Anclado en el pasado
" Cuenta una historia zen, que un día el monje Tanzán y su joven discípulo partieron en una ardua travesía de peregrinación hacia el pico de una elevada montaña. Atravesaron laderas y valles, se detuvieron frente a pequeñas cascadas y sortearon peligrosos riscos. Todo en el estricto silencio que impone la tradición zen. Hasta que a orillas de un río encontraron a una mujer en apuros, que no hallaba manera de cruzar al otro lado. Entonces, para sorpresa del discípulo, Tanzán rompió el voto de silencio que se habían impuesto como peregrinos.
- Yo la llevaré -dijo el maestro a la mujer.
Mientras el joven monje contemplaba la escena horrorizado, tanzán alzó a la mujer en brazos y, sumergiéndose en el río hasta el pecho, la llevó hasta la otra orilla. El discípulo no podía creer que su maestro no sólo hablase a una mujer, sino que la alzara en brazos. eso iba en contra de todas las normas del monasterio y de la vida de un monje.
El joven les siguió a través del río, tan concentrado en lo que acababa de ocurrir, qu casi fue arrastrado por la corriente.
Una vez estuvieron todos al otro lado, Tanzán dejó a la mujer en tierra y ella se despidió amablemente. El maestro respondió inclinando levemente la cabeza. El joven monje esperaba algún tipo de explicación, pero Tanzán simplemente sacudió su ropa mojada y continuó la marcha en silencio. Y así continuaron andando a través de hermosos parajes, que el joven casi no vio pues seguía cavilando acerca de lo ocurrido en el río, hasta que no pudo aguantar más.
"Si mi maestro no respeta el voto de silencio, ¿por qué debo hacerlo yo?", se dijo. Y entonces se dirigió al resuelto maestro:
- ¡Yo pensé que los monjes no debíamos acercarnos a las mujeres! -le reprochó.
- ¿Te refieres a aquella mujer del río? Yo la dejé hace mucho tiempo. ¿Es que tú la sigues llevando? -replicó Tanzán.
En ocasiones, todos nos comportamos como el joven discípulo; vamos por la vida pendientes de lo que nos ha ocurrido, de algo que está en nuestro pasado y no hemos podido resolver... Y así seguimos andando distraídos, perdiéndonos los paisajes que encontramos, sin poder aprender aquello que cada instante tiene para enseñarnos. "
(Damián Bucay)

- Yo la llevaré -dijo el maestro a la mujer.
Mientras el joven monje contemplaba la escena horrorizado, tanzán alzó a la mujer en brazos y, sumergiéndose en el río hasta el pecho, la llevó hasta la otra orilla. El discípulo no podía creer que su maestro no sólo hablase a una mujer, sino que la alzara en brazos. eso iba en contra de todas las normas del monasterio y de la vida de un monje.
El joven les siguió a través del río, tan concentrado en lo que acababa de ocurrir, qu casi fue arrastrado por la corriente.
Una vez estuvieron todos al otro lado, Tanzán dejó a la mujer en tierra y ella se despidió amablemente. El maestro respondió inclinando levemente la cabeza. El joven monje esperaba algún tipo de explicación, pero Tanzán simplemente sacudió su ropa mojada y continuó la marcha en silencio. Y así continuaron andando a través de hermosos parajes, que el joven casi no vio pues seguía cavilando acerca de lo ocurrido en el río, hasta que no pudo aguantar más.
"Si mi maestro no respeta el voto de silencio, ¿por qué debo hacerlo yo?", se dijo. Y entonces se dirigió al resuelto maestro:
- ¡Yo pensé que los monjes no debíamos acercarnos a las mujeres! -le reprochó.
- ¿Te refieres a aquella mujer del río? Yo la dejé hace mucho tiempo. ¿Es que tú la sigues llevando? -replicó Tanzán.
En ocasiones, todos nos comportamos como el joven discípulo; vamos por la vida pendientes de lo que nos ha ocurrido, de algo que está en nuestro pasado y no hemos podido resolver... Y así seguimos andando distraídos, perdiéndonos los paisajes que encontramos, sin poder aprender aquello que cada instante tiene para enseñarnos. "
(Damián Bucay)

Primavera Tardía...
Ocúltame una vez más, no dejes que me alcancen los rayos del sol y me atrape la luz de este día; después tal vez sea demasiado tarde...
Escóndeme tras tu jardín de calas y rosales, pero no dejes que me envuelva de la esencia de tu primavera tardía.
Apresúrate para no respirar con calma este aire que me abraza, que se cuela en cada paso, entre mis manos, entre tu pelo.
No permitas que grabe en un rincón de mi mente esta tarde de perfume de gardenias, de miradas perdidas en el horizonte y manos ocultas entre la madreselva.
No me dejes creer que la arena que hoy cobra vida en mis manos, formará mi mañana.
Y cuando la claridad del día desaparezca tras el mar en calma... vuelve a ocultarme una vez más para que no sea la luna quien me recuerde... que murió mi día.

