Jenny, ahora lo entiendo todo...
Pues como te dije, he visto a Jenny, cenamos anteayer noche y, perdona mi demora para contártelo pero es que aún estoy en shock.
No había vuelto a verla desde aquella noche, la verdad, la noche me confunde y sólo recordaba que habíamos quedado en llamarnos y quedar. Y eso pasó, estuvimos hablando escuetamente por teléfono y quedamos en cenar el miércoles noche.
La verdad es que cuando llegué al lugar y vi a ese monumento esperando me dije: "joe, menuda suerte", pero luego... en fin, dejémoslo en que mis sospechas se confirmaron y lo cierto es que ser tan increíblemente guapa es un handicap en la mayoría de los casos.
¿Por qué digo esto? pues porque, efectivamente, alguien que se deja llamar "Jenny" tiene que tener alguna pega. El camarero nos trajo un poco de crema de queso y unas tostadas para picar mientras traían los platos, casi me caigo de culo cuando la Jenny se untó una tostada y chupó el cuchillo para devolverlo "impoluto" a su lugar en la mesa. Decidí no hacer caso de ese detalle; ni tampoco tuve en cuenta que la Belén Esteban a su lado pareciese una académica de la RAE; también decidí obviar el momento en el que se puso a beber directamente del cuenco donde le habían servido la crema, haciendo caso omiso de la cuchara que tenía al lado.
Pero fue justo al final, cuando trajeron la cuenta el momento del apocalipsis de esa relación. Cuando vi a Jenny sacar el movil polifónico tuneado y ponerse a mirar la factura y a teclear en el movil como una posesa, ella había dejado su tarjeta para pagar y pensé: "oye, qué detalle". Pero no, atenta a lo que pasó:
-Jenny, ¿qué haces?
- Tía, qué "quiereg" que haga , la cuenta de lo que te has pedido tú y lo que he pedido yo, que tu plato era "mág" caro que el mío a ver cuánto "tieneg" que darme.
Dios! aún no sé qué me impidió levantarme y dejarla tirada para que pagase ella, le di 20 euros, que era más de lo que tenía que pagar y me largué. La tía consiguió alcanzarme casi llegando a la esquina de Gravina y me dice: "tronca, eg que no vamos a ir ahora a mi casa?" y le dije "a qué, a follar? pues no, no follo con cutres menores de treinta años"
No había vuelto a verla desde aquella noche, la verdad, la noche me confunde y sólo recordaba que habíamos quedado en llamarnos y quedar. Y eso pasó, estuvimos hablando escuetamente por teléfono y quedamos en cenar el miércoles noche.
La verdad es que cuando llegué al lugar y vi a ese monumento esperando me dije: "joe, menuda suerte", pero luego... en fin, dejémoslo en que mis sospechas se confirmaron y lo cierto es que ser tan increíblemente guapa es un handicap en la mayoría de los casos.
¿Por qué digo esto? pues porque, efectivamente, alguien que se deja llamar "Jenny" tiene que tener alguna pega. El camarero nos trajo un poco de crema de queso y unas tostadas para picar mientras traían los platos, casi me caigo de culo cuando la Jenny se untó una tostada y chupó el cuchillo para devolverlo "impoluto" a su lugar en la mesa. Decidí no hacer caso de ese detalle; ni tampoco tuve en cuenta que la Belén Esteban a su lado pareciese una académica de la RAE; también decidí obviar el momento en el que se puso a beber directamente del cuenco donde le habían servido la crema, haciendo caso omiso de la cuchara que tenía al lado.
Pero fue justo al final, cuando trajeron la cuenta el momento del apocalipsis de esa relación. Cuando vi a Jenny sacar el movil polifónico tuneado y ponerse a mirar la factura y a teclear en el movil como una posesa, ella había dejado su tarjeta para pagar y pensé: "oye, qué detalle". Pero no, atenta a lo que pasó:
-Jenny, ¿qué haces?
- Tía, qué "quiereg" que haga , la cuenta de lo que te has pedido tú y lo que he pedido yo, que tu plato era "mág" caro que el mío a ver cuánto "tieneg" que darme.
Dios! aún no sé qué me impidió levantarme y dejarla tirada para que pagase ella, le di 20 euros, que era más de lo que tenía que pagar y me largué. La tía consiguió alcanzarme casi llegando a la esquina de Gravina y me dice: "tronca, eg que no vamos a ir ahora a mi casa?" y le dije "a qué, a follar? pues no, no follo con cutres menores de treinta años"
Comentario:
¿Cuando vas a actualizar porterilla de Valverde? Que se echan de menos tus historias.
Más besitos.
Más besitos.
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Ay mi niña xd!!! es consuelo de tontos pero al menos me siento identificada contigo....si lees mi post "un misterio" sabras porque.
En fin, te deseo suerte para la proxima.
muxus
En fin, te deseo suerte para la proxima.
muxus
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Jenny??que no portera, que no te veo yo compartiendo mantel de los tuyos con alguien que maneja los cuchillos de semejante manera...la útlima frase...miedo!prometo dar señales de vida guapita. Besos Lady
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Nena, esa Jenny no tiene futuro al lado de una porter que se puede pasar el dìa viendo pelis del año la tana y que la lleva a cenar a sitios decentes...
Habrá que ver cuando te la encuentres en algùn otro lado. Yo de momento, bien gracias, viendo como se apaga un volcán que saliò alli en la tele :=)
Habrá que ver cuando te la encuentres en algùn otro lado. Yo de momento, bien gracias, viendo como se apaga un volcán que saliò alli en la tele :=)
Comentario:
No fastidies que te atreviste ir a cenar con alguien que se hace llamar Jenny! Te metes en cada jaleo porterilla ...
No sabes lo que he me reído imginándote decir la última frase, eres 100% borde chavala.
Un besitoooooooooo! :o)
No sabes lo que he me reído imginándote decir la última frase, eres 100% borde chavala.
Un besitoooooooooo! :o)
Comentario:
P.D. Qué segundo párrafo más cutre pero ya me entiendes, ¿verdad?
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Vaya plan que se traía la Jenny, hiciste bien en no ir con ella aunque ya se sabe, una alegría al cuerpo tampoco viene mal de vez en cuando.
Estás muy desaparecida portera, tendré que plantarme en la calle Valverde para verte un ratillo por lo menos pq hoy no te dejas ver.
Muchos besitos.
Estás muy desaparecida portera, tendré que plantarme en la calle Valverde para verte un ratillo por lo menos pq hoy no te dejas ver.
Muchos besitos.





