Le temps passé
Ya estoy en casa y hoy, justamente hoy, es nuestro cuarto aniversario de boda. Ya estoy en casa.
Os iba a contar que el domingo, mientras volaba de Sydney a Bangkok decidí dejar de lado tanto inglés y volver por un momento a París, a ese mismo París del que yo siempre digo eso de sí, sí, con A de Tour Eiffel, al mismo París donde hace cuatro años pasamos nuestra luna de miel.
Os iba a contar que las historias y los arrondissements de Paris, je t'aime se iban sucediendo hasta que llegaron al mismo Foubourg Saint-Denis y a la misma puerta donde hace cuatro años empezó nuestra luna de miel, como si esa puerta fuese el marco de nuestra historia, lo mismo que quien decide enmarcar un cuadro o una fotografía.
Os iba a contar que allí ya no estaba Natalie Portman ni Melchior Beslon, que allí volvíamos a estar A y yo, viviendo nuestra luna de miel, nuestra historia.
Os iba a contar que mientras veía la historia dentro de la historia, veía mi propia historia y sentí ganas de llorar.
Os iba a contar que al final no pude llorar.
Os iba a contar que, luego, me pasé el resto del viaje hasta Londres viendo a cada rato, a cada poco esa misma historia, repitiendo sus frases, sintiendo su ritmo y volviendo a tener ganas de llorar.
Os iba a contar todo eso pero he decidido no contarlo, porque esa historia, al final, me ha parecido una obra maestra, y las obras maestras no se cuentan, se ven, se disfrutan, se viven... y tal vez sencillamente para mí sea una obra maestra porque yo lo he vivido y, sin vivirlo, la historia no deje de ser una historia más en lugar de una obra maestra o, ni tan siquiera, mi historia.
Lo importante es que ya estoy en casa y hoy, justamente hoy, es nuestro cuarto aniversario de boda. Ya estoy en casa.
Plus, Plis, Plas... ¡mañana más! (Aunque os pongo los vídeos en versión original y con doblaje al castellano mi consejo es que no los veáis, que alquiléis, compréis u os bajéis la película y la disfrutéis entera)
Os iba a contar que las historias y los arrondissements de Paris, je t'aime se iban sucediendo hasta que llegaron al mismo Foubourg Saint-Denis y a la misma puerta donde hace cuatro años empezó nuestra luna de miel, como si esa puerta fuese el marco de nuestra historia, lo mismo que quien decide enmarcar un cuadro o una fotografía.
Os iba a contar que allí ya no estaba Natalie Portman ni Melchior Beslon, que allí volvíamos a estar A y yo, viviendo nuestra luna de miel, nuestra historia.
Os iba a contar que mientras veía la historia dentro de la historia, veía mi propia historia y sentí ganas de llorar.
Os iba a contar que al final no pude llorar.
Os iba a contar que, luego, me pasé el resto del viaje hasta Londres viendo a cada rato, a cada poco esa misma historia, repitiendo sus frases, sintiendo su ritmo y volviendo a tener ganas de llorar.
Os iba a contar todo eso pero he decidido no contarlo, porque esa historia, al final, me ha parecido una obra maestra, y las obras maestras no se cuentan, se ven, se disfrutan, se viven... y tal vez sencillamente para mí sea una obra maestra porque yo lo he vivido y, sin vivirlo, la historia no deje de ser una historia más en lugar de una obra maestra o, ni tan siquiera, mi historia.
Lo importante es que ya estoy en casa y hoy, justamente hoy, es nuestro cuarto aniversario de boda. Ya estoy en casa.
Plus, Plis, Plas... ¡mañana más! (Aunque os pongo los vídeos en versión original y con doblaje al castellano mi consejo es que no los veáis, que alquiléis, compréis u os bajéis la película y la disfrutéis entera)
The Gondoliers
Si todo sale según lo previsto dentro de 5 horas y media estaré volando a Sydney. Tan pronto como termine el Deed que tengo entre manos parece que se ha acabado mi trabajo aquí y podré disfrutar de un fin de semana de turista accidental en Sydney.
Si todo sale según lo previsto mañana, a la 1 de la tarde estaré sentado en la butaca A27 del Opera Theatre
de la Sydney Opera House propiamente dicha para asistir a una matinee de The Gondoliers... eso sí, no deja de resultarme curioso que con los horarios que se gastan estas gentes y gentas y teniendo en cuenta que es a la una de la tarde le llamen a la representación matinee.
El domingo dejaré Sydney en un Sydney - Bangkok, Bangkok-Londres, Londres-Madrid, Madrid-La Coruña, que me dejará en casa sobre las 6 de la tarde del lunes.
Me apetecía más volver por Singapure y poder sacar fotos a los asientos color fucsia de las salas de embarque, tenía ganas de decirme un ¡ea! y un Think pink de camino a casa, pero la verdad que con tal de llegar a casa y volver a abarzar a mis princesas pues como si me dicen que regreso por Chile, completando así la casi vuelta al mundo que me he marcado.
