LA LLUVIA EN SEVILLA ES UNA MARAVILLA
Cuando soy buena, soy muy buena; cuando soy mala, soy mejor- Mae West

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¿Te importa si me pongo cómoda?-Jean Harlow
Sindicación
 
Mamá, cómprame unas botas... (o Zapatillas para grelinno)
Pues sí gentes y gentas de esta España camisa blanca de mi esperanza y rincones varios del mundo que me leéis, pues sí, que tenía yo pendiente el contar algo sobre mis zapatos, mis deportivos, mis zapatillas o simplemente sobre mi calzado (que diría abuela -porque sí, ella es muy de calzarse y descalzarse y muy de comprar y tener calzado-), que es que claro, como el que aquí escribe -oséase moi- es mucho más del zapato italiano, del corte Oxford, de unos monk strap (que es como los sajones llaman a eso del zapato con hebilla -doble, siempre doble-), de una sandalia e, incluso, de un mocasín bien plantado pues como que todo esto del zapato calzado deportivo o semideportivo pues como que le queda así como a desmano y como que le viene así como que de nuevas y claro, el que no sabe hace como el que no ve (que también dice abuela) y en esto de este tipo de calzado pues que me muevo yo con la inseguridad propia del principiante... pero el caso es que tenía yo pendiente el hablar de mi calzado y como lo tenía yo pendiente y mi Maggie y mi Corredero ya andaban acusa de aquí, el uno, y preocupa de allá, el otro, pues ya veis, que me he dicho yo hoy un ¡ea!, un pues hoy lo cuento y aquí que hoy voy yo a contarlo...

Y es que si bien es cierto que a comienzos de verano, o finales de primavera, o no sé muy bien cuándo fue pero en algún momento de este 2007 tuvo que ser (que es que como aquí en la Town, ni primavera, ni verano, ni ná de ná sino que lo que aquí tenemos es un invierno de repesca como una Catedral -de Santiago, mismamente- pues como que uno se despista y se despista tela y ya no sabe si lo que ahora toca es elegir factor de protección solar o volver a poner la decoración navideña y pensar en nochesbuenas, finesdeaño y regalos, muchos regalos... para que luego digan del calentamiento global, ¡ja! -que claro, esto como lo tenía yo escrito semanas ha pues como que ahora se me ha quedado un pelín desfasado y hoy, justo hoy hace un calor quetetorras, pero vamo, que un día no hace verano ni con uno se hace un invierno, así que me reafirmo, lo de este año es un invierno de repesca y punto pelota-) si bien es cierto -estaba diciendo yo- que en algún momento de este 2007 le decía yo a Joao que este año pues como que no renovaba sandalias, que con las AD verde pistacho del año anterior iba que chutaba y que me conformaba sólo con comprarme los crocs magenta/fucsia/rosa (que ser, en realidad son magenta, pero oyes, que no todo el mundo es tan cromático como yo...) pues si bien era y es cierto todo eso pues como que también es igualmente cierto que el mundo de la moda y el complemento es fuerte, la carne es débil y mi American Express (AMEX para los amigos) mucho más, y allí que por mucho que yo me dijera o dijese que no, que este año no había sandalia, que este año con los crocs bastaba y que este año no, que este año no había más compra de calzado, pues eso, que la carne es débil, mi AMEX más y el mundo de la moda y el complemento es fuerte, pero que muy, muy fuerte (y más si es italiano) y así es como allí que en los días previos a mi cumpleaños pues como que de camino a casa, al pasar por delante de una zapatería cercana pues allí que, ¡zas!, en el escaparate viera o viese yo unos zapatos un calzado que llamó poderosamente mi atención (sí, sí, esto de llamar poderosamente la atención queda así muy como de novelita rosa pero vamos, que es que el calzado llamó poderosamente mi atención y si la llamó pues se dice y punto) y allí que entré yo en la zapatería en cuestión, allí que me atendió mi zapatera preferida (zapatera preferida: dícese de la mujer del zapatero, pero no del zapatero remendón, no de ese que pone punteras, tacones, suelas, tapas, no, ese no, aquí zapatero es en plan dueño de la zapatería) y allí que yo le digo un buenos días (porque por mucho que ella sea mi zapatera preferida y por mucho que nos conozcamos pues como que las formas no hay que perderlas y como nuevamente dice abuela con un buenos días y un por favor pues como que uno y una vIa a cualquier lado) allí que yo le digo un: buenos días-estaba diciendo yo- ¿los Cult trenzados del escaparate no los tenéis para hombre? y es que sí, sí, resúltase que los zapatos, deportivos, zapatillas o simplemente calzado que tan poderosamente había llamado mi atención pues como que al parecer eran de mujer y como de mujer eran pues en el escaparate destinado al calzado de mujer estaban...

