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lapislázuli
blog para perder mucho tiempo en cosas que importan poco
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didi: inmaduro, melancólico y racional
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diario de un fashion victim frustrado: el chándal
siempre he mantenido una relación de amor odio con esta versátil prenda de vestir. De pequeño, la utilizaba con devoción: era cómoda, se podía llevas con zapatillas y los colores de jersey y pantalón conjuntaban perfectamente. Sin embargo, el paso de los años me hizo ver que el chándal no era la vestimenta más adecuada para la vida diaria ni la que mejor sentaba a mi esbelta figura.




Un tiempo después, comprobé cómo el uso de este atuendo caía en un gran desprestigio social, al erigirse como prenda única para bakalas y yonkis. También me enteré de que, en mi ciudad de origen, los del centro conocían a mi barrio como La Villa Olímpica, “porque todo el mundo va en chándal”, decían.

Actualmente, he restringido el uso de singular prenda a mis escarceos deportivos y a las mañanas dominicales. El recuerdo de lo feos que eran los chándals de táctel me impide usarlo con mayor asiduidad.

A propósito: estas reflexiones se deben a que los habitantes de Kirguizistán, por lo visto, no piensan lo mismo.

 
definición: consumigración*
migración hacia ambientes de poca tecnología y escasa información, donde existe menos énfasis en el consumismo. Los consumigrantes suelen ser conocidos como hippies o costras en sus ciudades de origen y llamados raros por los habitantes de las poblaciones donde se instalan.

 
la ciudad no es para mí
Madrid vs Paco Martínez Soria o el pueblo visto con los ojos de un urbanita de medio pelo. Reflexiones tras varios días de contacto directo con el mundo rural, donde didi comprobó que...

...para cubrir las necesidades de 577 habitantes son necesarias 2 panaderías, una tienda de ultramarinos, una carnicería, una casa que venda huevos y 4 bares.
...a falta de otra oferta de ocio, las ocupaciones principales son: beber alcohol, hablar del tiempo, jugar a las cartas, hablar de tierras, tomar café.
...el vino sabe mucho mejor en el pueblo, según viene de la bodega. Y los cubatas salen baratos (2,40 €), a pesar de que no echan garrafón.
...a los 25, todas las chicas del pueblo tienen novio formal, marido e incluso niños.
...si llevas chapitas y bolso cruzado, la gente te mira raro. Por contra, el tuning está bien considerado entre grandes y pequeños.
...es posible vivir sin periódicos, cobertura de móvil, televisión y, sobre todo, sin Internet.

Intuyo que suki puede aportar algo a estas reflexiones. Y seguro que también algún otro que haya vivido estos días en ambientes rurales y/o pretecnológicos.

Nota metodológica: en la zona del estudio, los nombre de las localidades eran realmente curiosos: Peleas de Arriba, Cazurra, Peleas de Abajo o de El Cubo de la Tierra del Vino. Creo que no es relevante, pero me hizo gracia.

 
efecto rebote
la semana ochentera ha dejado una considerable resaca en didi, debido a la cual se ha visto obligado a tomarse un merecido descanso en la lejana localidad de Villamor (no es coña, se llama así), un pueblecito al que -según los últimos rumores- acaba de llegar la electricidad. Ante la más que probable imposibilidad de actualizar el blog desde aquellos lares, lapislázuli echa el cierre temporal hasta el lunes de Pascua. Medida con la que, además, se solidariza con Superputo, cuya bitácora ha fallecido recientemente.

Fotos de la expo ochentera a la vuelta. Didi les desea felices vacaciones (al que las tenga).

 
recordando...
girls just wanna have fun cindy lauper - never gonna give you up rick astley - bso comando g parchis - video kill the radio star the buggles - cuando brille el sol la guardia - baby I don't care transvision vamp - amante bandido miguel bosé - take on me a-ha - don't get me wrong the pretenders - el show del hombre lobo regaliz - I need a hero bonnie tyler - boys don't cry the cure - the final countdown europe

 
adiós, paquito, adiós
El Gobierno retira la estatua ecuestre de Franco en Madrid

y digo yo: por qué los medios llaman nostágicos a los fachas?

Actualización: la mejor solución a todo este embrollo que se ha montado la ha propuesto luiso

 
expofiesta ochentera


sí, voy a organizar una fiesta. Sí, para inaugurar una exposición. Sí, la expo va sobre los 80. Más bien sobre cómo vivimos los 80.

Amigos y conocidos han ido trayendo objetos de su infancia (algunos de los cuales he ido mostrando en posts anteriores) para conformar una muestra que se quedará en casa durante algún tiempo, porque acabamos de pintar el salón, nos había quedado un poco desangelado y no se nos ocurrió mejor manera de decorarlo. La inauguración será el sábado, habrá petazetas, tang de naranja y sonarán Rick Astley, Cincy Lauper y la bso de Los problemas crecen.

Muy a pesar de los vecinos, el evento en cuestión tiene aforo ilimitado, así que estáis todos invitados. Claro que para el que quiera venir, rogaría que se pusiera antes en contacto conmigo para que le pudiera indicar lugar de celebración y condiciones de acceso.

 
cliqueando


eran pequeños, sencillos y tenían cara de buenas personas. Hacían de todo, desde conquistar el Oeste hasta cuidar cerditos en su granja. En mi casa se conocían como Famobil (el nombre oficial en España), aunque también se denominaban Playmobil o, simplemente, clics.