Plus, Plis, Plas... ¡desde España más! (Gracias a todos por los ánimos y por arrancarme alguna sonrisa... y desde luego un saludo especial a panete)
Si todo sale según lo previsto mañana, a la 1 de la tarde estaré sentado en la butaca A27 del Opera Theatre
de la Sydney Opera House propiamente dicha para asistir a una matinee de The Gondoliers... eso sí, no deja de resultarme curioso que con los horarios que se gastan estas gentes y gentas y teniendo en cuenta que es a la una de la tarde le llamen a la representación matinee.El domingo dejaré Sydney en un Sydney - Bangkok, Bangkok-Londres, Londres-Madrid, Madrid-La Coruña, que me dejará en casa sobre las 6 de la tarde del lunes.
Me apetecía más volver por Singapure y poder sacar fotos a los asientos color fucsia de las salas de embarque, tenía ganas de decirme un ¡ea! y un Think pink de camino a casa, pero la verdad que con tal de llegar a casa y volver a abarzar a mis princesas pues como si me dicen que regreso por Chile, completando así la casi vuelta al mundo que me he marcado.
Plus, Plis, Plas... ¡desde España más! (Gracias a todos por los ánimos y por arrancarme alguna sonrisa... y desde luego un saludo especial a panete)
No worries
Así es como la gente y genta de este país parece solucionarlo todo. Que de un día soleado pasas a la incansable lluvia... no worries, que tenías reunión a las 9 y son las 4 de la tarde y todavía no has empezado, pues no worries, que tu has pedido tu carne blue y te la han servido rear, pues no worries again de again... Y sí, eso del no worries está muy bien, lo jodido es cuando sólo se aplica en una sola dirección, vamos, que a ti todo el mundo te dice eso del no worries pero... ah!, tú no se lo digas a nadie, porque ya verás como sí hay worries, vaya si los hay.
Son las 12'24 de la mañana, estoy sentado en un despacho provisional, una especie de pecera-frigorífico (porque sí, aquí la primavera brilla por su ausencia, hace frío y que nos tengan puesto el aire acondicionado en plan "ya es primavera en El Corte Inglés" pues como que no ayuda mucho) y mientras escribo esto veo moverse a todo el mundo, es como ver un partido de fútbol o baloncesto, sólo que aquí ni hay pelota, ni comentarista y tampoco
podemos conjugar la primera persona del plural para decir eso de jugamos como escribe y dice hoy, bueno ayer, Nico.
He vuelto a tomar café, de una forma casi inconsciente, hacía 8 años que no tomaba café, lo que se dice un café-café, uno sin descafeinar. Lo dejé en mi último año de carrera al descubrir que de no hacerme nada había pasado a ponerme eléctrico, así, de un día para otro... y sin embargo aquí he vuelto al café, a tomarme algún que otro flat white. Ha sido un error, o más bien el error ha sido pedir un macchiato, regular macchiato esta mañana; vuelvo a estar eléctrico.
Ayer cambié de hotel por cuarta vez en este viaje austral, hoy haré el quinto cambio de hotel y el tercero de fecha de regreso. Me siento a mitad de camino entre empleado temporal al que le van renovando casi día a día y nominado de GH al que la audiencia castiga con una semana más en la casa.
No me hagáis caso, pero tengo ganas de llorar, por nada y por todo a la vez, por mí y por todos mis compañeros... lo jodido es que no puedo, hace tiempo que se me secaron las lágrimas, me las robaron todas y ahora, cuando deberían aparecer, sólo queda el nudo en el estómago, el desasosiego y la impotencia de no poder dejar que se despeñen mejilla abajo. No tengo más remedio que agarrarme a ese "no worries" que cada vez que lo escucho o leo no deja de sonarme a "sí, es injusto pero... te jodes"... "no worries, grelinno, no worries".
Plus, Plis, Plas... ¡mañana más! (Y como ha quedado muy flojo el post de hoy pues nada, que me he dicho un ¡ea! y aquí que os dejo con el amigo de las maletas)
Son las 12'24 de la mañana, estoy sentado en un despacho provisional, una especie de pecera-frigorífico (porque sí, aquí la primavera brilla por su ausencia, hace frío y que nos tengan puesto el aire acondicionado en plan "ya es primavera en El Corte Inglés" pues como que no ayuda mucho) y mientras escribo esto veo moverse a todo el mundo, es como ver un partido de fútbol o baloncesto, sólo que aquí ni hay pelota, ni comentarista y tampoco
podemos conjugar la primera persona del plural para decir eso de jugamos como escribe y dice hoy, bueno ayer, Nico.He vuelto a tomar café, de una forma casi inconsciente, hacía 8 años que no tomaba café, lo que se dice un café-café, uno sin descafeinar. Lo dejé en mi último año de carrera al descubrir que de no hacerme nada había pasado a ponerme eléctrico, así, de un día para otro... y sin embargo aquí he vuelto al café, a tomarme algún que otro flat white. Ha sido un error, o más bien el error ha sido pedir un macchiato, regular macchiato esta mañana; vuelvo a estar eléctrico.