Escóndeme tras tu jardín de calas y rosales, pero no dejes que me envuelva de la esencia de tu primavera tardía.
Apresúrate para no respirar con calma este aire que me abraza, que se cuela en cada paso, entre mis manos, entre tu pelo.
No permitas que grabe en un rincón de mi mente esta tarde de perfume de gardenias, de miradas perdidas en el horizonte y manos ocultas entre la madreselva.
No me dejes creer que la arena que hoy cobra vida en mis manos, formará mi mañana.
Y cuando la claridad del día desaparezca tras el mar en calma... vuelve a ocultarme una vez más para que no sea la luna quien me recuerde... que murió mi día.

Un Nuevo Día...
Pensarás que es un día cualquiera, yo también así lo creía, pero adquirió una nueva tonalidad.
Hoy el cielo ya no quiere ser azul, los árboles se cansaron de sus verdes hojas, las aves se agotaron de su mismo vuelo, el mar quiso cambiar su rumbo...
Se abre un nuevo paso en el que es necesario cerrar puertas entreabiertas para hallar la salida, en el que hay que aprender a saber decir adiós incluso con el alma, en el que es urgente desplegar las alas y volar con ímpetu sin dejar que el viento nos arrastre.
Puede que el cielo un día recuerde su azul de antaño, que los árboles echen en falta aquellas hermosas hojas, que las aves no olviden su vuelo pasado, o el mar extrañe su anterior rumbo.. porque es imposible olvidar, tan sólo se puede dejar de recordar. Pero ya que no brota sangre de las heridas, que la indiferencia creada a base de razones hizo que sanaran... es hora de remontar este vuelo.
"La vida no es un problema para ser resuelto, sino un misterio para ser vivido".

Hoy el cielo ya no quiere ser azul, los árboles se cansaron de sus verdes hojas, las aves se agotaron de su mismo vuelo, el mar quiso cambiar su rumbo...
Se abre un nuevo paso en el que es necesario cerrar puertas entreabiertas para hallar la salida, en el que hay que aprender a saber decir adiós incluso con el alma, en el que es urgente desplegar las alas y volar con ímpetu sin dejar que el viento nos arrastre.
Puede que el cielo un día recuerde su azul de antaño, que los árboles echen en falta aquellas hermosas hojas, que las aves no olviden su vuelo pasado, o el mar extrañe su anterior rumbo.. porque es imposible olvidar, tan sólo se puede dejar de recordar. Pero ya que no brota sangre de las heridas, que la indiferencia creada a base de razones hizo que sanaran... es hora de remontar este vuelo.
"La vida no es un problema para ser resuelto, sino un misterio para ser vivido".

Nueva senda...
Cuántas palabras arrastran este viaje, este camino lleno de sentimientos anidados del pasado, de un reciente presente que intenta resurgir, renacer...
El caminante, llegado a este punto del viaje, se dió cuenta de cuánto y a la vez cuan poco expresaba cada camino. Hasta que detuvo su paso, y se paró a pensar que tal vez era hora de cambiar de senda...

El caminante, llegado a este punto del viaje, se dió cuenta de cuánto y a la vez cuan poco expresaba cada camino. Hasta que detuvo su paso, y se paró a pensar que tal vez era hora de cambiar de senda...