De pequeñito logré reunir una ingente cantidad de estas pequeñas figuritas, en lotes de actividades que, curiosamente, no guardaban ninguna relación entre sí. Tenía a los guardacostas con el barco, el Fort Randal y sus correspondientes indios, esquiadores y patinadores, caballeros cruzados y un recinto para fustas, equipo de Fórmula 1 con coche y todo y, claro está, los famobil periodistas. Tal vez ellos inspiraron mi vocación.

A pesar de que tenía muchos, siempre esperaba que los Reyes Magos me regalaran algún año el barco pirata o la granja, pero me tuve que conformar con jugar con ellos en las casas de mis amigos. Sniff...

 
de pequeñito era chapero...
...y ahora también. Pero antes jugaba con ellas, y no las ponía en mi camiseta.
A diferencia de lo que me suele pasar con todo, era realmente bueno a las chapas. Con el paso de los años, depuré una técnica que me hizo prácticamente invencible: consistía en impulsar a la chapa en cuestión con el dedo gordo, y no con el índice, como hacía todo el mundo. Así las tiraba con menos fuerza, pero con mayor control.

Aunque en otras ciudades supongo que el fútbolchapas era el deporte rey en cuanto a juegos con tapones se refiere, en mi barrio lo que más triunfaba era el ciclismo con chapas, alimentado por las victorias en el Tour de Arroyo, Perico o Chozas, por grandes colecciones de cromos como Ases del pedal, y por las míticas pegatinas de chapas en las que salía Pedro Delgado superfeo y un Marino Lejarreta al que no reconocería ni su madre.

 
livin' los 80
cualquier tiempo pasado fue mejor. Esta será la máxima que presida lapislázuli durante toda la semana. Un periodo de tiempo durante el cual los posts serán ilustrados por algunos de los objetos que acompañaron la más tierna infancia de didi y, a buen seguro, de muchos otros. Objetos que van más allá de lo material, que representaron algo más que una cosa con la que pasar el tiempo.

el primero de la lista es el Casio PT-10, el responsable de que pasara horas intentando reproducir mis canciones favoritas, para al final tener que conformarme con tocar la de Marta tiene un marcapasos, que salía pulsando con cierto orden las teclas negras.
Especialmente entrañables eran sus diez ritmos diferentes (mis preferidos fueron siempre rock 2 y rhumba) o los cuatro sonidos para las teclas, a cada cual más sugerente: piano, violín, flauta y fantasía.

La inluencia del Casio PT-10 a nivel nacional es notable en las composiciones de muchos de los grupos del indiepop nacional. Don Julio y los chocolas o , en menor medida, TCR son algunos de los ejemplos más claros.

 
11-M
hoy se cumple un año del peor día para muchos, también para mí.
Como no puedo hacer mucho más, dejo aquí mi humilde homenaje para los que lo sufrieron.



Hoy es un día triste en Madrid.

 
agachense y cúbranse
es mi frase preferida de South Park, y de todas las series de dibujos animados, sin tener en cuenta Los Simpson. Aparece en el tercer capítulo, titulado El Volcán, en un documental de los años 50 sobre cómo no morir si un río de lava se cruza en tu camino. La teoría era sencilla:



Aleccionados por el documental, los habitantes de South Park siguen esta ingeniosa manera de solucionar los problemas. Claro que teoría y práctica no siempre coinciden...



 
el final del mundo
soy incapaz de perderme una sola película de catástrofes. Sobre todo si la emiten durante el fin de semana y en horario de sobremesa. Ayer me sucedió con Deep Impact -película que sin duda no figurará entre las mejores del género- pero hubiera hecho lo mismo si hubieran emitido en su lugar las pésimas Volcano o, sobre todo, El día de mañana.

Puede que sea por su argumento (científico o similar que descubre indicios de una catástrofe inminente, pero al que nadie hace caso hasta que es demasiado tarde), por sus efectos especiales, la amplitud temática (barcos que se hunden, aviones que caen, edificios en llamas, meteoritos que se estrellan contra la Tierra, invasiones alienígenas, enfermedades que arrasan con parte de la población mundial), o la sensación de que en cualquier momento la vida puede acabarse.


Las mejores eran, a mi juicio, las que TVE emitía durante los 80: La aventura del Poseidón, Aeropuerto, El coloso en llamas, Terremoto o la impagable Meteoro, en la que Soviéticos y Estadounidenses unen sus fuerzas y armas nucleares en plena Guerra Fría para acabar con el objeto celeste en cuestión. Hay que reconocer que algunas de las últimas no están mal (Estallido, 28 días, e incluso Independence Day si le quitas el tufillo yankee), pero los efectos especiales no superan, de momento, el encanto de lo antiguo.

En cuanto estrenen La guerra de los mundos me voy al cine de cabeza.

 
vuelvo a ser yo
seis días sin escribir nada. Es la primera vez que me pasa. Y seis también sin leer a otros. Pero es que estuvieron por aquí Cooper, La Costa Brava y La Reina del Muelle y no tuve demasiado tiempo.
Pero vuelvo, siguiendo las enseñanzas de LCB: desafinar y, sin embargo, volver a cantar...