Ayer cambié de hotel por cuarta vez en este viaje austral, hoy haré el quinto cambio de hotel y el tercero de fecha de regreso. Me siento a mitad de camino entre empleado temporal al que le van renovando casi día a día y nominado de GH al que la audiencia castiga con una semana más en la casa.
No me hagáis caso, pero tengo ganas de llorar, por nada y por todo a la vez, por mí y por todos mis compañeros... lo jodido es que no puedo, hace tiempo que se me secaron las lágrimas, me las robaron todas y ahora, cuando deberían aparecer, sólo queda el nudo en el estómago, el desasosiego y la impotencia de no poder dejar que se despeñen mejilla abajo. No tengo más remedio que agarrarme a ese "no worries" que cada vez que lo escucho o leo no deja de sonarme a "sí, es injusto pero... te jodes"... "no worries, grelinno, no worries".
Plus, Plis, Plas... ¡mañana más! (Y como ha quedado muy flojo el post de hoy pues nada, que me he dicho un ¡ea! y aquí que os dejo con el amigo de las maletas)
La viuda se ha vuelto a casar (y yo sigo en Australia)
Ayer a la tarde comenzó mis primeras horas libres desde que pisé tierra asutralina; lo que ocurre es que es un país de horarios taaaaan raros que aunque aún eran las seis de la tarde la sensación es que te paseabas como a las doce de la noche.
Aquí la gente y genta comienza su jornada como en España, a eso de las 8'00 u 8'30, con su desayuno y esas cosas, pero luego todo se acelera y se concentra: comida a las 12'30 o 13'00 -lo más tardar- y cena entre 19'30 y 20'30... pretender cenar más allá de las nueve es misión imposible además de un exceso horario increible. Yo, me sigo preguntando qué hacen con todo el día que les sobra, porque por la calle tampoco están. Deben de dormir mucho.
Hoy por primera vez en mucho tiempo he dormirdo hasta más allá de las nueve, me he duchado, vestido y me he lanzado rumbo al jardín botánico... impresionante, estaba fascinado en la zona de las Camelias cuando me han llamado unos compañeros para ir a visitar viñedos y bodegas. Les dije que sí, Jane Wyman, Angela Channing y Falcon Crest se lo merecían.
Allí nos plantamos, en el Yarra Valley. Entre bodega y bodega me he sonreido y les he dicho: nos estamos haciendo un Entre Copas de un día. He comprado dos botellas de un Shiraz Viognier, luego me he arrepentido porque tengo más personas a las que regalárselo que botellas.
Ya de vuelta hemos parado en los viñedos y bodega de Chandon, de los Moët&Chandon de toda la vida, sólo que el Moët se lo han dejado en Francia. Entonces hemos hablado de champagnes, del grupo Louis Vuitton que lo domina todo, de que prefiero Veuve Clicquot porque es más afrutado y de burbuja más fina y de que se nota que Francia estaba presente, no sé, el viñedo, la bodega... todo, era Francia en estado puro.
Ya de camino al coche hemos vuelto al tema Cnadon y al Moët dejado en Francia... joder, es como si te dicen que la bodega es Clicquot, que no, que no, que la viuda no está, que la viuda se ha quedado en Francia. Auqnue en el fondo, yo me alegro de esas pequeñas diferenciaciones, Australia no está preparada para decirse eso de champagne, champagne como una loca.
Ya en el hotel me he conectado y he visto el mismo 0 en el Inbox de mi gmail que estaba cuando me fui. La gente ya no escribe. Así que desde ya me comprometo a enviarle una postal australiana a todo aquel o aquella que me lo pida. No sé, me he sentido como el fragglel aquel que recorría el mundo y enviaba postales y quiero ponerlo en práctica.
Tras la reflexión y ver a mis princesas por webcam (qué lindas que están y qué raro se me hace verlas aún vestidas de verano) nos hemos ido a tomar un gintonic (gin and tonic australiano) al Gin Palace. Sofás barrocos, brocados, paredes negras, luz tenue... y un buen gintonic de Hendricks con ese aroma medio a rosas... no sé, me ha encantado.
Lo malo es que como buena cenicienta todo terminó a golpe de reloj y (como somos tan del siglo XXI) de teléfono y, en mi caso, como buena cenicienta australiana, todo terminó tres horas antes: a las 21'00, zafarrancho de combate, convocatoria de reunión extraordinaria.
Son las 23'48. Me voy a cama, mañana comienza un día duro, una semana dura y no están las cosas como para esperar a que den las doce y arriesgarme a perder un zapato con las prisas.
Plus, Plis, Plas... ¡mañana más! (A Joao, un beso... tú tampoco pierdes ningún zapato.).
