corchetes
A veces la vida está en "pause". A veces discurre a toda velocidad, y nos damos cuenta de que se nos está escapando incluso mientras se nos está escapando. Lo que aún no me había ocurrido nunca es esta enorme gama de días concentrados en el hueco de un reloj. Cada mañana hay más clases, trabajo, fines de semana contigo, vueltas atrás y saltos hacia delante, cosas que estudiar, planes de futuro... y sin embargo esto es un paréntesis, lo sé, no sé como explicarlo, os lo tenéis que creer. He vuelto a estudiar y me faltan tres años (menos dos meses) para poder currar en eso. Mientras, evidentemente, puedo trabajar sólo la mitad del día, así que vivo como una pequeñaja, y como una pequeñaja sin muchos recursos económicos. Mientras, la viejuna que hay en mi interior ya está en Ikea comprando platos y eligiendo postales para la pared del estudio (veis? nuestra casa va a tener hasta estudio, a veces me doy una risa...)
Tengo que tener mucha paciencia. Tengo que ser la Reina de las pacientes, porque voy a estar preparando este viaje tres años. Menos mal que estás conmigo, uf. Menos mal que hacer la maleta contigo es infinitamente más entretenido, lindo y verdadero que hacerla sola (soy un desastre, mi vida está llena de situaciones en las que siempre han sobrado pares de calcetines y nunca tenía sujetadores, o en las que me he cocido debajo de un jersey de cuello vuelto porque había olvidado traer el bañador. Ah, mi compleja relación con los contextos...) Así que seguro que juntas construímos un futuro a la medida de nuestros neceseres ;)
Para eso, estamos todas de acuerdo, hay que empezar amueblando el presente. Y para eso sí que tengo dinero, y nunca me va a faltar tiempo. Tengo mucho que contaros. Voy a ser trabajadora social, estudio con gente que nació en 1989 (ayayayay) y ayer recibí un libro de Reiki de 500 páginas que tengo que traducir para finales de Enero.
Vengo a despedirme, como quien dice. Voy a mudarme, vamos a mudarnos. Este fin de semana os doy la dirección. Nuevos horizontes necesitan nuevas ventanas desde las que asomarse, así que nos vemos dentro de nada entre otras paredes. Dieciséis, para ser más exacta.

Tengo que tener mucha paciencia. Tengo que ser la Reina de las pacientes, porque voy a estar preparando este viaje tres años. Menos mal que estás conmigo, uf. Menos mal que hacer la maleta contigo es infinitamente más entretenido, lindo y verdadero que hacerla sola (soy un desastre, mi vida está llena de situaciones en las que siempre han sobrado pares de calcetines y nunca tenía sujetadores, o en las que me he cocido debajo de un jersey de cuello vuelto porque había olvidado traer el bañador. Ah, mi compleja relación con los contextos...) Así que seguro que juntas construímos un futuro a la medida de nuestros neceseres ;)
Para eso, estamos todas de acuerdo, hay que empezar amueblando el presente. Y para eso sí que tengo dinero, y nunca me va a faltar tiempo. Tengo mucho que contaros. Voy a ser trabajadora social, estudio con gente que nació en 1989 (ayayayay) y ayer recibí un libro de Reiki de 500 páginas que tengo que traducir para finales de Enero.
Vengo a despedirme, como quien dice. Voy a mudarme, vamos a mudarnos. Este fin de semana os doy la dirección. Nuevos horizontes necesitan nuevas ventanas desde las que asomarse, así que nos vemos dentro de nada entre otras paredes. Dieciséis, para ser más exacta.

...
...cuando te pille....
;)

;)






