Quedarse un poquito atrás
La mujer Dolce&Gabbana es una mujer fuerte, que se gusta y sabe que gusta. Una mujer cosmopolita, que ha recorrido mundo pero no olvida sus raíces. Una mujer que viste indiferentemente guêpière extremadamente sexys o sujetadores a la vista bajo prendas transparentes, contraponiéndolos a masculinos tejidos de raya diplomática con corbata y camisa blanca o a la camiseta de hombre, pero siempre llevando tacones que le dan en todo caso un caminar extremadamente femenino y sexy. Adora la masculinísima gorra originaria de Sicilia y el rosario de la primera comunión, que lleva como collar: puede ser indiferentemente manager, mujer, mamá, amante, pero siempre y en todo caso mujer hasta el fondo. (Dolce & Gabbana)
Domenico Dolce y Stefano Gabbana, diseñadores de sobra conocidos, dicen que en España nos hemos “quedado un poco atrás.” Este comentario se debe a que el Instituto de la Mujer ha pedido la retirada de la campaña publicitaria compuesta por diversas fotografías en las que aparecen hombres que claramente acaban de cometer una violación en grupo. Las imágenes muestran a mujeres tiradas en el suelo. En una, un tipo se abrocha la bragueta, en otra, sujeta a la mujer por las muñecas… no sigo. Creo sinceramente que los que deberían quedarse atrás con su trasnochado sexismo disfrazado de modernidad son ellos. Porque su campaña publicitaria (y no es la primera que realizan de ese estilo, ya habían hecho otra con mujeres ensangrentadas, eso sí, divinamente vestidas) supone claramente un refuerzo de actitudes machistas violentas y completamente perjudiciales para las mujeres, además de denigrarnos como personas y de reírse de nosotras, que somos tan tontas que encima de que se burlan en nuestra cara les compramos ropa (bueno, yo no, que ni puedo ni quiero, pero sí las que tienen el dinero y las ganas).
Y es que si un machista heterosexual es terrible, uno gay encima muchas veces pasa desapercibido. Pero haberlos haylos, y a puñados. Diseñadores como esta pareja, que poco saben de nuestro cuerpo y menos aún les importa. Creadores de ropa inllevable con la que visten a sus modelos esqueléticas. Millonarios a nuestra costa y con nuestro beneplácito, se pueden jactar de crear tendencia pero si existe la justicia poética, que no sé yo, algún día se percatarán de que no han hecho nada bueno por el mundo, sino prácticamente todo lo contrario.
Un día hojeé un ejemplar de la revista Vogue en la consulta de un dentista y ojiplática, contemplé las páginas de publicidad (casi todas las de la publicación, texto desde luego hay poco). Una marca de zapatos mostraba los pies de una mujer con unos tacones divinos de la muerte. Pero estos pies pertenecían a un cuerpo que estaba tendido sobre un suelo de tierra, al parecer de un parque, ya que alrededor y sobre las piernas había hojas caídas de un árbol. Era de noche. ¿Qué le había pasado a esta mujer, qué le habían hecho, por qué se asociaba con el glamour? Un examen más detallado del resto de los anuncios de la revista confirmó una vez más lo que había visto en tantas ocasiones antes, que la publicidad tiene un gran componente sexista, es más, que éste se está radicalizando. Antes salían mujeres-trofeo en los coches “para hombres,” amas de casa a los cuales un hombre inteligentísimo les recomendaba el mejor detergente y madres preocupadas por la alimentación de los suyos. Este tipo de publicidad convive ahora con anoréxicas a quienes se les ha corrido el maquillaje, mujeres de bocas semiabiertas (gesto poco común en la realidad, aunque multitudinario en los anuncios), desodorantes masculinos que recomiendan a los tíos tirarse a cuantas más mejor esa noche, simplemente partes del cuerpo de una mujer, violaciones grupales, chicas sangrientas y qué sé yo. Producto de esta época de odio que comenzó con el siglo XX, cuando las guerras de siempre se convirtieron en genocidios, las violaciones de siempre en violaciones masivas, la violencia machista en la noticia diaria, la esclavitud sexual en fin lucrativo a gran escala y la moda, pues eso, la moda, en una forma más de violencia contra las mujeres. Pero oye, super elegantes, querida, divas divinas divinísimas.