Aquí la gente y genta comienza su jornada como en España, a eso de las 8'00 u 8'30, con su desayuno y esas cosas, pero luego todo se acelera y se concentra: comida a las 12'30 o 13'00 -lo más tardar- y cena entre 19'30 y 20'30... pretender cenar más allá de las nueve es misión imposible además de un exceso horario increible. Yo, me sigo preguntando qué hacen con todo el día que les sobra, porque por la calle tampoco están. Deben de dormir mucho.
Hoy por primera vez en mucho tiempo he dormirdo hasta más allá de las nueve, me he duchado, vestido y me he lanzado rumbo al jardín botánico... impresionante, estaba fascinado en la zona de las Camelias cuando me han llamado unos compañeros para ir a visitar viñedos y bodegas. Les dije que sí, Jane Wyman, Angela Channing y Falcon Crest se lo merecían.
Allí nos plantamos, en el Yarra Valley. Entre bodega y bodega me he sonreido y les he dicho: nos estamos haciendo un Entre Copas de un día. He comprado dos botellas de un Shiraz Viognier, luego me he arrepentido porque tengo más personas a las que regalárselo que botellas.
Ya de vuelta hemos parado en los viñedos y bodega de Chandon, de los Moët&Chandon de toda la vida, sólo que el Moët se lo han dejado en Francia. Entonces hemos hablado de champagnes, del grupo Louis Vuitton que lo domina todo, de que prefiero Veuve Clicquot porque es más afrutado y de burbuja más fina y de que se nota que Francia estaba presente, no sé, el viñedo, la bodega... todo, era Francia en estado puro.
Ya de camino al coche hemos vuelto al tema Cnadon y al Moët dejado en Francia... joder, es como si te dicen que la bodega es Clicquot, que no, que no, que la viuda no está, que la viuda se ha quedado en Francia. Auqnue en el fondo, yo me alegro de esas pequeñas diferenciaciones, Australia no está preparada para decirse eso de champagne, champagne como una loca.
Ya en el hotel me he conectado y he visto el mismo 0 en el Inbox de mi gmail que estaba cuando me fui. La gente ya no escribe. Así que desde ya me comprometo a enviarle una postal australiana a todo aquel o aquella que me lo pida. No sé, me he sentido como el fragglel aquel que recorría el mundo y enviaba postales y quiero ponerlo en práctica.
Tras la reflexión y ver a mis princesas por webcam (qué lindas que están y qué raro se me hace verlas aún vestidas de verano) nos hemos ido a tomar un gintonic (gin and tonic australiano) al Gin Palace. Sofás barrocos, brocados, paredes negras, luz tenue... y un buen gintonic de Hendricks con ese aroma medio a rosas... no sé, me ha encantado.
Lo malo es que como buena cenicienta todo terminó a golpe de reloj y (como somos tan del siglo XXI) de teléfono y, en mi caso, como buena cenicienta australiana, todo terminó tres horas antes: a las 21'00, zafarrancho de combate, convocatoria de reunión extraordinaria.
Son las 23'48. Me voy a cama, mañana comienza un día duro, una semana dura y no están las cosas como para esperar a que den las doce y arriesgarme a perder un zapato con las prisas.
Plus, Plis, Plas... ¡mañana más! (A Joao, un beso... tú tampoco pierdes ningún zapato.).
The devil is in the details
El diablo está en los detalles, se ha convertido en la frase estrella de este viaje, es casi el eslogan del equipo jurídico español o "los lawyers", como nos llaman los australianos por mucho que yo insista en que no, que "I'm not a lawyer, I'm a legal adviser".
Me está costando un huevo entender a esta gente y estoy cogiendo complejo. Si estamos metidos en la negociación, açún me voy enterando -que diría abuela, soy capaz de seguirlos, de rebatir y dar argumentos, pero tan pronto me preguntan algo personal me quedo bloqueado, con cara de tonto y un sorry en la boca.
Cada vez que llegamos a un acuerdo en una cláusula la marcamos en verde, en azul señalamos las que están en vía de acordarse y en amarillo los puntos conflictivos... podría decirse que China cada vez tiene más árboles y un poco de costa, pero es lento, muy lento, casi como el repoblar un monte quemado. Desde que plantas las semillas o los esquejes hasta que ves el verde pasa mucho tiempo y yo sigo echando de menos a mis princesas.
Por eso me repito y les repito: "Think in green"; ayer, pasadas las once de la noche lo terminé escribiendo en la pizarra, en verde, of course... ellos se escarallan.
Le he comprado un Arca de Noé a Camino. Una especie de libro de tela, con el alfabeto repartido en bolsillitos por todo el barco y en cada bolsillito una pareja de animales. En la A hay dos cocodrilos, alligators, I supose, como los que decía Nico que le leían desde sus jaulas.
Esta noche, de vuelta al hotel me que quedado fascinado con un mural a la entrada de un edificio: 15 Williams Street. Un hombre medio difuminado que parece descender de algún sitio... se me ha antojado que es el ángel caído. He buscado en internet la imagen pero S. Google no me la ha arrojado, mañana intentaré hacerle una foto. No sé por qué pero siempre me han parecido bonitos los ángeles caídos.
