Bailando con Ana
Acerca de
Pequeñas y grandes cosas que pasan en mi vida.

Sindicación
 
Días de descanso
Por fin viernes....



Después de una semana intensa de trabajo por fin ha llegado el momento de decir adios a las obligaciones laborales, meter cuatro cosillas en una pequeña maleta y marcharme rumbo a un pequeño pueblo donde un de mis tíos tiene una casa en la que me relajaré, tomaré el sol y me olvidaré de todo.
Por fin tenemos becarios en la oficina que empezarán el martes. La elección no ha sido fácil ya que en cuanto a titulación y conocimientos todos tenían el mismo nivel. Elegí a un chico y una chica pero cual es mi sorpresa cuando después de llamarles hoy, se presenta la chica en mi oficina diciendome que esa beca no es suficiente y que si no le ofrecemos algo más se verá obligada a decirnos que no. Pero... donde vamos a parar? No sabía si el calor había alterado mi percepción de la realidad o aquello era realmente lo que estaba sucediendo.
Todos los candidatos sabían perfectamente las condiciones. Después de la entrevista y teniendo claro cual era la oferta económica les pregunté a todos y cada uno de ellos si seguían interesados. Sólo uno dijo que no de entrada, más que nada porque estaba a punto de firmar un contrato bastante bueno con una empresa.
Al final he llamado al tercer candidato (otro chico) el cual se ha alegrado mucho al recibir mi llamada.
Ya veremos como marcha todo, ahora sólo quiero sol, campo, tranquilidad y a mi chico.
 
Dos mudanzas y un destino
Parece ser que últimamente todos tienden a "abandonarme". La última que lo hará en breve es una de mis mejores amigas.
La empresa para la que trabaja tiene delegaciones en varias ciudades españolas y ahora ella ha pedido el traslado a Valencia entre otras cosas porque su novio ha encontrado allí un trabajo.



Durante los últimos me había hablado de la posibilidad de irse a vivir con él aunque por un motivo u otro siempre se echaba atrás. Decía no sentirse preparada en un principio, después no estaba convencida de que él fuera el hombre de su vida y cuando surgió el tema por última vez hace cosa de un mes me dijo que decididamente no quería trasladarse a su casa y ahora.... en cuestión de días todo cambia.
Sigue con las mismas dudas pero está decidida a intentarlo. He intentado convercerla de que está no es la mejor opción pero ella está insiste. Lo más sorprendente fue cuando me dijo que cada uno iba a vender el piso que tienen aquí para comprarse allí uno cada uno por si al final la cosa no iba bien.
Hay veces que no puede entender ni siquiera a la gente que más quiero y si insisto hasta la saciedad en preguntarle si está segura de la decisión es unicamente por una razón "porque la quieron un montón y no quiero que sufra".
Sé que cada uno debe tomar sus propias decisiones y aprender de sus errores porque esa es la única forma de madurar.
 
Becarios

Hoy me han encomendado una nueva tarea en el trabajo que consiste en elegir a un par de becarios que harán prácticas en la empresa durante los próximos meses.
Todavía no me he metido de lleno en ello pero en mi mesa ya se acumulan unos cuantos cv a los que he echado una ojeada y me temo que la decisión va a ser complicada. No sé muy bien como enfrentarme a esta nueva situación pero esta tarde L. me va a dar unos pequeños consejos para que no me deje llevar por el primer impulso y elija de la forma más correcta posible. Le he comentado, por lo poco que me ha dicho por teléfono, que parecía una forma demasiado fría de contratar a alguien pero él dice que la experiencia es toda una ciencia y que en este caso no debo dejar influenciarme por nadie y ser muy, muy objetiva. Claro que todo esto me lo ha dicho muy serio porque me conoce muy bien.
Espero no equivocarme con mi decisión porque a pesar de ser una responsabilidad que nunca hubiera querido tener intentaré hacerlo lo mejor posible.
Mis amigas bromeaban ayer con este tema diciendome que a lo mejor me pasaba como a Rachel (Friends) cuando tiene que contratar a un ayudante y al final opta por elegir al chico con el que además tiene un romance. No sé si estas cosas pasarán en la vida real, pero seguro que cuando tenga frente a mí a los chicos no podré evitar fijarme al menos un poquito en su físico.
 