Saber Decidir Es Saber Dudar
Dudar significa atravesar un proceso de desacuerdo interior. Una parte de mí quiere una cosa y otra parte, lo contrario. Una parte de mí se atreve y la otra teme. Una parte de mí desea y la otra reprime. Una parte de mí necesita más velocidad y la otra procura mayor calma. Una parte de mí necesita trasladarse y la otra permanecer.
Según el motivo de la duda o lo que esperamos de la decisión, serán diferentes las polaridades que se pongan en juego.
Este desacuerdo interior es una manifestación de nuestra naturaleza. Las personas no somos estructuras monolíticas, sino verdaderos universos en los cuales reina la diversidad
(Sergio Sinay)

Según el motivo de la duda o lo que esperamos de la decisión, serán diferentes las polaridades que se pongan en juego.
Este desacuerdo interior es una manifestación de nuestra naturaleza. Las personas no somos estructuras monolíticas, sino verdaderos universos en los cuales reina la diversidad
(Sergio Sinay)

La Isla De Las Emociones
Había una vez una isla en la que vivían todas las emociones y sentimientos humanos que existen. Estaban el Miedo, el Amor, el Odio... Un día el Conocimiento convocó una reunión inesperada.
- Tengo una mala noticia: la isla se hunde -dijo a todos.
- ¡No puede ser! ¡Pero si vivimos aquí desde siempre! ¡Estás equivocado! -exclamaron las emociones al unísono.
- El Conocimiento casi nunca se equivoca -dijo la Conciencia dándose cuenta de la verdad. Si él dice que se hunde, debe ser porque se hunde.
- ¿Pero qué vamos a hacer ahora? -se preguntaron.
- Por supuesto cada uno puede hacer lo que quiera, pero les sugiero que construyan un barco, un bote, una balsa o algo que les permita irse porque el que permanezca en la isla desaparecerá con ella. La Previsión y yo hemos contruido un avión y volaremos hasta la isla más cercana.
Todas las emociones se dedicaron a contruir un barco para irse. Todas salvo el Amor.
- ¿Cómo podría dejar esta isla después de todo lo que viví aquí? Compartimos tantas cosas... Y el Amor subió se subió a cada árbol, a cada rosa. Se fue hasta la playa y se revolcó en la arena como solía hacer en otros tiempos. Acarició cada rama... "Quizá la isla se hunda por un ratito y después resurja", pensó.
A pesar de que la isla se hundía cada vez más, el Amor no podía pensar en contruir un barco. Estaba tan dolorido que sólo era capaz de llorar. Se le ocurrió que podía refugiarse en la zona más alta de la isla. Cualquier cosa era mejor que irse. Hacer una pequeña renuncia nunca había sido problema para él.
La isla seguía hundiéndose. El Amor se refugiaba cada día en un espacio más pequeño hasta que sólo quedó un trozo de suelo firme y el resto había sido completamente tapado por el agua.
Entonces comprendió que si no dejaba la isla, el Amor desaparecería para siempre de la faz de la Tierra. Pero ya no había posibilidad de construir una salida. Había perdido demasiado tiempo en llorar lo que desaparecía ante sus ojos. Así que se sentó a esperar el final en el último pedacito de isla que quedaba aún sin agua, cuando, de pronto vio a un viejecito que le hacía señas desde un bote de remos.
- Ven. Sube y rema conmigo. -le dijo el viejecito al Amor.
- Nunca volverá a existir una isla como ésa -se lamentaba el Amor mientras subía al bote.
- Como ésta nunca -dijo el viejo.
Cuando llegaron a la isla vecina, el Amor comprendió que gracias al viejecito estaba vivo e iba a poder seguir existiendo. Se giró para darle las gracias, pero éste se había marchado.
Entonces el Amor fue en busca de la Sabiduría.
- ¿Cómo puede ser? Yo no lo conozco y él me salvó. ¿Quién es?.
La Sabiduría lo miró y le dijo: " Él es el único capaz de conseguir que el Amor sobreviva cuando el dolor de una pérdida le hace creer que es imposible seguir adelante. Él es el único capaz de darle una nueva oportunidad al Amor cuando parece extinguirse. Él te salvó, Amor, Él es el Tiempo".
(Jorge Bucay)