Ya en el hotel, tomando un algo en la cafetería me he fijado en una chica rubia, muy arreglada, la llevo viendo todas estas noches, siempre lo mismo: entrada con paso decidido y descenso al bar. Estaba sentada sola, al lado de esas mismas escaleras que siempre baja, con una copa de champagne en la mano. Un hombre se ha asomado por la escalera, la ha visto, ha bajado y de espaldas a la cafetería, con la escalera delante de él se ha quedado inmóvil; ella se ha levantado, ha cogido la copa y ha comenzado el ascenso... uno, dos, tres, cuatro segundos después el hombre ha ido tras ella.
Ha fallecido el padre de Marivip, he hablado con ella... "tenemos que hablar", me ha dicho. Por otro lado Fa, Frescor Salvaje está embarazada. Es curioso, la muerte y la vida caminando casi de la mano en un mismo día... pienso en Julio Iglesias y en que lavida sigue igual pero sin embargo canturreo aquello de la vida y la muerte, bordás en la boca, tenía Merceditas la del guardarropa.
Plus, Plis, Plas... ¡mañana más! (Todavía no he recogido el premio de Grendha y, para colmo, Jagg me reprocha que hace tiempo que él ya me dio otro premio... dicen que soy solidario pero en realidad no dejo de ser como Almodóvar con los Goyas)
Me está costando un huevo entender a esta gente y estoy cogiendo complejo. Si estamos metidos en la negociación, açún me voy enterando -que diría abuela, soy capaz de seguirlos, de rebatir y dar argumentos, pero tan pronto me preguntan algo personal me quedo bloqueado, con cara de tonto y un sorry en la boca.
Cada vez que llegamos a un acuerdo en una cláusula la marcamos en verde, en azul señalamos las que están en vía de acordarse y en amarillo los puntos conflictivos... podría decirse que China cada vez tiene más árboles y un poco de costa, pero es lento, muy lento, casi como el repoblar un monte quemado. Desde que plantas las semillas o los esquejes hasta que ves el verde pasa mucho tiempo y yo sigo echando de menos a mis princesas.
Por eso me repito y les repito: "Think in green"; ayer, pasadas las once de la noche lo terminé escribiendo en la pizarra, en verde, of course... ellos se escarallan.
Le he comprado un Arca de Noé a Camino. Una especie de libro de tela, con el alfabeto repartido en bolsillitos por todo el barco y en cada bolsillito una pareja de animales. En la A hay dos cocodrilos, alligators, I supose, como los que decía Nico que le leían desde sus jaulas.
Esta noche, de vuelta al hotel me que quedado fascinado con un mural a la entrada de un edificio: 15 Williams Street. Un hombre medio difuminado que parece descender de algún sitio... se me ha antojado que es el ángel caído. He buscado en internet la imagen pero S. Google no me la ha arrojado, mañana intentaré hacerle una foto. No sé por qué pero siempre me han parecido bonitos los ángeles caídos.
Ya en el hotel, tomando un algo en la cafetería me he fijado en una chica rubia, muy arreglada, la llevo viendo todas estas noches, siempre lo mismo: entrada con paso decidido y descenso al bar. Estaba sentada sola, al lado de esas mismas escaleras que siempre baja, con una copa de champagne en la mano. Un hombre se ha asomado por la escalera, la ha visto, ha bajado y de espaldas a la cafetería, con la escalera delante de él se ha quedado inmóvil; ella se ha levantado, ha cogido la copa y ha comenzado el ascenso... uno, dos, tres, cuatro segundos después el hombre ha ido tras ella.
Ha fallecido el padre de Marivip, he hablado con ella... "tenemos que hablar", me ha dicho. Por otro lado Fa, Frescor Salvaje está embarazada. Es curioso, la muerte y la vida caminando casi de la mano en un mismo día... pienso en Julio Iglesias y en que lavida sigue igual pero sin embargo canturreo aquello de la vida y la muerte, bordás en la boca, tenía Merceditas la del guardarropa.
Plus, Plis, Plas... ¡mañana más! (Todavía no he recogido el premio de Grendha y, para colmo, Jagg me reprocha que hace tiempo que él ya me dio otro premio... dicen que soy solidario pero en realidad no dejo de ser como Almodóvar con los Goyas)
Barrio Sésamo (o de cómo hacerse un Just Sentences II)
1.- Haciendo un simil podría decirse que hoy he cenado en el Olimpo de los Dioses... lo triste es comprobar lo vulgares, zafios y repugnantes que pueden llegar a ser los dioses.
2.- Me vuelvo a sentir pequeño pero de otra forma. Hoy el traje no me quedaba grande, no, hoy el traje me sienta como un guante pero era como si yo viviese en Barrio Sésamo mientras el resto de comensales vive en una película porno.
3.- No es que no me guste el porno, simplemente que dentro del porno -como en todo- hay clases y clases y nunca será lo mismo ver una de Andrew Blake que un Ellas piden un supletorio y se lo montan en el dormitorio.
