Diario de la portera de Valverde 37
Diario de portería de una periodista de saldo (andamos de rebajas, qué le vamos a hacer)
Acerca de
LA PORTERA: Como pueden ver, empecé desde la base, me hice portera porque quería ser periodista. Todavía no soy testiga de Jehová, como la Lampreave en "mujeres...." pero sí un poco ciclotímica, que no viene mal para este oficio... el de periodista, digo.

PERSONAJES

Islandia: Close friend. Volcán de sabiduría y bondad

OvarityOne: Close friend. En el fondo somos iguales, en la superficie opuestas.

MiNene: Close friend. Es mío, sólo mío.

Dorothy: Close friend. Nos conservamos desde la infancia.
Julia: Friend. Gracias a ella me hice portera

Mamá: Me regaló lo mejor de la vida. Me quiere y me lo demuestra. Es mi heroína.

Papá:.Mi héroe y mi gran amor

Sindicación
 
Historias para no dormir
Resulta que este weekend he decidido irme a mi tierra natal e Islandia se apuntó al plan. Cuando llegó el momento de decidir el carro en el que nos íbamos a ir nos vimos en la tesitura de elegir entre las siguientes opciones:

El utilitario de Laportera: Mundanal y común como los del resto de los mortales.

El deportivo supersónico de Islandia: Ni común ni mundanal, sino todo lo contrario y la envidia de cualquier muchacho treintañero y pueblerino con aspiraciones.

Evidentemente nos decantamos por el deportivo supersónico. El viaje fue como la seda y servidora condujo hasta el destino, nuestra entrada fue como la de cristo en la borriquilla (menuda borrica), faltaron las palmas pero, en su defecto, caían chuzos de punta.

No paraba de llover, así que al tercer día de estancia me llamó mi abuela al orden y me dijo que la llevara al cementerio a poner unas flores, tarea a la que también se apuntó mi abuelo, raudo y veloz. Islandia me prestó el auto y fui a recogerlos. Después discutir quién iba detrás, mi abuelo se introdujo como pudo en el pequeño habitáculo (solo apto para menores y contorsionistas) en un alarde de querer demostrar que aun sigue ágil y lozano y que, en realidad, la pila de años no le pesa nada.

Llegamos al cementerio y el abuelo no podia salir del carro, tanto es así que tuvieron que venir los tres agentes de la seguridad vial municipal que había organizando el tráfico para ayudarme a sacarlo del asiento trasero. Al final se quedó encajado en el hueco destinado para que los viajeros traseros pongan los pies y necesité la ayuda de los tres agentes y un buen samaritano de protección civil para empujarle y desatracarlo.

Después de todo esto, mi grandfather seguía dentro. Empezamos a valorar la opción de llamar a los bomberos para que diseccionaran el deportivo, no sin antes intentar otras posiciones de salida. Afortunadamente (y después de un comentario lanzado al aire por uno de los cienes y cienes de espectadores que se agolpaban alrededor del deportivo en el que jaleaba: "¡¡Esto es peor que un parto!!") se nos ocurrió que la mejor forma iba a ser sacándolo por la cabeza (sabia naturaleza, que nos traes al mundo por la cabeza) y así sacamos a ese hombre respetable y respetado que es mi abuelo, en volandas y tirando de la cabeza y los hombros... ay, si superman levantara la cabeza!!!
 
Comentario:
Donde este el viejo utilitario, portera!!!
No