Y allí que mi zapatera preferida pues me dice que no, que haberlos hailos pero que ellos no los cogieron, que de esa marca tiene otros y allí que me trae unos muy monos color arena y otros también muy monos plateados, y allí que yo pruebo, y allí que yo digo que sí, que son monos, y allí que sí, que no, no están mal pero allí que no, que aquellos no eran mis zapatos, mis deportivos, mis zapatillas ni tan siquiera mi calzado, así que con un nada, muchas gracias y un hasta luego allí que me abandoné yo el establecimiento... pero como el que aquí escribe si algo tiene es que es cabezota y si algo se le mete entre ceja y ceja o se le pone en la perilla del ombligo pues ese algo tiene que conseguir sea como sea o al menos hacer todo lo posible para conseguirlo allí que nada más entrar en casa me lancé yo a la página del calzado en cuestión a ver si por algun casual tenían eso tan necesario hoy en día como es la venta en linea (shop on-line que dicen los sajones tradicionales, e-shop que dicen los sajones más evolucionados o simple vente en ligne que dicen los franceses y afrancesados), y allí como que sí que había eso de la tienda virtual pero como que no todos los modelos estaban disponibles y como que mi modelo ni en virtual, ni en catálogo ni ná de ná aparecía...

Pero como ya he dicho, y ya se sabe, el que aquí escribe -oséase moi- pues como que no es de darse por vencido así como así, y como que la marca no venda en linea todos sus modelos pues como que no quiere decir que no haya tiendas, portales, etc... que lo hagan así que allí decidí yo ponerme en manos de San Google para ver si encontraba yo los zapatos, deportivos, zapatillas o calzado que tan poderosamente había llamado mi atención pero oyes, allí que nada, que por mucho que yo le pedía a San Google pues como que San Google me ofrecía una y otra vez los mismos modelos de zapatos, deportivos, zapatillas o calzado y ninguno de los ofrecidos o arrojados (porque San Google es muy así, muy de arrojar cuando uno le pide algo) pues como que ninguno -intentaba decir yo- era el calzado, mi calzado.... así que fallando el plan A y el plan B pues como que parecía hora de iniciar el plan C y allí que regresando a la página principal de la marca pues allí que comencé yo una peregrinación por todos los puntos de venta existentes en el mundo y de esa peregrinación pues pasé yo al envío de mails masivos (o envío masivo de mails) a todas y cada una de esas tiendas (nacionales y extranjeras) pidiendo información sobre mi calzado y la posibilidad de que me vendiesen el susodicho y me lo enviasen a casa...