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida....
Sábado 10 de la mañana
Mis sobrinos entran en la habitación y se ponen a saltar sobre mí cantandome la canción de cumpleaños feliz. Después de haber llegado a casa a las 7 de la mañana aquello era demasiado para mí pero ellos sólo querían que empezara el día con buen pie. Me levanté, desayuné con ellos y después me escabullí como pude para dormir otro rato hasta la hora de comer.

Después de una buena ducha y otro rato durmiendo volvía a ser la que era siempre. Estaban todos esperandome con sus sonrisas y sus regalos. La mesa puesta y en ella 8 platos. Eso sólo significaba una cosa y es que una persona especial para mí no iba a compartir conmigo este día. Traté de disimular mi tristeza aunque me costó bastante. Empezaron los besos, los regalos y mucho jaleo. Cuando todo se calmó un poco todos nos sentamos. Durante unos segundos reinó el silencio y de pronto tras de mí alguien dijo:
¡Felicidades!
Cuando me volví me sentí la mujer más feliz del mundo porque allí, medio escondido tras un gran ramo de flores estaba L. Le abracé, le besé y ahí si que ya no pude evitar que un par de lágrimas rodaran por mis mejillas. Todo esto sucedía mientras mi querido padre grababa una de sus peliculitas, aunque en esta ocasión no me importaba ser la protagonista de la historia.
Otro momento emotivo llegó al final de la comida cuando mi madre me dió un pequeño paquete que contenía la pulsera que mi abuelo había regalado a mi abuela hace un montón de años y que llevaba su nombre "Ana". Mi abuela se la dio a mi madre hace unas semanas para que me la regalara en el primer cumpleaños en que ella estuviera ausente.
Después de una tarde en familia muy agradable y extraordinariamente corta llegó el momento de celebrar más en privado un día tan especial y aunque me daba miedo preguntar que había sucedido durante toda la semana, tenía que saber que su presencia allí significaba un compromiso por su parte y por la mía.
Nos fuimos dando un paseo, pero pronto el frío empezó a colarse entre el abrigo y decidimos tomarnos un café. La cafetería estaba abarrotada y aunque el lugar era cálido no era el lugar apropiado para una conversación como la que nos esperaba.
Los dos estábamos nerviosos, como temerosos de lo que fuera a suceder o de lo que íbamos a decir.
Al final fuimos a casa de L. Ninguno de los dos parecía querer empezar la conversación pendiente, así que empezamos diciendo alguna que otra tontería para acabar haciendonos cosquillas tirados en el suelo. Era una de esas ocasiones en que te duele todo de tanto reir y además no puedes parar. Cuando el silencio llegó de nuevo a nosotros L dijo:
- Cásate conmigo!
Ni siquiera supe como reaccionar. Aquello era todo un compromiso, quizás precipitado, pero él había tomado la decisión de vivir su vida junto a mí.
Sacó un anillo precioso y lo puso en mi dedo. Le besé y le dije que sí.
Me contó lo que había sucedido esa semana, como había tenido cierto momento de debilidad y duda pero que había sido solo un instante fugaz y que lo único que deseaba era tener un futuro conmigo.
No hay fechas, sólo un compromiso. Para mí eso es suficiente.
 
Fiesta

Aunque mi cumple es mañana esta noche lo celebraré con mis amigas, y nos lo vamos a pasar genial. Una noche solo para las chicas en las que sólo habrá risas y alegría, mucha alegría. Vamos a cenar en un mejicano y después de copas por ahí.

Mañana lo celebraré en familia y confío en tener alguna sorpresa especial, ya que como se suele decir, la esperanza es lo último que se pierde.
Muchas gracias a todos por felicitarme así que vamos a celebrarlo con unas copitas y por supuesto un trozo de tarta. Estais todos invitados