La circunstancia carencial
¿Por qué la pérdida es la medida del amor? (Jeanette Winterson)
Te amo por todo lo que no tengo cuando estoy contigo, por todo lo que no me gusta de ti.
Es muy fácil amar a alguien por lo bueno, se dijo, con las manos quietas sobre el teclado. Ahora se daba cuenta, ahora que amaba con enfado, con rabia, como si el hecho de estar enamorada fuera un acto de rebeldía contra el mundo y contra esa persona amada que se resistía a ser amada.
Y sin embargo, la circunstancia carencial. La música que ya no rellena los huecos, las risas que ya no sonríen.
Estos días ha estado pensándose. No que no lo haga habitualmente –quizá lo haga demasiado, de hecho- pero su cabeza –que es igual que su habitación, ordenada pero con demasiadas cosas, algo así como el síndrome de Diógenes, ese en el que acumulas y acumulas y nunca tiras nada hasta que se hacen montañas inmensas de basura y alguien llama a la policía porque huele mal en el edificio-, pero estos días su pepito grillo ha tocado el escabroso tema de la inseguridad.
Y se ha dado cuenta de que su inseguridad no reside en que no vaya a gustarle tal y como es a la gente, sino en que la gente no sepa cómo es y caerles bien así, desconocida, así, pidiendo siempre perdón cuando se le escapa un poquito de yo.
Se gusta a sí misma, se cae bien, se considera interesante –quizá algo marisabidilla en ocasiones, pero lo hace sin intenciones vanidosas, asegura vehemente- pero, admitámoslo, va de fuerte. Y no siempre es fuerte. A veces necesita que pongas su cabeza sobre tu regazo y la acaricies hasta que se quede dormida. No ha aprendido a pedirlo. Dice: siento esto pero no quiero nada a cambio. Y es mentira.
¿Por qué a veces se disculpa por sentir?
Es como pedir perdón por existir.
La circunstancia carencial y tú de pronto en su vida como esa guerra que destruye un edificio emblemático.
Vete. No te vayas.

Te amo por todo lo que no tengo cuando estoy contigo, por todo lo que no me gusta de ti.
Es muy fácil amar a alguien por lo bueno, se dijo, con las manos quietas sobre el teclado. Ahora se daba cuenta, ahora que amaba con enfado, con rabia, como si el hecho de estar enamorada fuera un acto de rebeldía contra el mundo y contra esa persona amada que se resistía a ser amada.
Y sin embargo, la circunstancia carencial. La música que ya no rellena los huecos, las risas que ya no sonríen.
Estos días ha estado pensándose. No que no lo haga habitualmente –quizá lo haga demasiado, de hecho- pero su cabeza –que es igual que su habitación, ordenada pero con demasiadas cosas, algo así como el síndrome de Diógenes, ese en el que acumulas y acumulas y nunca tiras nada hasta que se hacen montañas inmensas de basura y alguien llama a la policía porque huele mal en el edificio-, pero estos días su pepito grillo ha tocado el escabroso tema de la inseguridad.
Y se ha dado cuenta de que su inseguridad no reside en que no vaya a gustarle tal y como es a la gente, sino en que la gente no sepa cómo es y caerles bien así, desconocida, así, pidiendo siempre perdón cuando se le escapa un poquito de yo.
Se gusta a sí misma, se cae bien, se considera interesante –quizá algo marisabidilla en ocasiones, pero lo hace sin intenciones vanidosas, asegura vehemente- pero, admitámoslo, va de fuerte. Y no siempre es fuerte. A veces necesita que pongas su cabeza sobre tu regazo y la acaricies hasta que se quede dormida. No ha aprendido a pedirlo. Dice: siento esto pero no quiero nada a cambio. Y es mentira.
¿Por qué a veces se disculpa por sentir?
Es como pedir perdón por existir.
La circunstancia carencial y tú de pronto en su vida como esa guerra que destruye un edificio emblemático.
Vete. No te vayas.

Comentario:
Comentario:
Me has recordado a alguien que debería conocer bien, a mí misma, dicen que soy fuerte, pero a veces necesito caricias que nunca pido.
