Hoy hace un mes que estoy en Estados Unidos
Cerca de nuestra casa pasa un tren, pero a mí no me molesta… Intento imaginar a dónde irá, qué tipo de personas viajarán en él. Para mí es el tren que pasa todos los días a la misma hora. Pero gente distinta lo habita cada noche, gente para quienes ese tren es único porque les lleva a su destino.
Cualquiera que sepa, sabe que muchas realidades, como por ejemplo el amor, son invisibles. Y sin embargo son más verdaderas que esta silla de madera donde ahora me siento.
Unid el tren y el amor, y me descubriréis a mí, corazón de viaje, arrancada como un abeto salvaje que de pronto se encuentra en el salón navideño de una familia feliz.
En menos de veinte días he conseguido convertir mi habitación en mi refugio. Me he rodeado de mis libros favoritos y de los que recientemente he descubierto gracias a un profesorado con ganas de revelar secretos. Tengo un diccionario norteamericano para consultar todos esos localismos que me vuelven, pues eso, loca. En mi haber también cuadernos que relleno de collages, poemas, cuentecillos… cuando no tengo el portátil conmigo, es decir, mientras desayuno en la cafetería, entre clase y clase, o cuando me siento en el césped del campus a disfrutar de los últimos rayos de sol de este verano moribundo. El ordenador portátil lleno de mis fotos, de este mi blog, de mis navegaciones diversas, de mis escritos, de mis trabajos del curso, de todo… Fotos. Ropa. Unos posters preciosos que me ha enviado mi bruja. Mi bruja en cada rincón, de mi cuarto y de mi cuerpo. He conseguido convertir mi habitación en mi refugio, siempre lo hago cuando voy a algún sitio, y si no tengo medios, mi mochila se transforma en mi cueva, en un espacio mágico del cual puedo extraer desde una goma de pelo hasta una lámpara, como Mary Poppins (bueno, estoy exagerando, pero casi…). Hoy he colgado luces naranjas por las paredes. Cuando apagas las demás, todo se queda tenue y cálido. Te va a encantar, mi vida, ya verás.
El resto de la casa también es ya un hogar, y sus habitantes, las personas que cuando me encuentro por la universidad me dan sensación de alivio. Ya me saben un poco, y yo a ellas… y eso en el universo desconocido en el que me encuentro no es ninguna tontería.
Por Saratoga Springs paseo con mis discman. Juego a imaginarme quién vivirá en las mansiones horteras. Me paso horas en las librerías. Me tomo un café en mi sitio favorito. Investigo.
Así que ya llevo un mes en Estados Unidos. Lo pienso y me parece que ha pasado volando. Lo pienso y me parece que me ha resultado eterno. No logro decidirme.
Este fin de semana he hablado por teléfono con mi gente. Estaban en una fiesta, en la calle Bailén, en mi Madrid. Se pasaban el auricular unas a otros. Me gritaban te quiero, les gritaba te adoro, había jaleo, se me saltaban las lágrimas, se me atragantaba lo que les había contado ya mentalmente estos días y sólo podía decirles: te echo de menos…
Esto ha sido lo más difícil del mes, estar físicamente –mentalmente estoy a la vuelta de la esquina- lejos de mi gente y de la mujer de la que estoy totalmente enamorada. Me resulta hasta antinatural, y mira que odio esa palabra.
Por lo demás, cuando pase más tiempo podré hacer balance y decidir si este año ha merecido la pena. Sé que a nivel académico es prometedor. También estoy aprendiendo muchas cosas de mí misma y sorprendiéndome con otras.
Con mi capacidad de quereros sobre todas las cosas.
Con mi capacidad de amarte sin medida posible.

Cualquiera que sepa, sabe que muchas realidades, como por ejemplo el amor, son invisibles. Y sin embargo son más verdaderas que esta silla de madera donde ahora me siento.
Unid el tren y el amor, y me descubriréis a mí, corazón de viaje, arrancada como un abeto salvaje que de pronto se encuentra en el salón navideño de una familia feliz.
En menos de veinte días he conseguido convertir mi habitación en mi refugio. Me he rodeado de mis libros favoritos y de los que recientemente he descubierto gracias a un profesorado con ganas de revelar secretos. Tengo un diccionario norteamericano para consultar todos esos localismos que me vuelven, pues eso, loca. En mi haber también cuadernos que relleno de collages, poemas, cuentecillos… cuando no tengo el portátil conmigo, es decir, mientras desayuno en la cafetería, entre clase y clase, o cuando me siento en el césped del campus a disfrutar de los últimos rayos de sol de este verano moribundo. El ordenador portátil lleno de mis fotos, de este mi blog, de mis navegaciones diversas, de mis escritos, de mis trabajos del curso, de todo… Fotos. Ropa. Unos posters preciosos que me ha enviado mi bruja. Mi bruja en cada rincón, de mi cuarto y de mi cuerpo. He conseguido convertir mi habitación en mi refugio, siempre lo hago cuando voy a algún sitio, y si no tengo medios, mi mochila se transforma en mi cueva, en un espacio mágico del cual puedo extraer desde una goma de pelo hasta una lámpara, como Mary Poppins (bueno, estoy exagerando, pero casi…). Hoy he colgado luces naranjas por las paredes. Cuando apagas las demás, todo se queda tenue y cálido. Te va a encantar, mi vida, ya verás.
El resto de la casa también es ya un hogar, y sus habitantes, las personas que cuando me encuentro por la universidad me dan sensación de alivio. Ya me saben un poco, y yo a ellas… y eso en el universo desconocido en el que me encuentro no es ninguna tontería.