P.D.- Quiero dedicar esta bonita historia, en palabras escritas del gran Jorge Bucay, al gran Guerrero Yarince, por dejarme ser viento que no cae en el olvido...
- Tengo una mala noticia: la isla se hunde -dijo a todos.
- ¡No puede ser! ¡Pero si vivimos aquí desde siempre! ¡Estás equivocado! -exclamaron las emociones al unísono.
- El Conocimiento casi nunca se equivoca -dijo la Conciencia dándose cuenta de la verdad. Si él dice que se hunde, debe ser porque se hunde.
- ¿Pero qué vamos a hacer ahora? -se preguntaron.
- Por supuesto cada uno puede hacer lo que quiera, pero les sugiero que construyan un barco, un bote, una balsa o algo que les permita irse porque el que permanezca en la isla desaparecerá con ella. La Previsión y yo hemos contruido un avión y volaremos hasta la isla más cercana.
Todas las emociones se dedicaron a contruir un barco para irse. Todas salvo el Amor.
- ¿Cómo podría dejar esta isla después de todo lo que viví aquí? Compartimos tantas cosas... Y el Amor subió se subió a cada árbol, a cada rosa. Se fue hasta la playa y se revolcó en la arena como solía hacer en otros tiempos. Acarició cada rama... "Quizá la isla se hunda por un ratito y después resurja", pensó.
A pesar de que la isla se hundía cada vez más, el Amor no podía pensar en contruir un barco. Estaba tan dolorido que sólo era capaz de llorar. Se le ocurrió que podía refugiarse en la zona más alta de la isla. Cualquier cosa era mejor que irse. Hacer una pequeña renuncia nunca había sido problema para él.
La isla seguía hundiéndose. El Amor se refugiaba cada día en un espacio más pequeño hasta que sólo quedó un trozo de suelo firme y el resto había sido completamente tapado por el agua.
Entonces comprendió que si no dejaba la isla, el Amor desaparecería para siempre de la faz de la Tierra. Pero ya no había posibilidad de construir una salida. Había perdido demasiado tiempo en llorar lo que desaparecía ante sus ojos. Así que se sentó a esperar el final en el último pedacito de isla que quedaba aún sin agua, cuando, de pronto vio a un viejecito que le hacía señas desde un bote de remos.
- Ven. Sube y rema conmigo. -le dijo el viejecito al Amor.
- Nunca volverá a existir una isla como ésa -se lamentaba el Amor mientras subía al bote.
- Como ésta nunca -dijo el viejo.
Cuando llegaron a la isla vecina, el Amor comprendió que gracias al viejecito estaba vivo e iba a poder seguir existiendo. Se giró para darle las gracias, pero éste se había marchado.
Entonces el Amor fue en busca de la Sabiduría.
- ¿Cómo puede ser? Yo no lo conozco y él me salvó. ¿Quién es?.
La Sabiduría lo miró y le dijo: " Él es el único capaz de conseguir que el Amor sobreviva cuando el dolor de una pérdida le hace creer que es imposible seguir adelante. Él es el único capaz de darle una nueva oportunidad al Amor cuando parece extinguirse. Él te salvó, Amor, Él es el Tiempo".
(Jorge Bucay)

P.D.- Quiero dedicar esta bonita historia, en palabras escritas del gran Jorge Bucay, al gran Guerrero Yarince, por dejarme ser viento que no cae en el olvido...
Resurgir...
Mi boca seca no pide hoy la lluvia de tus besos
mis ojos marchitos no reclaman la luz de tu mirada
mis manos desiertas no quieren llenarse del roce de tu piel.
Mi paso débil no desea hoy seguir tu rastro
mi voz apagada no pretende gritar tu nombre
mi mente cansada no añora tu recuerdo.
Despliega las alas un nuevo ser
escapando de la telaraña del pasado
resurgiendo de las cenizas del ayer.

mis ojos marchitos no reclaman la luz de tu mirada
mis manos desiertas no quieren llenarse del roce de tu piel.
Mi paso débil no desea hoy seguir tu rastro
mi voz apagada no pretende gritar tu nombre
mi mente cansada no añora tu recuerdo.
Despliega las alas un nuevo ser
escapando de la telaraña del pasado
resurgiendo de las cenizas del ayer.

Ojalá...
Ojalá amanecieses mañana en un mundo sin color
donde tu vida fuese como desierto sin arena
sin sombra capaz de guiar tus pasos
sin luna que ilumine tu camino.
Ojalá despertases cada madrugada
ahogada en un llanto de soledad
consumida por el frío de la ausencia
muriendo por el dolor de un recuerdo.
Ojalá vivieses un hoy sin sentido, vacío
y enterrasen tu alma bajo kilómetros de arena
para poder darte cuenta un día
que si destrozan tu corazón... no tienes vida.

donde tu vida fuese como desierto sin arena
sin sombra capaz de guiar tus pasos
sin luna que ilumine tu camino.
Ojalá despertases cada madrugada
ahogada en un llanto de soledad
consumida por el frío de la ausencia
muriendo por el dolor de un recuerdo.
Ojalá vivieses un hoy sin sentido, vacío
y enterrasen tu alma bajo kilómetros de arena
para poder darte cuenta un día
que si destrozan tu corazón... no tienes vida.