4.- He estado a punto de levantarme de la mesa tras un comentario digno de mayor secuestro judicial que la portada de El jueves... no lo hice.
5.- Lo que sí hice fue declararme monárquico y letizista, por suerte o por desgracia nadie me hizo caso... podría decirse que eso ya es el Standard australiano.
6.- Echo de menos a mis princesas.
7.- Me da miedo lo que está por venir porque por un lado tengo la sensación de que puede ser muy bueno pero, por otro lado, creo que se avecina el desastre.
8.- Tras mucho tiempo negándolo creo que quien lo decía tenía razón: soy simple, frívolo y superficial. Lo que ocurre es que ahora, más que un defecto -o tres-, creo que es una virtud.
9.- Me debato entre volver o no volver a Tiffany´s.
10.- Es curioso el horario australiano todo se pone en marcha más o menos como en España pero se para mucho antes. Si terminas de cenar a las 23'00 terminas con la sesación de haber acabado a las tantas de la madrugada.
11.- El viernes, de camino al aeropuerto, he redescubierto a Leonard Cohen... su I´m your man es bestial.
12.- Me gustaría que hace tan solo unos minutos mi voz hubiese reflejado lo que realmente siento. Está claro que yo no soy Leonard.
13.- Aprovechando el comentario de Joao del otro día he decidido que este post va a ser como un LP clásico, 12 frases como 12 canciones y una más como bonustrack.
Plus, Plis, Plas... ¡a ver si mañana más! (Grendha me ha dado un premio por que dice que soy solidario... tengo que ir a recogerlo como Dios manda)
2.- Me vuelvo a sentir pequeño pero de otra forma. Hoy el traje no me quedaba grande, no, hoy el traje me sienta como un guante pero era como si yo viviese en Barrio Sésamo mientras el resto de comensales vive en una película porno.
3.- No es que no me guste el porno, simplemente que dentro del porno -como en todo- hay clases y clases y nunca será lo mismo ver una de Andrew Blake que un Ellas piden un supletorio y se lo montan en el dormitorio.
4.- He estado a punto de levantarme de la mesa tras un comentario digno de mayor secuestro judicial que la portada de El jueves... no lo hice.
5.- Lo que sí hice fue declararme monárquico y letizista, por suerte o por desgracia nadie me hizo caso... podría decirse que eso ya es el Standard australiano.
6.- Echo de menos a mis princesas.
7.- Me da miedo lo que está por venir porque por un lado tengo la sensación de que puede ser muy bueno pero, por otro lado, creo que se avecina el desastre.
8.- Tras mucho tiempo negándolo creo que quien lo decía tenía razón: soy simple, frívolo y superficial. Lo que ocurre es que ahora, más que un defecto -o tres-, creo que es una virtud.
9.- Me debato entre volver o no volver a Tiffany´s.
10.- Es curioso el horario australiano todo se pone en marcha más o menos como en España pero se para mucho antes. Si terminas de cenar a las 23'00 terminas con la sesación de haber acabado a las tantas de la madrugada.
11.- El viernes, de camino al aeropuerto, he redescubierto a Leonard Cohen... su I´m your man es bestial.
12.- Me gustaría que hace tan solo unos minutos mi voz hubiese reflejado lo que realmente siento. Está claro que yo no soy Leonard.
13.- Aprovechando el comentario de Joao del otro día he decidido que este post va a ser como un LP clásico, 12 frases como 12 canciones y una más como bonustrack.
Plus, Plis, Plas... ¡a ver si mañana más! (Grendha me ha dado un premio por que dice que soy solidario... tengo que ir a recogerlo como Dios manda)
Romeo
Pues sí, gentes y gentas de esta España camisa blanca de mi esperanza y rincones varios del mundo que me leéis, pues sí, que desde esta mañana (vuestra madrugada, cosas que tiene el cambio horario, los meridianos y esas cosas) estoy en Melbourne... nada que ver con Canberra, la sensación -habiendo sólo recorrido una calle- ha sido como si a la Gran Vía de la Capi, Capi, Capital del Reino la liamos con Picadilly u Oxford Street de Londres (London que dicen los sajones) y ambas tuviesen una hija. Pues nada, la hija vendría siendo la Collins Street de Melbourne... me gusta la calle y me gusta la ciudad.
De camino a la oficina hemos pasado por delante de Tiffany&Co, su hombre sujetando el reloj sobre la puerta, sus escaparates minúsculos... me he descubierto mirándolo y diciendo en alto: "mira, Tiffany´s"... una vez más mi auditorio ha pasado de mis apreciaciones. No sé, me he emocionado, supongo que si algún día me veo ante el de Nueva York las lágrimas me rodarán mejilla abajo.
Eso sí, el Hotel es una pasada, diseño, espejos, brocados, alfombras, plumas, y las telas de Designers Guild por todos los lados... esto ya no lo he dicho en alto, si de Tiffany´s han pasado ni te contaré de Designers.