Por Saratoga Springs paseo con mis discman. Juego a imaginarme quién vivirá en las mansiones horteras. Me paso horas en las librerías. Me tomo un café en mi sitio favorito. Investigo.
Así que ya llevo un mes en Estados Unidos. Lo pienso y me parece que ha pasado volando. Lo pienso y me parece que me ha resultado eterno. No logro decidirme.
Este fin de semana he hablado por teléfono con mi gente. Estaban en una fiesta, en la calle Bailén, en mi Madrid. Se pasaban el auricular unas a otros. Me gritaban te quiero, les gritaba te adoro, había jaleo, se me saltaban las lágrimas, se me atragantaba lo que les había contado ya mentalmente estos días y sólo podía decirles: te echo de menos…
Esto ha sido lo más difícil del mes, estar físicamente –mentalmente estoy a la vuelta de la esquina- lejos de mi gente y de la mujer de la que estoy totalmente enamorada. Me resulta hasta antinatural, y mira que odio esa palabra.
Por lo demás, cuando pase más tiempo podré hacer balance y decidir si este año ha merecido la pena. Sé que a nivel académico es prometedor. También estoy aprendiendo muchas cosas de mí misma y sorprendiéndome con otras.
Con mi capacidad de quereros sobre todas las cosas.
Con mi capacidad de amarte sin medida posible.

Comentario:
Hola cariño! Me acuerdo de tí en otras ocasiones (cuando miro nuestra revista) pero hoy especialmente por un trabajo que acabo de ver muy interesante. Anda envíame un mail y te lo pego.
Muac!
Muac!
Comentario:
Wow!! no sabía que estabas en eeuu!!! veo que has hecho lo mejor: crearte un refugio con todo lo que te da seguridad para salir con más fuerzas a descubrir todo lo que te espera fuera de él. Nada como descubrir cosas nuevas y nada como poder volver a nuestro refugio cuando nos entra la morriña. Que no te falten fotos y velas! Mucha suerte!
Comentario:
"gitaname"
escucha mi última canción y dime que te parece..
http://blogs.ya.com/miraquebienmelomonto/
escucha mi última canción y dime que te parece..
http://blogs.ya.com/miraquebienmelomonto/
Comentario:
Ya sabía que te quería muchísimo, pero esta sensación de falta que tengo al pensar que aunque estés cerca voy a estar tanto tiempo si verte me demuestra que te quiero aún más. Se me hace raro pasear por el centro y caer en la cuenta de que no estás en tu maravilloso piso malasañero. Un día escribiré un libro sobre ti, no tienes nada que envidiar a esas mujeres que tanto admiras. Sigue viviendo tu sueño. Un abrazo que te llegue. La soñadora
Comentario:
me alegra pasar a formar parte de tus links. ya era hora que la mirada lesbofeminista mirara de reojo a las bisexuales, aunque ya sabes que yo prefiero no ponerme limites y el termino pansexual me va mas. besitos.
Comentario:
Es bonito saber que escribes en un lugar que ya es tuyo, en el que puedes esconderte y descansar, o salir y descubrir cada día algo más que contarnos.
Es bonito leerte.
Es bonito leerte.
Comentario:
Un mes, Dios mío!!! y yo te echo de menos en los espacios de esta ciudad, en mis pensamientos varios, en mi necesidad de llamarte por teléfono...Niña que voy pa llá seguro!!!
Comentario:
Corazones de viaje que se saludan desde lejos, para encontrarse siempre en algun momento
"Home is where you heart is"
Besos preciosa.
"Home is where you heart is"
Besos preciosa.
Comentario:
Todo el mundo en LOST IN BAILEN BIRTHDAY PARTY decía: "Aquí falta Yoya" y me resultaba tan familiar esa frase....Aquí falta Yoya cuando paso por Andres Borrego, Aquí falta Yoya en las comidas familiares, Aqui falta Yoya en el 150 de vuelta o en el asiento del copiloto del fordescort donde se suben y se bajan mucho las ventanas. EN MADRID FALTA MI YONYI.
Comentario:
A ver, que yo me entere ¿cómo va la movida horaria allí? Explicamelo en andalú...
Ejemplo:
si aquí son las 8 de la mañana allí son las...
Que te echo más de meeeeenos que qué coño ya!
Ejemplo:
si aquí son las 8 de la mañana allí son las...
Que te echo más de meeeeenos que qué coño ya!
Comentario:
Seguro que el balance te sale muy positivo si afrontas la vida con esa "capacidad sin medida posible".
Un saludito
Un saludito
Comentario:
Hace unos meses caí acá buscando un poema y estabas hablando de que te encuentren, no resisti la tentación y termine escribiendote algo. Hoy andaba aburrida y entre acá y parece que sólo me acerco a tu blog cuando vos escribis algo con lo que me siento identificada. Hoy, particularmente hoy, me siento lejos intentando construir en un departamento de 2 ambientes mi mundo y una vez más me caigo ante la tentación de dejar mi huella.
Bueno, te dejo un saludito y no te aburro más
Bueno, te dejo un saludito y no te aburro más
Comentario:
ay... (últimamente me paso el dia suspirando, y al leer estas cosas todavía más...)
de verdad que me gusta leerte...
de verdad que me gusta leerte...
Comentario:
Ni madrid ni nadie puede olvidarse de ella...
Comentario:
Disfruta, aprende, lee... Madrid te espera en la vuelta de la esquina. No se olvida de ti ;-P.