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la vida exagerada
la vida ES exagerada. Mucho más que yo.
Acerca de
Acerca de mi, pues todo mi blog, que para eso es mío.
Sindicación
 
orgullo



Feliz día a todas.
A las que hablan y también a las que callan y a las que susurran y dicen o escriben te quiero, a las que lo adivinan y a las que ya lo sabían o lo sospechaban. Felices todos los días por buscar el amor, por encontrarlo, por levantarte tan linda de la cama. Feliz día mi niña.
 
This living

There's little in taking or giving
There's little in water or wine
This living, this living, this living
was never a project of mine.




Hoy sólo va a hablar Dorothy Parker. Mías son las instrucciones para leer esto como se merece.
1. Hacerse un gin tonic cargadito aunque sean las cuatro de la tarde, o sobre todo si son las cuatro de la tarde.
2. Detestar y al mismo tiempo admirar a todas las mujeres que te rodean en el hall del hotel.
3. Apagar el cigarro a la mitad, y limpiar de un solo toque la punta del zapato de charol izquierdo.
4. Preguntarse una vez más "¿a dónde voy?" o "¿qué estoy haciendo con mi vida?" y reírse con una carcajada esperando que se haga el milagro y finalmente, de tanto desearlo, nos hayan salido unos deliciosos hoyitos en las mejillas.
5. Decidir que no viene aquel o aquella con quien habíamos quedado justo antes de pedir el segundo gin tonic que, graciosamente y tras mordisquear el limón, vamos a dejarnos a la mitad.
6. Salir del hotel por la puerta giratoria cediendo el paso a una anciana, y descubrir que hace tanto calor fuera, tanto, que merece la pena volver a por el gin tonic.
7. Arrebatárselo de la bandeja a la camarera con una sonrisa descarada, y recuperar el sillón de cuero dejando a la vista de todas las miradas la rodilla derecha.
 
esnortá
Qué raro estar en el sur y que me guste. Qué raro estar diciendo esto, cuando en realidad siempre me han gustado las paredes blancas, la cerveza fría, que no se haga nunca de noche. Y sin embargo me gusta más bajar que subir, ir que volver, el norte que el sur. Aquí, en este sur, oí por primera vez la expresión "esta tía está esnortá", sin norte, completamente fuera, perdida, colgando con una sola mano del fino hilo del equilibrio, y balanceándose. Hay algo en esa expresión que hace que sonría. La gente que sabe muy bien dónde está el norte me da un poco de miedo. Un miedo simpático, un miedo extraterrestre, un poco de admiración callada supongo. Allí van, mirando al frente y esquivando nubes y agujeros con más o menos pericia. No sé si basta encontrar el norte para echar a andar por cualquier camino. No sé si es mejor tener un mapa antes de empezar a caminar. No sé si es necesario identificar siquiera el camino. No sé si el norte es una flecha o un círculo concéntrico al ahora que nos rodea y protege como un amuleto. Sé que nadie puede ser el norte de nadie, y nada debería serlo de nada, porque siempre hay un norte más allá del norte.
Pero también tengo un lujo privado, un gusto intemporal por las cartulinas blancas y los rotuladores y las ceras y las tijeras y los cachitos de tela, y me gusta dibujar, y me gustan los mapas. Y me gusta que norte sea el nombre de un lugar que existe. Un lugar que ya he dibujado y que le llegó a mi amor por correo una tarde de primavera. Y me gusta que nos uniera, entre otras muchas cosas, un mapa. Y me gusta caminar hacia ese norte en el que está el norte, y en el que estás tú, y ahora siento, aunque esté esnortá, que el amor puede ser tan sencillo y tan enorme como compartir el mapa. El mismo mapa. Y a quién le importa dónde está el norte, si me pierdo contigo. Círculos concéntricos que nos protegen como un amuleto, y el mismo mapa. Eso es.
 
Versión Original Inesperada
Vengo a hablar de música. Vengo a hablar de una magia de la que no se puede hablar, porque hay que oírla. Van a descansar hasta Septiembre, por eso hoy me voy a meter en la cama con cuerpo de campamento, con cara de pena alegre, con ganas de que no llegue nunca el verano, de que sea ya otoño y vuelvan. No se puede hacer nada con los ídolos, ya lo decía Echenique, pero yo estoy teniendo mucha suerte con ellos. Conocí a Bryce en innumerables cursos que seguí como la gruppie que nunca fui de laorejadevangogh, y me encuentro con el resto en sus libros. Ahora que ya soy mayor, debería tener palabras de sobra si no para entusiasmar o transmitir, al menos para explicar... pero la magia no se explica. Así que puedo decir que
- Está la piel de gallina, los ojos cerrados o tremendamente abiertos y la identificación en cada canción con los momentos más intensos de mi vida.
- Está el asombro mudo de no entender cómo esto puede ser gratis. Cómo pueden regalarme tantas cosas, cómo puede ser la generosidad tan generosa, y tan disfrutona y tan de ida y vuelta.
- Está una angustia que ya no está, un mañana que amanece, un cajón lleno de cenas que aún no hemos convocado, un verano en el que nunca se llega a hacer de noche, una canción que te salva de la ruina.
- Está una sinceridad alrededor de las frases que pronuncias tú, Vincent, que me da ganas de ser valiente y tener coraje y andar dando patadas a las hojas y saltos en los charcos.
- Está extrañamente y no todo ese universo trenzado con la historia de amor con mi amor, así que todo me recuerda a cosas que aún no han pasado y que ya pasaron, con su paso de hada y su ritmo y calor y caricias en el hueco de mi cama.
- Está la magia que no puedo explicar ni transmitir. Está la magia, está mi agradecimiento y el convencimiento absoluto de que ocurrió, y yo estaba allí para verlo.