Pero bueno, yo actualizaba a estas 18'38 que son ahora aquí, mientras la gente y genta anda discutiendo temas de precios que a mí ni me van ni me vienen para deciros que este viernes 7 de septiembre de 2007 (que ya es día 8 aquí porque al final las 00'28 que ya son y acabo de llegar de trabajar sin cenar ni ná) a las nueve de la española noche se estrena en Lola Bar. (C/ Reina 25. Metro Gran Vía) el corto Romeo de David Velduque. He dicho.
Plus, Plis, Plas... ¡en estos días más!
De camino a la oficina hemos pasado por delante de Tiffany&Co, su hombre sujetando el reloj sobre la puerta, sus escaparates minúsculos... me he descubierto mirándolo y diciendo en alto: "mira, Tiffany´s"... una vez más mi auditorio ha pasado de mis apreciaciones. No sé, me he emocionado, supongo que si algún día me veo ante el de Nueva York las lágrimas me rodarán mejilla abajo.
Eso sí, el Hotel es una pasada, diseño, espejos, brocados, alfombras, plumas, y las telas de Designers Guild por todos los lados... esto ya no lo he dicho en alto, si de Tiffany´s han pasado ni te contaré de Designers.

Pero bueno, yo actualizaba a estas 18'38 que son ahora aquí, mientras la gente y genta anda discutiendo temas de precios que a mí ni me van ni me vienen para deciros que este viernes 7 de septiembre de 2007 (que ya es día 8 aquí porque al final las 00'28 que ya son y acabo de llegar de trabajar sin cenar ni ná) a las nueve de la española noche se estrena en Lola Bar. (C/ Reina 25. Metro Gran Vía) el corto Romeo de David Velduque. He dicho.
Plus, Plis, Plas... ¡en estos días más!
Just sentences
1. Estoy en Canberra. Es como vivir en una maqueta: todo limpio, aseado, ordenado pero ficticio.
2. El principio de Coriolis es una patraña. Eso o es que en los aviones no funciona o, al menos, en el avión de la Quantas que me llevó de Singapore a Melbourne no funcionó... el agua se iba por el desagüe lo mismito que en la Town.
3. En ese mismo vuelo empecé a ver Los 300. La dejé a la mitad; tanto grito y tanta voz de grave de chulazo me agobiaron, no entendía nada de nada y eso, cuando uno se cruza medio mundo y el mundo entero para negociar algo asusta, acojona y estressa tela.
4. Sí me vi entera In The Land Of Women. Se conoce que empezar con el inglés de Elena Anaya y seguir con el de Meg Ryan me ayudó a serearme; eso o que está claro que entiendo mejor a las mujeres que a los chulazos.
5. Meg Ryan y Nicole Kidman tienen el mismo cirujano plástico, seguro... bueno, eso o Meg Ryan se ha declarado fan de la Kidman y trata de parecerse a ella.
6. La ventaja de ese parecido por obra y gracia del bisturí o del botox es que la Ryan ha dejado de caerme mal, de ser esa mujer de aspecto sucio y puercón. Ese mismo aspecto de Emna Suárez, de Carmencita...
7. Estos días me he sentido pequeño, como si el traje me viniese grande, como si fuera o fuese el parbulito aventajado que por espabilado se ve de repente en una clase de COU.
8. Ayer cené con un amigo de Nico. Es curioso, hace casi un año yo no sabía nada de este programa y ahora aquí estamos, cenando en Australia.
9. El plato estrella del equipo español parece ser la ostra, la ostra Australiana; hoy les he dicho: "éstas no son ostras-ostras, éstas son como mejillones albinos en una concha más glamourosa".
10. Ayer me fui a comer con mi jefe. Proponía un chino que me parecía inmundo así que decidí agarrarme al cartel de diseño del japonés contiguo y decir un "yo nunca he probado la comida japonesa"... craso error, lo único de diseño allí era el cartel y la especie de tenedor/cuchara con la que tuve que terminar comiendo.
11. Estoy convencido de que me he "anisakao".
12. Me han propuesto algo con lo que llevo soñando muchos años y, una vez dicho, me he quedado frío. Sé qué al final el miedo y la irresponsable responsabilidad me llevarán a decir que no.
13. Más que lo que decía Punset de la felicidad como antesala de la propia felicidad yo lo que creo es que el problema es que las cosas pocas veces llegan cuando tienen que llegar, llegan antes o después y así no hay quién se alegre.
14. El viernes o sábado nos vamos a Melbourne. Luego todo el mundo me dice que me haga la vuelta por Sydney, pase allí una noche y luego ya continue para España... creo que lo haré y si puedo pagarme algo en la Ópera lo haré.
15. Mañana me levantaré temprano y aprovechando que aquí amanece antes -mucho antes- sacaré algunas fotos.
16. Ayer en la cena comentaban el estado actual del mundo y mi jefe nos daba la noticia de que en Venezuela han empezado a uniformar a los funcionarios, que ha contratado a unos modistos italianos para que les diseñen el uniforme a lo que yo dije un "bueno, si es diseño italiano que no se quejen..."; se hizo el silencio... o piensan que soy un frívolo o un gilipollas.
