Primavera Tardía...
Ocúltame una vez más, no dejes que me alcancen los rayos del sol y me atrape la luz de este día; después tal vez sea demasiado tarde...
Escóndeme tras tu jardín de calas y rosales, pero no dejes que me envuelva de la esencia de tu primavera tardía.
Apresúrate para no respirar con calma este aire que me abraza, que se cuela en cada paso, entre mis manos, entre tu pelo.
No permitas que grabe en un rincón de mi mente esta tarde de perfume de gardenias, de miradas perdidas en el horizonte y manos ocultas entre la madreselva.
No me dejes creer que la arena que hoy cobra vida en mis manos, formará mi mañana.
Y cuando la claridad del día desaparezca tras el mar en calma... vuelve a ocultarme una vez más para que no sea la luna quien me recuerde... que murió mi día.

Escóndeme tras tu jardín de calas y rosales, pero no dejes que me envuelva de la esencia de tu primavera tardía.
Apresúrate para no respirar con calma este aire que me abraza, que se cuela en cada paso, entre mis manos, entre tu pelo.
No permitas que grabe en un rincón de mi mente esta tarde de perfume de gardenias, de miradas perdidas en el horizonte y manos ocultas entre la madreselva.
No me dejes creer que la arena que hoy cobra vida en mis manos, formará mi mañana.
Y cuando la claridad del día desaparezca tras el mar en calma... vuelve a ocultarme una vez más para que no sea la luna quien me recuerde... que murió mi día.

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