Diario de la portera de Valverde 37
Diario de portería de una periodista de saldo (andamos de rebajas, qué le vamos a hacer)
Acerca de
LA PORTERA: Como pueden ver, empecé desde la base, me hice portera porque quería ser periodista. Todavía no soy testiga de Jehová, como la Lampreave en "mujeres...." pero sí un poco ciclotímica, que no viene mal para este oficio... el de periodista, digo.

PERSONAJES

Islandia: Close friend. Volcán de sabiduría y bondad

OvarityOne: Close friend. En el fondo somos iguales, en la superficie opuestas.

MiNene: Close friend. Es mío, sólo mío.

Dorothy: Close friend. Nos conservamos desde la infancia.
Julia: Friend. Gracias a ella me hice portera

Mamá: Me regaló lo mejor de la vida. Me quiere y me lo demuestra. Es mi heroína.

Papá:.Mi héroe y mi gran amor

Sindicación
 
Sola, sola, sola, sola.... 4 días sola
Mientras el miércoles por la noche una sonreía maléficamente actualizando las últimas noticias de este estúpido mundo, cienes, miles, millones de personas humanas huían de las ciudades, sobre todo de Madrid que, por eso de estar en el interior, agobia más que ninguna.

De entre todos esos seres humanos he de decir que, ni el miércoles, ni el jueves, ni el viernes, etc, etc, ninguno de ellos era la que suscribe, que se quedó en su casa de madríd cuatro veces sola, cuatro por los cuatro días de puente. Y, ¿qué pensarás que hice durante esas 96 horas de vacaciones? pues ganchillo y ver procesiones... ¿imposible de creer? cierto, imposible de creer.

En realidad me dediqué a hacer reformas en casa y a estar en casa y a todo lo relacionado con mi casa, bueno, hice un paréntesis en mi ataque hogareño para dirigirme a ikea el sábado, lo que me hizo sentir masa pura y dura, o sea, muy mal, me sentí muy mal.

Está claro que, más vale sola que mal....., pero a veces la soledad es peligrosa, incluso para los que nos creemos que pasamos de relacionarnos con la gente. Mi viaje a ikea me descubrió, una vez más, el despropósito tan infinito del que formo parte y al que contribuyo, esa aberración que me convierte en una esclava de mi tiempo y del tiempo, creo que la mejor forma de sentir la insignificancia de la propia vida es dirigirse a cualquier centro comercial un sábado de puente y pensar: "si ahora algo me borrase de la faz de la tierra, ¿quién se daría cuenta?" probablemente el de aquí al lado pensase: "menos mal que la tía esta no se me ha adelantado para coger el último juego de cubiertos que está en oferta".

No lo puedo remediar, sentirme parte de un absurdo me hace sentir mal, me deprime, me exaspera y, lo peor, hace que el mejor de mis momentos, ese en el que disfruto de la soledad, se convierta en la peor de mis sensaciones, sentirme sola.
 
Comentario:
Por Dios!!! Ikea un sábado, y en Semana Santa. Yo escuché un anuncio en la radio que decía "Ikea, pasa el sábado con nosotros" y se me quitaron las ganas.
No