Invisibles al mundo...
Este mundo no está hecho para que tú y yo lo vivamos,
no está preparado para regalarnos caricias
comernos a besos el corazón
y rozarnos el alma.
No idearon nuestro pequeño rincón en él
para saciarme de tu cuerpo en las noches
beber de tus labios el fruto de la pasión
y envolvernos piel con piel.
Hagámonos hoy invisibles en este mundo
escapémonos de este absurdo teatro
para no fingir una realidad
para no ser esclavos de esta vida.

no está preparado para regalarnos caricias
comernos a besos el corazón
y rozarnos el alma.
No idearon nuestro pequeño rincón en él
para saciarme de tu cuerpo en las noches
beber de tus labios el fruto de la pasión
y envolvernos piel con piel.
Hagámonos hoy invisibles en este mundo
escapémonos de este absurdo teatro
para no fingir una realidad
para no ser esclavos de esta vida.

Reflejo...
Reflejo de mí... dónde estás hoy que no te veo
Dónde se dirigieron tus pasos si no eran tras los míos
Dónde quedó tu mano cuando fuí a darte la mía.
Reflejo del alma... por qué te fuiste
Abandonaste el rincón que creé para ti
Desapareciste como sombra en la noche.
Reflejo de lo que creí eterno... te convertiste en la nada
La vida que te entregué vaga hoy por el mundo sin ti
despertando de los espejismos del ayer.
Romped los espejos, aniquilad los reflejos
que ya no son fruto de la verdad... son sólo sueños.

Dónde se dirigieron tus pasos si no eran tras los míos
Dónde quedó tu mano cuando fuí a darte la mía.
Reflejo del alma... por qué te fuiste
Abandonaste el rincón que creé para ti
Desapareciste como sombra en la noche.
Reflejo de lo que creí eterno... te convertiste en la nada
La vida que te entregué vaga hoy por el mundo sin ti
despertando de los espejismos del ayer.
Romped los espejos, aniquilad los reflejos
que ya no son fruto de la verdad... son sólo sueños.

Recuerdos...
Inconsciente repetición de recuerdos que acechan la ya cansada mente, cubiertos por una sombra del pasado que no cesa de vivir el presente. El dolor ha querido acabar tantas veces con ella, que una gota de sangre asoma el corazón.
Se volvió inmortal la herida, nada pudo cerrarla, nada la sanó; hoy se sigue clavando sobre ella el frío del paso del tiempo, la ausencia, el adiós.
El alma intenta remontar el vuelo, pretende resurgir de sus cenizas y vivir cual flor acaba de despertar del invierno y se ilumina de la nueva primavera.
La pena volvió a darse cuenta que, a veces para no recordar no hay que abrir los ojos... sino cerrar el corazón.

Se volvió inmortal la herida, nada pudo cerrarla, nada la sanó; hoy se sigue clavando sobre ella el frío del paso del tiempo, la ausencia, el adiós.
El alma intenta remontar el vuelo, pretende resurgir de sus cenizas y vivir cual flor acaba de despertar del invierno y se ilumina de la nueva primavera.
La pena volvió a darse cuenta que, a veces para no recordar no hay que abrir los ojos... sino cerrar el corazón.

Ciclo...
Día dime dónde está tu noche
Noche dónde se encuentra tu luna
Luna dónde quedó tu sol.
Playa dónde quedó tu mar
Mar dónde se encuentra tu cielo
Cielo dime dónde están tus estrellas.
Muerte dónde quedó la vida
Vida dónde se encuentra el amor
Amor... cuál será tu día...

Noche dónde se encuentra tu luna
Luna dónde quedó tu sol.
Playa dónde quedó tu mar
Mar dónde se encuentra tu cielo
Cielo dime dónde están tus estrellas.
Muerte dónde quedó la vida
Vida dónde se encuentra el amor
Amor... cuál será tu día...

Fuiste...
Fuiste un principio... un segundo, un reflejo, una imagen, un inicio, un aroma, una mirada, una complicidad, una pequeña esperanza, una gran ilusión, un sentimiento oculto, una obsesión, un distanciamento, un desespero, un luz que se va apagando, una núbe que se aleja, una espina clavada, un profundo dolor, una lágrima de agonía, un fin...




