"Los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego." (proverbio árabe)

Te escribo desde la distancia que marcaste entre tú y yo.
Hacía tiempo que quería comunicarme contigo, pero algo acaba siempre desviándonos, así que decidí plasmar mis ideas para cuando creas necesario u oportuno leerlas.
Sé que el sentir ha hecho que nos distanciamos, y que tú adoptes diferentes puntos de vista, pero yo siempre he estado ahí aunque no me percibieses u otro asunto hubiese acaparado tu atención.
Como sé que te gustan las cosas claras y totalmente sinceras, no me andaré con rodeos: últimamente me he sentido muy mal, como si en ocasiones llegara a tocar fondo.
Siempre he intentado aconsejarte, guiarte por aquellos caminos que pudieran lograr un fin, y ante todo cuidar cada uno de tus pasos, pero no sé en qué momento nos atrapó el huracán que trajo el viento, y que acabó llevándonos a paraderos desconocidos e inexplorados.
Intentamos adaptarnos, o simplemente nos dejamos guiar por todas aquellas novedades que alcanzaban nuestros ojos, y acabamos cegándonos por el deseo que crecía sin mesura.
No recuerdo aún a fecha de hoy, en qué momento decidí separarme de ti. Éramos un mismo ser, y hace tiempo que viajamos por separado.
Sigo pensando qué será de ti sin mí, sin esa mirada con la que poder percibir las cosas transparentemente.
Ya sé que estarás viviendo en estos instantes todo lo bueno que creíste encontrar, y no pensarás en las situaciones que tuvieron que transcurrir para llegar a ello, ni te plantearás cómo se presentará tu mañana, pero si pudieras divisar aquellos pedacitos en los que convertiste un corazón, aquellas almas a las que creíste regalar el tesoro de la sinceridad y después aquel cofre resultó estar vacío... entonces te acordarías de mí?
No quiero que dependas de mí exclusivamente en momentos así, pues nací para que fuésemos uno sólo en cualquier circunstancia, y me formé de tal manera que pudieses estar orgulloso de mí, pero lamentablemente creo que me fallaste, justo en el momento en el que me olvidaste, y te apresuraste a vivir fantasías que creíste soñar y que no pensaste que podrían tornarse efímeras, trayendo consecuencias anteriores y posteriores. Sin embargo, no te planteaste que yo era algo eterno, y que dañándome no habría reparo posible.
Intenté advertirte pero mis gritos fueron acallados, y mi habla silenciada, así pues, dejo que navegues en los mares en los que te adentraste, y que seas consciente por cuenta propia que porque encontraste un día el sol, no quita que hubieran y hayan tormentas.
Entonces, ya te pongo en conocimiento de antemano, que volverás a recordarme. Y volveré a ti; volveré cuando tu alma esté desgarrada y sangre tu corazón. Volveré rápidamente, pues nunca me fui, simplemente tu mente me alejó... pero siempre estuve en ti.
Tu conciencia.
Comentario:
UF!!!! cruda realidad, cierto dolor.... pero como huir de una verdad en tu interior y una mentira en tu exterior?? cual es el punto medio?? la conciencia esta ahi, pero tal vez igual de perdida q tu ser.
Esto ha sido un buen PAM!!
un beso cielo
Esto ha sido un buen PAM!!
un beso cielo
Comentario:
Valentina: Y tanto que duele, pero ahi estamos nosotros para curarla.
Besitos!
Juan Cosaco: Me alegra mucho que te haya gustado. Gracias a ti por leerla y comentarla.
Un beso
Besitos!
Juan Cosaco: Me alegra mucho que te haya gustado. Gracias a ti por leerla y comentarla.
Un beso
Comentario:
Y cuando la conciencia vuelve...duele..
Besitos.
Besitos.
Comentario:
Fenomenal composición. Me gusta dejarme llevar por un relato que no es lo que esperas, pero no engaña.
Gracias.
Gracias.








