Obituario
Susan Sontag
(Nueva York, 1933 - 2004)
Hoy estaría en su apartamento neoyorquino llorando el maremoto. O no, probablemente ya habría llegado a Sri Lanka y, remangada, buscaría supervivientes entre el fango salado, escribiría con tinta de sangre, furia y dolor.
Ayer murió Susan Sontag a la edad de 71 años. Superó anteriormente un cáncer de mama, del que nació su libro "La enfermedad y sus metáforas" ("Illness and its metaphors"). La leucemia ha acabado finalmente con una de las voces más críticas de Estados Unidos y del mundo entero. Polémica por sus declaraciones en contra de la política de Bush, especialmente de las medidas tomadas tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y de la guerra de Iraq, Sontag fue además de activista, una excelente escritora -galardonada, entre otros premios, con el Príncipe de Asturias de las Letras en el 2003 junto con Fátima Mernissi-, una importante pensadora, directora de cine y una corresponsal aventurera.
En 1968 fue como periodista a la guerra de Vietnam. Estuvo también en la de los Balcanes.
Sus intereses iban desde el existencialismo francés, pasando por el ballet y la fotografía. Solía decir que una escritora tenía que estar interesada en todo y, utilizar, además, su talento literario para denunciar las grandes injusticias. Ella nunca abandonó la coherencia ni la acción.
En mayo de este año escribió un artículo sobre el abuso en la prisión Abu Ghraib de Bagdad. En él argumentó que las fotografías de las torturas serían la imagen definitiva de la guerra en Iraq.
Siendo ella lesbiana, fue muy celebrado también su ensayo "Notes on Camp" sobre la estética homosexual.
Poco más puedo decir de ella salvo que cuando muere alguien que escribe, mueren sus posibles libros. Pero lo que Susan Sontag ha dejado es un legado muy vivo de palabras y luchas y sólo queda darle las gracias, desde Madrid al Parnaso, por haber hecho de este planeta frecuentemente tan gris, un mundo mejor.

(Nueva York, 1933 - 2004)
Hoy estaría en su apartamento neoyorquino llorando el maremoto. O no, probablemente ya habría llegado a Sri Lanka y, remangada, buscaría supervivientes entre el fango salado, escribiría con tinta de sangre, furia y dolor.
Ayer murió Susan Sontag a la edad de 71 años. Superó anteriormente un cáncer de mama, del que nació su libro "La enfermedad y sus metáforas" ("Illness and its metaphors"). La leucemia ha acabado finalmente con una de las voces más críticas de Estados Unidos y del mundo entero. Polémica por sus declaraciones en contra de la política de Bush, especialmente de las medidas tomadas tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y de la guerra de Iraq, Sontag fue además de activista, una excelente escritora -galardonada, entre otros premios, con el Príncipe de Asturias de las Letras en el 2003 junto con Fátima Mernissi-, una importante pensadora, directora de cine y una corresponsal aventurera.
En 1968 fue como periodista a la guerra de Vietnam. Estuvo también en la de los Balcanes.
Sus intereses iban desde el existencialismo francés, pasando por el ballet y la fotografía. Solía decir que una escritora tenía que estar interesada en todo y, utilizar, además, su talento literario para denunciar las grandes injusticias. Ella nunca abandonó la coherencia ni la acción.
En mayo de este año escribió un artículo sobre el abuso en la prisión Abu Ghraib de Bagdad. En él argumentó que las fotografías de las torturas serían la imagen definitiva de la guerra en Iraq.
Siendo ella lesbiana, fue muy celebrado también su ensayo "Notes on Camp" sobre la estética homosexual.
Poco más puedo decir de ella salvo que cuando muere alguien que escribe, mueren sus posibles libros. Pero lo que Susan Sontag ha dejado es un legado muy vivo de palabras y luchas y sólo queda darle las gracias, desde Madrid al Parnaso, por haber hecho de este planeta frecuentemente tan gris, un mundo mejor.

Comentario:
Qué mujer, qué mujer! Qué cerebro. De éstas no nacen muchas, ays...
Comentario:
Bonito homenaje a una gran mujer y escritora. Aunque sus futuros libros se los lleva con ella, disfrutemos de los que nos ha dejado. Y como humilde recuerdo os dejo sus palabras:
"If literature has engaged me as a project, first as a reader and then as a writer, it is an extension of my sympathies to other selves, other domains, other dreams, other words, other territories".
Hasta siempre, Susan.
"If literature has engaged me as a project, first as a reader and then as a writer, it is an extension of my sympathies to other selves, other domains, other dreams, other words, other territories".
Hasta siempre, Susan.