Pero nada, allí que pasaban los días, allí que mi cumpleaños estaba próximo, allí que yo incluía en mi lista de deseos los deportivos de Cult de cuero trenzado con la bandera italiana en la lengueta y su ITALIA bordado en los laterales que yo no sé por qué en la Town sólo los han traído en modelo chica pero que yo los quiero, yo los quiero y yo los quiero, allí que mi cumpleaños llegaba, allí que llegaba y allí que llegaba sin mis zapatos, deportivos, zapatillas o simple calzado, sin mi calzado y tampoco llegaba mail de respuesta alguno -ni nacional ni extranjero- de todos los masivos enviados... pero como ya digo que el grelinno no se rinde y que si a grelinno se le mete algo entre ceja y ceja o se le pone en la perilla del ombligo pues como que ese algo lo acaba consiguiendo pues allí que cada vez que salía yo de casa y pasaba por delante de la zapatería pues como que no paraba de mirar y remirar los zapatos, deportivos, zapatillas o simple calzado y de decirle a A, mi A, vuestra ya A:: pues no sé, dirán que son de chica y será que son modelo de mujer pero como que yo no le veo diferencia ninguna con los de hombre... a lo que A, mi A, vuestra ya A también miraba y remiraba y si bien es cierto que las 3 primeras veces me decía un pues la verdad es que no, vamos, que yo no los veo muy de mujer tampoco... e incluso llegó a preguntar hasta qué número lo tenían por saber si el mío lo tenían disponible, pues como que también es cierto que la cuarta y sucesivas veces que yo me paré y formulé la misma pregunta y argumentación en pro del calzado unisex la respuesta de A, mi A, vuestra ya A fue algo distinta y de un pues que yo no los veo muy de mujer tampoco... pues como que pasó a un bueno, no sé... algo de taconcillo tienen... pero yo no, yo erre que erre, que allí no tacón, ni había diferencia y como no había diferencia y tampoco había mail alguno que me dijera o dijese que existía algún lugar -nacional o extranejero- para venderme a mí el susodicho calzado pues como que no paraba yo de mirar y remirar la página web, de mirar y remirar el catálogo que allí aparecía y de buscar diferencias entre unos modelos y otros que avalasen o echasen por tierra mi teoría sobre la unisexualidad del calzado... y allí que, ¡zas!, mira que te mirarás me fijo yo un día en que pese a que por ningún lado se especificaba que tal o cual modelo hubiera o hubiese sido concebido para chico o para chica, para hombre o para mujer, pues como que las tallas disponibles si eran como que muy ilustrativas... y es que por mucho que los deportivos de Cult de cuero trenzado con la bandera italiana en la lengueta y su ITALIA bordado en los laterales que yo no sé por qué en la Town sólo los han traído en modelo chica pero que yo los quiero, yo los quiero y yo los quiero no venía por ningún lado del catálogo lo cierto es que los modelos que tenían esa misa suela (con ese mismo taconcillo que A decía) resúltase que estaban disponibles desde la talla 36 a una 46!!!!

Y claro, una cosa es que uno no sea muy racional (porque ya se sabe que el elemento racional de la pareja es A) que uno sea más bien impulsivo, cabezota y demás y otra cosa muy distinta es que uno no sepa que dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho y ocho dieciséis, y es que claro, por mucho que mi zapatera preferida y su señor zapatero allí que habían colocado mi calzado en el escaparate destinado al calzado de mujer y/o chica pues como que una cosa sí estaba clara y es que el calzado con idéntica suela y estructura estaban disponibles desde un 36 a un 46 y claro, que una chica, mujer, o fémina (que no sé por qué pongo yo esto de fémina porque es una palabra o vocablo que no me gusta a mí nada de nada pero como está escrita pues aquí que yo hago como Pilatos y no es que me lave las manos -porque las manos yo siempre las tengo limpias- pero sí digo eso de lo escrito, escrito está) use o calce un 36, 37, 38, 39 e incluso un 40 o un 41 pues como que muy raro no es, vamos, más que nada viene siendo lo normal, pero de ahí en adelante y sobre todo un 44, 45 o 46 pues como que no, que como que no lo calcen las competidoras de la antigua Alemania del Este (democrática que decían ellos) y demás países del bloque comunista (y a mí que me da que esas no tienen mucho gusto ni carencia por el calzado italiano) pues como que no, que yo no veo ni veía mucha visión comercial en fabricar un modelo de mujer del 36 al 46 y como yo no se la veo ni se la veía, pues allí que yo me dije un ¡ea!, un esto del 46 es síntoma inequívoco de que el calzado en cuestión es unisexual y con un mañana según salga del trabajo me los compro pues le anunciaba a A, mi A, vuestra ya A mi propósito.

