Condena...
Condenada... por no sellar mis labios
... explorar el sueño
... robar la esencia de otro aire
... perderme en caminos habitados
... navegar en mares ya surcados
... andar sobre huellas marcadas
... no alejarme sino sumergirme sobre arenas movedizas
... vivir el momento que no me pertenecía
... formar parte de lo que llamaba teatro de la vida
... caer en las mismas condenas que maldecía
... provocar idénticas heridas que anteriormente yacían en mi
... atarme de pies y manos a un sentimiento
... cubrir con un traicionero corazón la realidad
Condena: ... perder lo que creí ganado
... pertenecer a la miserable mentira y abominable falsedad
... ahogarme con la soga de la incertidumbre que crean los pensamientos
Sentencia: Condenada... al remordimiento eterno
... a la inyección letal de ser olvidada
... al destierro
Últimas palabras:
La súplica de perdón en labios que causaron mentiras, suena a vacío.
Así pues para pagar mi condena, enterraré mi corazón bajo capas de hielo y kilómetros de arena, junto a este sentimiento, para que aunque haya sido tarde, poder dejar respirar de nuevo, a aquel corazón al que asfixié y herí con el más implacable dolor... el del engaño.

... explorar el sueño
... robar la esencia de otro aire
... perderme en caminos habitados
... navegar en mares ya surcados
... andar sobre huellas marcadas
... no alejarme sino sumergirme sobre arenas movedizas
... vivir el momento que no me pertenecía
... formar parte de lo que llamaba teatro de la vida
... caer en las mismas condenas que maldecía
... provocar idénticas heridas que anteriormente yacían en mi
... atarme de pies y manos a un sentimiento
... cubrir con un traicionero corazón la realidad
Condena: ... perder lo que creí ganado
... pertenecer a la miserable mentira y abominable falsedad
... ahogarme con la soga de la incertidumbre que crean los pensamientos
Sentencia: Condenada... al remordimiento eterno
... a la inyección letal de ser olvidada
... al destierro
Últimas palabras:
La súplica de perdón en labios que causaron mentiras, suena a vacío.
Así pues para pagar mi condena, enterraré mi corazón bajo capas de hielo y kilómetros de arena, junto a este sentimiento, para que aunque haya sido tarde, poder dejar respirar de nuevo, a aquel corazón al que asfixié y herí con el más implacable dolor... el del engaño.

" Todo el mundo miente, pero no importa... porque no escuchan "
Mienten. Lo saben.
Se recrean en falsedades que divagan por sus mentes.
En sus bocas, las verdades se evaporan.
Forman parte de un teatro al que pretenden llamar realidad o vida.
Creen pisar el suelo con sus dos pies, y apenas lo rozan con sus talones.
Pretenden ser materia transparente, sin despojarse de sus eternas máscaras de carnaval.
Cuál es el propósito de sus mentiras?
Cuando la mirada está cubierta de falsedad, se dejan de ver realidades, y tarde o temprano, uno se acaba estrellando contra ellas
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Se recrean en falsedades que divagan por sus mentes.
En sus bocas, las verdades se evaporan.
Forman parte de un teatro al que pretenden llamar realidad o vida.
Creen pisar el suelo con sus dos pies, y apenas lo rozan con sus talones.
Pretenden ser materia transparente, sin despojarse de sus eternas máscaras de carnaval.
Cuál es el propósito de sus mentiras?
Cuando la mirada está cubierta de falsedad, se dejan de ver realidades, y tarde o temprano, uno se acaba estrellando contra ellas
.Nuevas alas...
En ocasiones el viento sopla tan fuerte y violentamente, que destruye lo que encuentra a su paso.
Él fue haciendo caer cada una de las plumas que tenían mis alas, y fue así como poco a poco fuí perdiendo el vuelo, hasta llegar a ras de suelo.
Pero después de cada tormenta llega la aparente calma, y con ella el viento amaina...
Me dispongo a coser unas nuevas alas... no con resquicios del ayer, ni pedacitos de probabilidades. Serán totalmente nuevas.
Tal vez no sean resistentes, o probablemente no resistan nuevas tempestades, pero volaré con ellas aún en medio de la agitación del aire.
Llegó la hora de empezar a volar más alto que nunca en este viaje...

Él fue haciendo caer cada una de las plumas que tenían mis alas, y fue así como poco a poco fuí perdiendo el vuelo, hasta llegar a ras de suelo.
Pero después de cada tormenta llega la aparente calma, y con ella el viento amaina...
Me dispongo a coser unas nuevas alas... no con resquicios del ayer, ni pedacitos de probabilidades. Serán totalmente nuevas.
Tal vez no sean resistentes, o probablemente no resistan nuevas tempestades, pero volaré con ellas aún en medio de la agitación del aire.
Llegó la hora de empezar a volar más alto que nunca en este viaje...



