdo nos libera.”
“Hay que rebasar la lógica para vivir lo grande que existe dentro de lo pequeño.”
“En este “horrible dentro-fuera” de las palabras no formuladas, de las intenciones de ser inconclusas, el ser, en el interior de sí mismo, digiere lentamente su nada.”
“Me sorprendo definiendo el umbral como el lugar geométrico de las llegadas y las salidas…”
Origen de los huracanes
Los ciclones tropicales se clasifican de acuerdo a la velocidad de sus vientos: depresión tropical (65 km/h), tormenta tropical (entre 65 y 110 km/h) o huracán (más de 110 km/h)
Un huracán mide normalmente entre 8 y 10 kilómetros de alto y de 50 a 100 km de ancho y se desplaza a 200km/h (un ser humano camina a 4 o 5 km/h)El huracán funciona como una máquina sencilla de vapor. Cuando los rayos del sol calientan las aguas del océano, el aire húmedo se expande y comienza a elevarse. Más aire húmedo reemplaza ese aire y comienza ese mismo proceso de nuevo.
Tiene que haber ciertos elementos presentes para que se forme un huracán:
Temperatura superior a los 30°C: el agua del océano se evapora aceleradamente.
Humedad: La humedad necesaria se encuentra con mayor facilidad sobre el mar, por eso los huracanes se debilitan al llegar a tierra firme.
Viento: El viento cálido de la superficie del mar permite que haya mucha evaporación arrastrando el aire en forma de espiral hacia adentro y arriba, permitiendo que continúe el proceso de evaporación.
Giro o “spin”: La rotación de la tierra eventualmente le da movimiento en forma circular al sistema, que comienza a desplazarse como un gigantesco trompo en sentido contrario al de las agujas del reloj en el hemisferio norte, y en sentido favorable en el hemisferio sur.
El ojo es un área de relativa calma en el centro de un huracán.
Existen seis listas de nombres de mujeres y hombres manejadas por la Organización Mundial de Meteorología.Cada lista se usa un año, de modo que al séptimo se repite, pero se excluye el nombre del huracán que causó muertes o daños importantes, reemplazándolo por otro que comience por la misma letra. Así, se han retirado Andrews, Hugo, Opal, Roxanne, etc
La escala Saffir-Simpson se convirtió en una forma popular de categorizar los huracanes y es muy útil para estimar la cantidad de daños que pueden causar. Fue nombrada así por los científicos que la desarrollaron. Los valores son:
1 (huracanes que causan daños mínimos)
2=moderados
3=extensos
4=extremos
5=causan daños catastróficos.
"La casa de las bellas durmientes" - Yasunari Kawabata – Escritor japonés (1899-1972)
“Cerró los ojos. De esta noche extraña, como de todas las otras noches, se despertaría con vida por la mañana.”
“Ninguna mujer, por hermosa que fuera, podía ocultar se edad cuando dormía. Y cuando una mujer no era hermosa, su mejor aspecto lo ofrecía dormida. O tal vez esta casa elegía muchachas cuyos rostros dormidos eran particularmente bellos.”
“Cualquier clase de inhumanidad se convierte, con el tiempo, en humana. En la oscuridad del mundo están encerradas todas las variedades de trasgresión.”“Dicen que el sentido del olfato es el más rápido en evocar recuerdos…”
“Era el cuerpo de mujer que invitaba al hombre a los círculos inferiores del infierno.”
“…intentó reír, pero la risa se negó a materializarse.”
“Abrió los ojos y pestañeó, como para alejar una pesadilla.”
“La intensa fragancia estorbaba su sueño, y se volvió de espaldas. Incluso entonces el aliento le soplaba en la nuca. No roncaba, pero ponía voz en respiración.”
Grete Sterne – Fotógrafa alemana (1904-1999)
Grete Stern vivió en pro de una idea: destacar el valor de la fotografía como documento, obra de arte y genuina expresión: como otra de las formas para analizar y comprender el mundo.
Stern nació en Wuppertal, Alemania. Estudió artes gráficas y fotografía y en 1929 con su amiga Ellen Auerbach, abrió un estudio: “ringl + pit” (sus apodos infantiles) Sus trabajos no se plegaban a la ideología publicitaria, sino que ironizaban sutilmente sobre la femineidad "deseable" que imponían los valores dominantes. Esta mirada oblicua, este espíritu contestatario es el que va a mantener Grete durante toda su labor artística.
Con Hitler en el poder, emigró a Inglaterra. Allí se casó con el fotógrafo argentino Horacio Coppola en 1935 y dos años después abrieron un estudio fotográfico y de publicidad en Buenos Aires.
Exhibió sus trabajos en los salones de la Editorial Sur invitada por Victoria Ocampo. Si bien la crítica de la época fue ciega al material que componía tal muestra (fotos publicitarias y paisajes de Alemania e Inglaterra) actualmente es considerada como la primera exposición de fotografía moderna realizada en el país.
A fines de los ’40 recorrió la Patagonia hasta Tierra del Fuego, navegó por el Delta del Paraná, captando los espacios íntimos de encuentro entre el agua y las raíces, capturando las minucias del litoral con suma plasticidad.