Un saludito
Un saludito
Comentario:
Ten en cuenta que pedir perdón cuesta mucho, y a veces aunque nos sintamos con el poder de hacerlo con los demás, nos resulta más duro hacerlo con nosotros mismos... porque sabemos justamente cuáles son nuestros cóncavos y convexos. Hay que pedir perdón por muchas cosas, porque no estamos exentos de cagarla, pero si que podemos priorizar lo que REALMENTE debe ser disculpado y lo que no.
un saludo
un saludo
Comentario:
Siempre llego con retraso y ahora no sé si repasarás los comentarios o qué, pero bueno. No me gustaría quedarme sin que supieras cuántas veces me he sentido así. Me fascina ver en ti la valentía de decir lo que sentimos (muchas y muchos, créeme), y la encantadora ingenuidad con la que pareces decir que te sientes la única persona en el mundo que se siente así. Anímate a ver aquello que sientes en los demás, y verás esa inseguridad por todas partes. Mientras tanto, sigue haciéndonos mirar hacia adentro y ver todos estos sentimientos en nosotros mismos. Gracias.
Comentario:
Yo te entiendo como "soy quién y cómo quiero ser. Me parece bien ser así. Sin embargo, no todos los demás parecen verlo así. ¿Será que estoy confundida y no acierto a ver "mi fallo"?
Además, si yo soy capaz de amar a la gente, asumiendo sus defectos. ¿No puede suceder a la inversa? ¿Son mis defectos más graves de lo habitual y ni siquiera los reconozco?"
Y si "pides perdón por sentir/existir" es porque quieres aclarar que no "fallas" intencionadamente y pides perdón por no comprender la ofensa que pareces producir.
Espero no haberme excedido interpretándote :)
Además, si yo soy capaz de amar a la gente, asumiendo sus defectos. ¿No puede suceder a la inversa? ¿Son mis defectos más graves de lo habitual y ni siquiera los reconozco?"
Y si "pides perdón por sentir/existir" es porque quieres aclarar que no "fallas" intencionadamente y pides perdón por no comprender la ofensa que pareces producir.
Espero no haberme excedido interpretándote :)
Comentario:
Una vez oí (no se dónde ni a quién, si un libro, si una peli, ni idea) algo que me hizo pararme en seco y pensar: "Amo tus defectos", hala, de sopetón, tiene miga, mucha miga, vamos que todavía estoy dándole vueltas...
Soberbio el post y soberbios los comentarios. Siempre que vengo me enriquezco un poco más, formais una peña de la hostia (con todos los perdones, pero es que no tengo palabra mejor para definir lo que aquí encuentro)
Soberbio el post y soberbios los comentarios. Siempre que vengo me enriquezco un poco más, formais una peña de la hostia (con todos los perdones, pero es que no tengo palabra mejor para definir lo que aquí encuentro)
Comentario:
Te lo he dicho ya varias veces pero bueno volveré a decirtelo, por qué todas las personas interesantes, todas las personas que merecen la pena, todas las personas que quiero conocer, todas las personas que deberian clonarse, todas las personas que son mágicas, todas las personas que nos hacen sentir, todas las personas que nos hacen disfrutar, todas las personas que nos hacen ver que la vida es bella, todas las personas por las valdría la pena hacer 500 kilometros para estar un minuto con ellas, todas las personas que nos enseñan algo cada vez que tenemos la suerte de que nos miren, de que se detengan un minuto, que nos sonrian, porque todas esas personas, esas escasisimas personas (ya te digo solo he conocido a otra como tu) sois tan inseguras, váis de duras, no os mostráis tal como sois, bueno, quizá tengo la respuesta, quiza os sabéis tan arrebatadoramente encantadoras que tenéis que esconderos para que la gente no caiga rendida a vuestros pies, pero bueno creo que para mí ya es tarde, ya he caído rendida ante ti.
Un beso, y hazme el favor de mirarte al espejo, sonreir y decirte joder¡ me encantaria poder besarte y hacer que sientas todo aquello que siento cuando te veo.
Un beso, y hazme el favor de mirarte al espejo, sonreir y decirte joder¡ me encantaria poder besarte y hacer que sientas todo aquello que siento cuando te veo.
Comentario:
Que no te he dicho que eres un puto coñazo?
Que no te he dicho que ésta mañana leyéndote casi se me salta una lagrimita? (que por supuesto he ordenado a mi corcho subterráneo que chupe pa dentro!)
Ais Hester, que yo también quiero que me quieran en mis no-virtudes y que en días puntuales como éste, me pregunto ¿quién querrá cargar con éste saquito de miserias? ¿quién se las lleva?...