Nuevo post en Oh Madrid
Domenico Dolce y Stefano Gabbana, diseñadores de sobra conocidos, dicen que en España nos hemos “quedado un poco atrás.” Este comentario se debe a que el Instituto de la Mujer ha pedido la retirada de la campaña publicitaria compuesta por diversas fotografías en las que aparecen hombres que claramente acaban de cometer una violación en grupo. Las imágenes muestran a mujeres tiradas en el suelo. En una, un tipo se abrocha la bragueta, en otra, sujeta a la mujer por las muñecas… no sigo. Creo sinceramente que los que deberían quedarse atrás con su trasnochado sexismo disfrazado de modernidad son ellos. Porque su campaña publicitaria (y no es la primera que realizan de ese estilo, ya habían hecho otra con mujeres ensangrentadas, eso sí, divinamente vestidas) supone claramente un refuerzo de actitudes machistas violentas y completamente perjudiciales para las mujeres, además de denigrarnos como personas y de reírse de nosotras, que somos tan tontas que encima de que se burlan en nuestra cara les compramos ropa (bueno, yo no, que ni puedo ni quiero, pero sí las que tienen el dinero y las ganas).
Y es que si un machista heterosexual es terrible, uno gay encima muchas veces pasa desapercibido. Pero haberlos haylos, y a puñados. Diseñadores como esta pareja, que poco saben de nuestro cuerpo y menos aún les importa. Creadores de ropa inllevable con la que visten a sus modelos esqueléticas. Millonarios a nuestra costa y con nuestro beneplácito, se pueden jactar de crear tendencia pero si existe la justicia poética, que no sé yo, algún día se percatarán de que no han hecho nada bueno por el mundo, sino prácticamente todo lo contrario.
Un día hojeé un ejemplar de la revista Vogue en la consulta de un dentista y ojiplática, contemplé las páginas de publicidad (casi todas las de la publicación, texto desde luego hay poco). Una marca de zapatos mostraba los pies de una mujer con unos tacones divinos de la muerte. Pero estos pies pertenecían a un cuerpo que estaba tendido sobre un suelo de tierra, al parecer de un parque, ya que alrededor y sobre las piernas había hojas caídas de un árbol. Era de noche. ¿Qué le había pasado a esta mujer, qué le habían hecho, por qué se asociaba con el glamour? Un examen más detallado del resto de los anuncios de la revista confirmó una vez más lo que había visto en tantas ocasiones antes, que la publicidad tiene un gran componente sexista, es más, que éste se está radicalizando. Antes salían mujeres-trofeo en los coches “para hombres,” amas de casa a los cuales un hombre inteligentísimo les recomendaba el mejor detergente y madres preocupadas por la alimentación de los suyos. Este tipo de publicidad convive ahora con anoréxicas a quienes se les ha corrido el maquillaje, mujeres de bocas semiabiertas (gesto poco común en la realidad, aunque multitudinario en los anuncios), desodorantes masculinos que recomiendan a los tíos tirarse a cuantas más mejor esa noche, simplemente partes del cuerpo de una mujer, violaciones grupales, chicas sangrientas y qué sé yo. Producto de esta época de odio que comenzó con el siglo XX, cuando las guerras de siempre se convirtieron en genocidios, las violaciones de siempre en violaciones masivas, la violencia machista en la noticia diaria, la esclavitud sexual en fin lucrativo a gran escala y la moda, pues eso, la moda, en una forma más de violencia contra las mujeres. Pero oye, super elegantes, querida, divas divinas divinísimas.

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Comentario:
Las guerras de siempre se convirtieron en genocidio?
Genocidios sitemático los hubo durante toda la historia de la humanidad...
Y el odio a la mujer también.
Aunque yo más bien diría odio a aquellos que no pueden defenderse.
Las modelos también tendrían que tener responsabilidad a la hora de hacer esas produccione fotográficas.
Genocidios sitemático los hubo durante toda la historia de la humanidad...
Y el odio a la mujer también.
Aunque yo más bien diría odio a aquellos que no pueden defenderse.
Las modelos también tendrían que tener responsabilidad a la hora de hacer esas produccione fotográficas.
Comentario:
Ya sabes; todo por dinero...
Comentario:
He llegado a ver la foto que más han puesto en las televisiones y me parece horrible, la verdad, y esa es mi vara de medir, me ofende, me agrada, me dice o no me dice.
Y esto dice mucho y muy malo de los que firman esa campaña, la verdad.
Muchas veces he pensado si los modistos se "vengan" de nosotras, y en esta ocasión más parece una venganza resentida que otra cosa.