17. Nunca he visto tantas barrigas alrededor de una mesa. No quiero verme así.
18. Australia es muy sajona y muy americana para unas cosas... tiene prohibida la pornografía y la tele está censurada: ni un chocho ni una polla en pantalla; eso sí, tú te coges la guía del hotel y en "Local Attractions" allí que tienes en una hoja una recomendación de un Servicio de Compañía... eso sí, discreción asegurada.
19. Estoy en Canberra. Es como vivir en una maqueta: todo limpio, aseado, ordenado pero ficticio... es como estar en uno de los decorados de "Los Pájaros", sólo que en lugar de rodeado de cuervos negros aquí los pajarracos son igual de acechantes, pero tienen una franja blanca y la decencia de cantar en politono.
Plus, Plis, Plas... ¡otro día más!
2. El principio de Coriolis es una patraña. Eso o es que en los aviones no funciona o, al menos, en el avión de la Quantas que me llevó de Singapore a Melbourne no funcionó... el agua se iba por el desagüe lo mismito que en la Town.
3. En ese mismo vuelo empecé a ver Los 300. La dejé a la mitad; tanto grito y tanta voz de grave de chulazo me agobiaron, no entendía nada de nada y eso, cuando uno se cruza medio mundo y el mundo entero para negociar algo asusta, acojona y estressa tela.
4. Sí me vi entera In The Land Of Women. Se conoce que empezar con el inglés de Elena Anaya y seguir con el de Meg Ryan me ayudó a serearme; eso o que está claro que entiendo mejor a las mujeres que a los chulazos.
5. Meg Ryan y Nicole Kidman tienen el mismo cirujano plástico, seguro... bueno, eso o Meg Ryan se ha declarado fan de la Kidman y trata de parecerse a ella.
6. La ventaja de ese parecido por obra y gracia del bisturí o del botox es que la Ryan ha dejado de caerme mal, de ser esa mujer de aspecto sucio y puercón. Ese mismo aspecto de Emna Suárez, de Carmencita...
7. Estos días me he sentido pequeño, como si el traje me viniese grande, como si fuera o fuese el parbulito aventajado que por espabilado se ve de repente en una clase de COU.
8. Ayer cené con un amigo de Nico. Es curioso, hace casi un año yo no sabía nada de este programa y ahora aquí estamos, cenando en Australia.
9. El plato estrella del equipo español parece ser la ostra, la ostra Australiana; hoy les he dicho: "éstas no son ostras-ostras, éstas son como mejillones albinos en una concha más glamourosa".
10. Ayer me fui a comer con mi jefe. Proponía un chino que me parecía inmundo así que decidí agarrarme al cartel de diseño del japonés contiguo y decir un "yo nunca he probado la comida japonesa"... craso error, lo único de diseño allí era el cartel y la especie de tenedor/cuchara con la que tuve que terminar comiendo.
11. Estoy convencido de que me he "anisakao".
12. Me han propuesto algo con lo que llevo soñando muchos años y, una vez dicho, me he quedado frío. Sé qué al final el miedo y la irresponsable responsabilidad me llevarán a decir que no.
13. Más que lo que decía Punset de la felicidad como antesala de la propia felicidad yo lo que creo es que el problema es que las cosas pocas veces llegan cuando tienen que llegar, llegan antes o después y así no hay quién se alegre.
14. El viernes o sábado nos vamos a Melbourne. Luego todo el mundo me dice que me haga la vuelta por Sydney, pase allí una noche y luego ya continue para España... creo que lo haré y si puedo pagarme algo en la Ópera lo haré.
15. Mañana me levantaré temprano y aprovechando que aquí amanece antes -mucho antes- sacaré algunas fotos.
16. Ayer en la cena comentaban el estado actual del mundo y mi jefe nos daba la noticia de que en Venezuela han empezado a uniformar a los funcionarios, que ha contratado a unos modistos italianos para que les diseñen el uniforme a lo que yo dije un "bueno, si es diseño italiano que no se quejen..."; se hizo el silencio... o piensan que soy un frívolo o un gilipollas.
17. Nunca he visto tantas barrigas alrededor de una mesa. No quiero verme así.
18. Australia es muy sajona y muy americana para unas cosas... tiene prohibida la pornografía y la tele está censurada: ni un chocho ni una polla en pantalla; eso sí, tú te coges la guía del hotel y en "Local Attractions" allí que tienes en una hoja una recomendación de un Servicio de Compañía... eso sí, discreción asegurada.
19. Estoy en Canberra. Es como vivir en una maqueta: todo limpio, aseado, ordenado pero ficticio... es como estar en uno de los decorados de "Los Pájaros", sólo que en lugar de rodeado de cuervos negros aquí los pajarracos son igual de acechantes, pero tienen una franja blanca y la decencia de cantar en politono.
Plus, Plis, Plas... ¡otro día más!
