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la voz de mego
ahora te toca a ti
Acerca de

Marisa, yo, no es más que una persona a la que le gusta soñar, escribir y disrfutar de los pensamientos mientras los inmortaliza en notas comos las que se pueden leer en este espacio.

Sindicación
::..::La vida es Sueño y los Sueños Sueños Son/Calderón de la Barca::..::
 

Música para mis oídos

Nunca sé como voy a empezar a escribir un postt. Intento no marcar ninguna línea. No seguir un aburrido compás. Dejarme llevar. Pero olvido muchos errores que se repiten constantemente.

Empiezo, corrijo, borro, añado, cambio las palabras y finalmente cuando el artículo queda completamente despedazado olvido su esencia.
Aunque siempre acabo penetrando en su contenido. Sintiendo sus palabras y sus versos. Me gusta conjugar sustantivos emparejarlos con adjetivos exquisitos (si vais a Portugal no uséis este vocablo con connotaciones positivas; Maravillas de las lenguas) y añadirles una melodía. Un ritmo único, característico.

Lo curioso es que no me gusta la música. Bueno, ahora… Hasta hace escasamente unos meses era incapaz de sentirme cómoda escuchando una sintonía y tarareando su contenido. Mis aficiones más íntimas han coqueteado siempre con la lectura pero la música no era un instrumento de acompañamiento para mis espacios de individualidad. De hecho no tengo ninguna canción especial guardada con recelo. Eso creía, al menos.

Pienso… la Lambada es una melodía que me devuelve a mi tierra, mi querida Colombia. Me remonta a mi más tierna infancia en los bailes públicos del orfanato. El ritmo, el candor de una libertad corporal como único símbolo de la auténtica libertad personal.

As we go on you remember all my friend we will be friends forever and our live change come wherever… Vitamin C, grupo al cual conocí durante mi estancia en Irlanda; donde descubrí que las gotas de lluvia recorren un camino similar al nuestro. Verdes praderas y espontaneidad cardiaca se mezclan con las notas de esta nostálgica canción.

¡Cómo no! We are de champions…. ¡¡¡Queen!!!!! No sabría describir lo mucho que me excita cantar esta canción a gritos, en cualquier parte. La adrenalina se agolpa en cada poro de mi piel. El brillo de mis ojos se refleja en cada gesto facial retransmitido por mí. Adoro esos sentimientos producidos, tal vez, por la identificación de su letra con una multitud enorme donde yo tan sólo llego a ser una más. Recupero mi posición en este inquietante mundo. Logro pasar desapercibida. And no time for losers cause we are de champions, my friend. Imposible no resucitar a golpe de desgarros vocales.

Bohemian Rapsody…Lo cierto es que entre las canciones que estoy citando no hay mucha relación. Lo sé, pero ya he advertido que no me gusta la música y no entiendo su mensaje. Pero sí sé lo que llega a transmitirme en un determinado momento. Ésta concretamente es para mí el cambio de campo de batalla. Me despojó de mi venda de papel infantil para imponerme el duro metal de la juventud adolescente ¿Madura? Recuerdo haber visto el videoclip por primera vez sentada en una clase universitaria y su canción me acompañó durante todo el curso. Y sigue conmigo.

Otras tantas son las canciones de los años 60’ a las que reservo un estimable amor porque siempre me trasladan al mismo lugar… En el coche con mis padres, mi hermano y en ocasiones esporádicas mi abuelo. Todos recorriendo España. Conociendo cada rincón de mi nueva vivienda: Nino Bravo, Serrat, Ana Belén, Víctor Manuel, Carina, Julio Iglesias, Ádamo, Cecilia… me recuerdan tanto a la España idealizada de mi infancia que no puedo menos que adorar cada una de sus notas.

Y sin embargo sigo pensando que no es mi plato fuerte el tema musical.

Voy a seguir bailando a oscuras con mis letras.
No