Que no te he dicho que ésta mañana leyéndote casi se me salta una lagrimita? (que por supuesto he ordenado a mi corcho subterráneo que chupe pa dentro!)
Ais Hester, que yo también quiero que me quieran en mis no-virtudes y que en días puntuales como éste, me pregunto ¿quién querrá cargar con éste saquito de miserias? ¿quién se las lleva?...
Comentario:
Eres pequeña, eres tremendamente pequeña. Lo supe desde el primer día, y eso me gustó. Tu fuerza no está en tu sapiencia está en tus flaquezas.
Tus flaquezas, tus debilidades…La haces tan cercanas, tan comunes, que por eso nos acercamos a ti precisamente Hester. Eres de verdad Hester y lo que hace que se conecte contigo emerge desde dentro de nosotros porque eres tú quien hace que surja. Haces que salga del fondo la parte esencial que todas llevamos dentro, porque te sacas del regazo una especie de imán mágico (maga) que lo extrae. Pienso en un corcho bajo el mar, sumergido y aguantado con las manos, las nuestras, para que no salga, que quede ahí hundido para siempre…. El corcho se resiste, tiende a querer salir, pero nuestras manos lo aferran fuerte y no lo dejan escapar de ahí dentro, se empeñan en dejarlo hondo… y apareces tú, y empiezan a salir los corchos de la gente a flote, así, de golpe, uno tras otro, saltando un poquito de la superficie una vez que tocan aire, flotando al fin… Apareces tú y van saltando corchitos de gente por la calle, en los bares, en las bibliotecas ¿no los ves?...
Eres tan elemental como cualquiera podría serlo y no lo es. Eres esencial al máximo y ese es tu genio. Sé que sólo quieres ser querida, que cualquiera recoja tu corchito que también anda ahí flotando…y se lo lleve a su orilla o que se lo guarde en el bolsillo de su corazón y lo trasporte ahí calentito de un sitio a otro, de un sitio a otro. El resto vendrá solo, derroches de ternura gratuita se te escapan de entre los poros….
Espera Hester, vendrá.
Tus flaquezas, tus debilidades…La haces tan cercanas, tan comunes, que por eso nos acercamos a ti precisamente Hester. Eres de verdad Hester y lo que hace que se conecte contigo emerge desde dentro de nosotros porque eres tú quien hace que surja. Haces que salga del fondo la parte esencial que todas llevamos dentro, porque te sacas del regazo una especie de imán mágico (maga) que lo extrae. Pienso en un corcho bajo el mar, sumergido y aguantado con las manos, las nuestras, para que no salga, que quede ahí hundido para siempre…. El corcho se resiste, tiende a querer salir, pero nuestras manos lo aferran fuerte y no lo dejan escapar de ahí dentro, se empeñan en dejarlo hondo… y apareces tú, y empiezan a salir los corchos de la gente a flote, así, de golpe, uno tras otro, saltando un poquito de la superficie una vez que tocan aire, flotando al fin… Apareces tú y van saltando corchitos de gente por la calle, en los bares, en las bibliotecas ¿no los ves?...
Eres tan elemental como cualquiera podría serlo y no lo es. Eres esencial al máximo y ese es tu genio. Sé que sólo quieres ser querida, que cualquiera recoja tu corchito que también anda ahí flotando…y se lo lleve a su orilla o que se lo guarde en el bolsillo de su corazón y lo trasporte ahí calentito de un sitio a otro, de un sitio a otro. El resto vendrá solo, derroches de ternura gratuita se te escapan de entre los poros….
Espera Hester, vendrá.
Comentario:
A veces cerrar la puerta del dormitorio a las espaldas es como despojarse de un antifaz. Se pasa de la sonrisa y el "puedo con ello (la vida)" a querer esconderse del mundo.
Es difícil pedirlo, pedir que alguien sea tu refugio, hablar en voz alta.
Así que se intenta lanzar indirectas, contar las cosas a medias. Es más fácil decirse cansada que rendida.
Es difícil pedirlo, pedir que alguien sea tu refugio, hablar en voz alta.
Así que se intenta lanzar indirectas, contar las cosas a medias. Es más fácil decirse cansada que rendida.
Comentario:
ella es asi de mágica y no hay que escarbar mucho para darse de bruces con su ternura, con esos ojos que brillan de emoción cuando su boca articula palabras..a veces es tan grande como una montaña, por todo lo que sabe, pero yo sé que esconde oasis y termas.. para el descanso de quienes la visitan