Y allí que el mañana llegó, allí que yo salí de trabajar pero allí que yo no sé por qué (o je ne sais pas pourquoi que dicen los franceses y afrancesados) decidí ir a casa directamente sin hacer escala en la zapatería y, por lo tanto comprar mi calzado, y como no había ido directamente y, por lo tanto, no había ido a comprar mi calzado pues allí que A me dijo un no te preocupes (o un ne vous préoccupez pas francés y afrancesado) aora cuando salgamos de paseo vamos los tres y ya te los compras, y claro, tú, ingenuo de ti pues como que dices que sí y como que hasta agradeces y todo el gesto del apoyo familiar ante la compra del calzado así que una vez salidos los tres a la calle pues allí que tu entras en la zapatería como que orgulloso y decidido, empujando el carrito de tu niña y con la felicidad a modo de sonrisa en la cara porque sí, porque en sólo unos segundos el alzado iba a ser definitivamente mi calzado y allí que aunque tu zapatera preferida está ocupada pues como que a uno eso ya le de igual y cuando llega su señor zapatero y te pregunta que qué quieres pues allí que tú ni corto ni perezoso le dices un los deportivos de cuero trenzado del escaparate en un 41 y como el hombre parece no ubicarse pues allí que tu hasta sales afuera con él y todo y allí que tú le dices un esos, sí, sí, esos, los que están en el escaparate de mujer y allí que él, muy profesional, allá que se va adentro, allá que los busca y allá que los trae, allá que tú los pruebas, allá que tú te miras en el espejito, espejito mágico allá que te gustas y allá que por mera inercia pues como que no se te ocurre a ti mejor cosa que mirar a A, tu A, vuestra ya A así como que muy fijamente y preguntarle un ¿cómo los ves?, ¿te gustan? y ella allí que, ¡zas!, ni corta ni perezosa y guiada por una especie de fuerza irresistible (y digo lo de fuerza irresistible porque uno aunque es asesor jurídico y no abogado pues como que sabe que eso de la fuerza es eximente penal y como uno pese a todo quiere a A, su A, vuestra ya A pues como que prefiere aplicarle alguna eximente) guiada por una especie de fuerza irresistible -estaba diciendo yo- pues va y allí que me suelta a bocajarro y socarronería: yo les sigo viendo algo de taconcillo que solamente le faltaba añadir un jur, jur, jur para rematarme allí mismo, y entonces en se momento pues como que tu sonrisa y felicidad se va momentáneamente a tomar por culo, allí que el espacio tiempo parece pararse y allí como que lo único que parece que todavía resuena en el aire ese precisamente es del taconcillo como si ese mismo taconcillo se te clavase a ti en las sienes... pero vamos, a esta alturas de su vida uno ya es muy largo y uno ya está muy curtido y sobre todo y más que nada porque el rosa más que un color es una actitud pues oyes, allí que mientras la fulminas -con cariño, eso sí, pero la fulminas- con la mirada así como que queriendo decirle per sin decírselo un serás perra, pues como que al final te recompones, te vuelves a poner de pie, te reafirmas con un pues a mí me gustan y con un me lo llevo y, no, no, no quiero la caja pues como que la felicidad vuelve a instalarse en tu sonrisa porque, finalmente, aquellos zapatos, deportivos, zapatillas o simple calzado habían dejado de serlo y, desde ya, eran mi calzado.



Plus, Plis, Plas... ¡mañana más! (que sí, que sí, palabrita del Niño Jesús, de verdad que mañana más pero mientras tanto, denle al play, denle y déjense llevar...)


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Comentario:
pues no, así como que muy femeninos no los veo. pero no sé chico, es que ese tipo de calzado veraniego que pone "Italia",así tipo piel de cocodrilo, me recuerdan más bien a unos Manolos. Sí, sin duda, pero no pienses mal, me recuerdan al verano (por lo de vernaiegos) a Los Manolos cantando el "All my loving" y les pegaría muy bien que en ellos pusiera "Benidorm" en lugar de Italia... No te me enfades, ¿pero dices que tu hija estaba presente cuando te los compraste??...¿era necesario?

 
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por cierto! cabezón eres un rato eh? porque para que busques hasta en San Google y en la web de la marca de zapatos............