Es un placer leerte en Oh Madrid también, a mis favoritos vas, que lo ssepasss :D
Y esto dice mucho y muy malo de los que firman esa campaña, la verdad.
Muchas veces he pensado si los modistos se "vengan" de nosotras, y en esta ocasión más parece una venganza resentida que otra cosa.
Es un placer leerte en Oh Madrid también, a mis favoritos vas, que lo ssepasss :D
Comentario:
Precisamente esa es la frontera: el Guernika no hace apologia de la guerra sino que habla de ella (la denuncia). Y realmente comparar las fotos de la campaña de Dolce y Gabana con el Guernika me parece un poco fuerte.
Comentario:
Lo unico que se, es que, si bien han logrado el objetivo publicitario de "que se hable del producto", la imagen que al menos a mi me han dado, me quitan las pocas ganas que tenia de tener algo de D&G....
Comentario:
¿Luego el arte se ha de desligar de presiones éticas y morales, pero no de ser utilizado para fines comerciales?
Comentario:
El arte es un fin en si mismo, que se ha de desligar de presiones éticas y morales.
La publicidad se sirve del arte de la imagen para vender un producto.
¿Denunciamos el Guernika por hacer apología de la guerra?
La publicidad se sirve del arte de la imagen para vender un producto.
¿Denunciamos el Guernika por hacer apología de la guerra?
Comentario:
Estoy contigo en lo referente al "uso" de la mujer en ciertas publicaciones de ciertos sectores empresariales. Pero, no olvidemos, que el hecho de usar ciertos elementos en campañas publicitarias no es un hecho decisivo en la forma de actuar de una sociedad, que todos tenemos la posiblidad de elegir como actuar.
Comentario:
No he visto el anuncio del que hablas. He oído un par de comentarios a partir de su retirada y hoy he leído tu post. Realmente si nos ponemos a analizar el concepto profundo que se tiene de la mujer, saldrían datos realmente espeluznantes.
A mí hay dos hechos que son los que me preocupan más. El primero, que hay muchas mujeres con discurso femenino y actuación machista. Y el segundo, que a pesar de que pasa el tiempo y se supone que el tema debe ir madurando, se sigue transmitiendo como si la información estuviera contenido en el ADN. Sobre la primera preocupación, poco tengo que decir, está tan arraigado el mensaje machista en cada uno de los rincones de nuestra vida, que en el propio actuar de la mujer, por muy feminista que sea, se escapan comportamientos contradictorios a sus ideas. Sobre la segunda, cuando tengo ocasiones de comunicarme y ver jugar a los niños de poca edad (tres, cuatro años), descubro, como formando parte de su impronta, el transmitido rol Yotarzán- Tújane y entonces, tengo ganas de cambiar la hexacolor por el blanco y decir bajito, porque ni fuerzas para gritar: me rindo.
Nota: el concepto “feminismo”, utilizado desde su perspectiva más coloquial, no estricta.
Un placer leerte.
A mí hay dos hechos que son los que me preocupan más. El primero, que hay muchas mujeres con discurso femenino y actuación machista. Y el segundo, que a pesar de que pasa el tiempo y se supone que el tema debe ir madurando, se sigue transmitiendo como si la información estuviera contenido en el ADN. Sobre la primera preocupación, poco tengo que decir, está tan arraigado el mensaje machista en cada uno de los rincones de nuestra vida, que en el propio actuar de la mujer, por muy feminista que sea, se escapan comportamientos contradictorios a sus ideas. Sobre la segunda, cuando tengo ocasiones de comunicarme y ver jugar a los niños de poca edad (tres, cuatro años), descubro, como formando parte de su impronta, el transmitido rol Yotarzán- Tújane y entonces, tengo ganas de cambiar la hexacolor por el blanco y decir bajito, porque ni fuerzas para gritar: me rindo.
Nota: el concepto “feminismo”, utilizado desde su perspectiva más coloquial, no estricta.
Un placer leerte.
Comentario:
Hoy coincidimos!! Jeje, para variar?
Leiste el artículo de Pilar Rahola sobre esto?
A mí me pisan las tripas algunas modernidades de llorar y de imbecilidad.
Besos reconfortantes.
Leiste el artículo de Pilar Rahola sobre esto?
A mí me pisan las tripas algunas modernidades de llorar y de imbecilidad.
Besos reconfortantes.