Entre 1948 y 1952 realizó fotomontajes semanales para la ilustración de sueños en la sección de psicoanálisis de la revista “Idilio”. La autora los presentó luego en la Facultad de Psicología de la Universidad de La Plata pero la obra siguió invalorada hasta 1982, después de una gran muestra en Houston, Estados Unidos.
Desde hace pocos años se reconoce el verdadero mérito que, conceptual y artísticamente, merece su trabajo.
Presentó al Fondo Nacional de las Artes un proyecto de relevamiento fotográfico sobre la vida y costumbres de los aborígenes del Chaco. Obtuvo la beca y, con sesenta años de edad, emprendió una travesía por el norte argentino.
Con más de ochocientas fotos capturó las costumbres de los tobas, los wichi-matacos, pilagás, chulupíes, chorotes, chiriguanos y mocovíes.
Además de intelectuales y artistas retratados, ahora invitaba a su galería a los empujados del mapa.
Entre 1956 y 1979 dirigió un taller de fotografía convocada por el director del Museo Nacional de Bellas Artes.
En 1958 se convirtió en ciudadana argentina.
Enseñó fotografía en la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste, Resistencia, Chaco, entre 1959 y 1960.
El trabajo sobre estas comunidades marginadas fue el último gran proyecto fotográfico de Grete Stern.
Luego de su jubilación, con 66 años, viajó por Europa, Israel, Perú y Estados Unidos, siempre con la cámara a cuestas.
En 1981 se celebró una gran exposición retrospectiva de su obra fotográfica y de diseño en la Fundación San Telmo de Buenos Aires.
En 1985 abandonó su profesión debido a la disminución de su agudeza visual y obsequió parte de su equipo fotográfico a ex alumnos y colaboradores.
Murió en Buenos Aires, el 24 de diciembre de 1999, a los 95 años de edad.
Grete siempre se definió a sí misma como una fotógrafa argentina.
Su obra fue la más variada entre todos los pioneros de nuestra fotografía contemporánea, y en algunos géneros, como sucede con los fotomontajes, poco menos que única.
Stern nació en Wuppertal, Alemania. Estudió artes gráficas y fotografía y en 1929 con su amiga Ellen Auerbach, abrió un estudio: “ringl + pit” (sus apodos infantiles) Sus trabajos no se plegaban a la ideología publicitaria, sino que ironizaban sutilmente sobre la femineidad "deseable" que imponían los valores dominantes. Esta mirada oblicua, este espíritu contestatario es el que va a mantener Grete durante toda su labor artística.
Con Hitler en el poder, emigró a Inglaterra. Allí se casó con el fotógrafo argentino Horacio Coppola en 1935 y dos años después abrieron un estudio fotográfico y de publicidad en Buenos Aires.
Exhibió sus trabajos en los salones de la Editorial Sur invitada por Victoria Ocampo. Si bien la crítica de la época fue ciega al material que componía tal muestra (fotos publicitarias y paisajes de Alemania e Inglaterra) actualmente es considerada como la primera exposición de fotografía moderna realizada en el país.
A fines de los ’40 recorrió la Patagonia hasta Tierra del Fuego, navegó por el Delta del Paraná, captando los espacios íntimos de encuentro entre el agua y las raíces, capturando las minucias del litoral con suma plasticidad.
Entre 1948 y 1952 realizó fotomontajes semanales para la ilustración de sueños en la sección de psicoanálisis de la revista “Idilio”. La autora los presentó luego en la Facultad de Psicología de la Universidad de La Plata pero la obra siguió invalorada hasta 1982, después de una gran muestra en Houston, Estados Unidos. Desde hace pocos años se reconoce el verdadero mérito que, conceptual y artísticamente, merece su trabajo.
Presentó al Fondo Nacional de las Artes un proyecto de relevamiento fotográfico sobre la vida y costumbres de los aborígenes del Chaco. Obtuvo la beca y, con sesenta años de edad, emprendió una travesía por el norte argentino.
Con más de ochocientas fotos capturó las costumbres de los tobas, los wichi-matacos, pilagás, chulupíes, chorotes, chiriguanos y mocovíes.
Además de intelectuales y artistas retratados, ahora invitaba a su galería a los empujados del mapa.
Entre 1956 y 1979 dirigió un taller de fotografía convocada por el director del Museo Nacional de Bellas Artes.
En 1958 se convirtió en ciudadana argentina.
Enseñó fotografía en la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste, Resistencia, Chaco, entre 1959 y 1960.
El trabajo sobre estas comunidades marginadas fue el último gran proyecto fotográfico de Grete Stern.
Luego de su jubilación, con 66 años, viajó por Europa, Israel, Perú y Estados Unidos, siempre con la cámara a cuestas.
En 1981 se celebró una gran exposición retrospectiva de su obra fotográfica y de diseño en la Fundación San Telmo de Buenos Aires.
En 1985 abandonó su profesión debido a la disminución de su agudeza visual y obsequió parte de su equipo fotográfico a ex alumnos y colaboradores.
Murió en Buenos Aires, el 24 de diciembre de 1999, a los 95 años de edad.
Grete siempre se definió a sí misma como una fotógrafa argentina.
Su obra fue la más variada entre todos los pioneros de nuestra fotografía contemporánea, y en algunos géneros, como sucede con los fotomontajes, poco menos que única.