 
Comentario:
I-perilla del ombligo????
II- me dejas que sea sincera? lo siento chico, pero no me gustan nada tus zapatos, ni para mujer....pero oyes! que si a ti te gustan y encima hay... como le decía a mi madre cuando me iba de compras con ella y no le gustaba lo que quería yo le decía un: te lo vas a poner tú? no, no? "poyahtá" me lo compras y punto que quien va a hacer el ridículo voy a ser yo, y a mi lo que me diga la gente pues como que me "resbala"
III- solución al dichoso taconcillo: hazle un apaño, córtalo, límalo, llévalo a un zapatero de los que arreglan zapatos -no de los que venden- o déjalos como están que por un taconcillo no se va a notar.
IV- yo tengo sin exagerar unos...14 pares de zapatos...-bueno casi todas son deportivas o playeras como lo llamo yo, que por cierto no sé de donde vendrá la palabreja si no se usan para ir a la playa!-


*me quedan 11 dias...sabes? este año no voy a hacer la cuenta regresiva como hago todos los años, quien se acuerde se lo agradeceré un montón, yo desde luego pediré algo más que un bote de leche condensada aunque no me lo merezca jeje...a ver si cae algo!

 
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Yo soy muy de andar por casa y oye.. curiosos son, la verdad. El tacón.. pues el justo y necesario para que no sean planos... ¿acaso no hay zapatos de chico clásico con tacón? ¿botas con tacón?

Y digo yo...¿tanto trenzado no es un criadero de polvo? ¿has probado ha dar una capa de barniz, por eso de protegerlos del exterior?

 
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Sólo conozco a dos personas capaces de comprar y lucir semejante par de zapatos. Lo fácil sería decirte que, desde mi punto de vista, son horribles, pero admiro tu obstinación en los gustos y tu personalidad para hacer este tipo de cosas. Como dice mi padre, eres contumaz en el error y eso te honra...
No me digas cuánto te han costado.

 
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Ains, cuantas preguntas se me vienen a la cabecita...
1ª ¿No la preguntaste a la zapatera en cuention que si podia ser tan amable de pedirtelos? Porque te digo, que aqui en mi Burgos esto se pregunta y mas tarde se afirma y en un par de dias los tienes.
2ª ¿No fue capaz de decirte la ya mencionada zapatera que si le gustaria que se/te los enviaran recien fabricados con ese olorcillo a cuero recien manipulao?
3ª ¿Eres gallego? Si es que si, asombrada me quedo...


PD: que al final se me olvida decirte lo esencial e importante. Tus nuevos zapatos/deportivos me gustan, no solo por el olor a cuero que me pirria sino tambien porque nose si es que no estoy acostumbrada a ver ese estilo de zapato o por que todo lo trenzado me encanta...

 
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Diosss greeee... sinceramente sincerisisisima: no me gustan nada los zapatos. Pero nada de nada. Ni siquiera los veo muy de mujer...
Pero para gustos los colores y me parece super bien k hayas buscado y requetebuscado hasta conseguirlos.
Espero k no fueran caros... haber si te van a salir malos xD
Un besazoo

 
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madre mía me paso por tu blog y veo que has actualizado además el post es de zapatillas lo cual me ha llevado a pensar que hablarías de Nico y me he pasado por su blog, casualmente también a actualizado, pero por desgracia nuestra sin poder seguir sin comentarle, y luego me paso por el blog de lau y qué casualidad que también a actualizado y ahora digo yo: OS HABEIS PUESTO TODOS DE ACUERDO??? y porque no me ha dado tiempo a mirar más que si no....

Ya mañana si eso comento tu post que ya es muy tarde y no tengo muchas ganas de leer jajaja.

 
Comentario:
1. Me encanta la versión de la canción en la voz de la irrepetible Diana
2. (zorra mode) Los zapatos me recuerdan los azulejos de la cocina de alguien, jijiiiijiji

 
Comentario:
tú di que sí, que todo es la actitud y tú puedes llevarlos y ponerlos de moda aunque tuvieran tacón de verdá. Vamos, que por un momento incluso casi te has convertido en un marcador de tendencias para mí y me he dicho un "cómo molan", sisisi.

A todo esto, que ese pantalón de cuadros me suena cantidé, que a mí me hubiera gustado conocerte sin ellos, pero mira tú por donde me tocó conocerte con ellos puestos sisisi

No