LA LLUVIA EN SEVILLA ES UNA MARAVILLA
Cuando soy buena, soy muy buena; cuando soy mala, soy mejor- Mae West

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¿Te importa si me pongo cómoda?-Jean Harlow
Sindicación
 
Delicatessen Terruña
Un consejo: nunca te fíes de un pastel sin nombre.

Un regalo: Las famosas gafas de Chelo (ayer repetía modelito; se conoce que ese monstruo fagocitador que es la Quintana ha terminado por aprobar ese look industrial)



(No, no es que esté en Alcalá Meco, son los rayos catódicos que la envuelven)

 
De intentos fallidos, plomeros y toreros
Un momento: La mirada atónita de Ana Rosa Quintana observando a Chelo García Cortés (mujer de tronío donde las haya) preguntándose

-"¿Pero chiquilla que coño llevas puesto hoy?"

Coño, lo que se dice coño (personalmente soy partidario de llamar las cosas por su nombre, pero si alguien lo prefiere y ya que está tan de moda en los ambientes mediáticos dejo a vuestra elección la introducción de los pertinentes piiiii) no sé cual llevaría puesto, pero eso sí, en un claro y desesperado intento por no quedarse rezagada en esa carrera de cuasifashionvictims que es el programita en el que participa, la tipa se instaló o más bien fue engullida por unas megagafas más dignas de un plomero/soldador de profesión que de una periodista del Cuore, pero en fin, así es la vida, y así es la García Cortés, La Chelito... ¿que será lo próximo... una escafandra???

Por otro lado, yo (como siempre) batiendo records; sí, sí, ayer, primer día de este Blog y en un ignorante intento de personalizar el mismo me lancé a la aventura de cambiar los códigos html (tan ocultos para mí como los Códigos secretos de la Biblia) con el único resultado de haberme cargado la opción de "Comentarios" a mis post y la aparición al final de la página (cual mancha de grasa en una camisa blanca) de lo que pudo haber sido y no fue como muestra de mi más absoluta incompetencia...

Lo he intentado todo, y hasta he reconocido mi error (cosa que em cuesta bastante) ante @ya.com pero la respuesta no ha sido nada alentadora, así que si quereis dejar comentarios pues ya sabeis vía e-mail ¿ok?... Si es que es lo que dice mi abuela: -"¡Ay, Manolete, si no sabes torear pa que te metes!"

 
Yogures
La frase preferida de A esta última temporada es "la comida no va a solucionar tus problemas" y yo no puedo evitar el pensar, "sí, sí ya lo sé, pero que quieres que te diga, hija, los problemas seguiran ahí, pero mientras como por lo menos calmo a la fiera que llevo dentro"... lo malo es cuando a las 6:00AM (esa bonita hora a la que me levanto y con el sueño aún dominando todos mis actos) me miro de refilón en el espejo del baño instantes antes de introducirme en la ducha y descubro que estoy embarazado... sí, sí, yo me calculo que de unos 4 meses...

¿Que cómo ha podido suceder?... ¡ni idea!, yo juro que creía que estábamos tomando la píldora, pero algo ha debido de fallar porque yo aseguro que estoy embarazado... ya veo los titulares ¡¡¡El primer hombre embarazado!!!!

De verdad, no es que esté gordo, no, no, como dirían en Sevilla tengo una barriga de "preñaita" en toda regla... ¿habrá sido un Yogurt en mal estado?, tanto fermento activo, tanto bifidus, y aquí me tienes, de 4 meses!!!

 
Hada Madrina
Tras la crisis de ansiedad que he sufrido estos últimos días (en un alarde de hipocondría total llegué a pensar que me estaba dando un infarto) creo que ya puedo afrontar la tarea de crear mi propio "blogg" y, sobre todo, comunicar publicamente que no voy a ser el padrino, ni tan siquiera padrino consorte (que casi me ilusionaba más) de la primera sobrina que voy a tener.

Tras casi 5 meses de incertidumbre, de precampaña, campaña, marketing, regalos y demás, el miércoles a la tarde mi hermana (así, como quien no quiere la cosa - que, por otro lado, es como ella siempre hace las cosas-) me comunicaba que No, definitivamente, No iba a ser el padrino... mientras que a mi se me quedaba una cara de nominado perdedor de Goya (es tan triste que ni siquiera puede compararse con un Oscar), y lo malo es que allí no había alfombra roja, ni periodistas, ni fotógrafos, ni gran teatro en el que poder desahogarme y gritar al mundo lo injusto de la decisión. Allí solo estaba la sección de chocolates de Supercor y cientos de tabletas y bombones que me miraban, como si yo fuese Alicia en el Pais de las Maravillas, gritándome: "cómeme, cómeme"...

Sin embargo, despues de haberme gastado el día anterior casi 30 euros en ese fantástico descubrimiento natural que me hará perder esas pequeñas grasillas que ocultan mi fabuloso abdomen, logré reponerme y salir del establecimiento tal y como había entrado, o casi, porque dentro de mi, y en lugar del chocolate, ya tenía la angustia/ansiedad/desasosiego instalada.