El Frigo isleño...
Después de esas semanas de agobios y de comienzos de año...vuelvo a mi isla, nuestra isla ya, para seguir escribiendo y seguir contando. Y, cómo no, hablando hoy de otro viaje, que después de un enero confuso y espeso, he vuelto, más o menos, a la normalidad que te da la rútina diaria en Madrid.
Pero no antes de hacer una escapadita, un fin de semana 'diferente', al menos para mi, isleño y chico de mar...
Pues eso, el finde pasado me invitaron a irme a la montaña, a esquiar. Y no a cualquier montaña, nada menos que al Pirineo aragonés, a tan solo 9km de Francia!

Acepté, claro. Y no por lo de esquiar, porque ni se (ni he aprendido...) pero la nieve me encanta, sobretodo porque al venir de una isla, yo descubrí la nieve hace solo unos años, nunca antes en mi vida la había visto. Ni siquiera las montañas, en mi isla no hay altitudes superiores a unos cientos de metros del nivel del mar...en cambio, en el Pirineo, con esas montañas...En fin, aluciné!
Intentaré hacer un resumen rápido, para no cansar ni cansarme contando las cosas y los detalles.
Llegamos un viernes, noche, muy tarde, pasadas las 23h.
Nada más llegar, salir del coche para recoger las llaves del apartamento/cabaña de montaña...ya alucinando. Todo helado!! Todo nevado!! Un frio que pela!! Dejamos maletas, cenamos en un asador y, después de alguna botella de vino y alguna que otra copa en los locales de la zona...empezamos el fin de semana!
El sitio precioso, un pueblecito/estación de esquí, lleno de gente! El clima...propio de la temporada y de la zona. Para que os hagais una idea, a las 14h unos -5 grados...por la noche entre -7 y -8. (Eso en el pueblo, en la montaña, en pistas, entre -10,-12...).
Os dejo una foto de la salida del sol, en la cabañita donde estábamos :

Y ahí empezó mi aventura : Joder, que frio!! No puede ser !! Si yo soy hombre de ambientes cálidos...
En fin, el primer día tuve que ir a comprarme un gorrito (azul, muy chulo!) y suerte que me traje los guantes (vamos, que no venía yo muy preparado para ir a la nieve...), porque era hasta difícil hacer fotos, porque se te quedaban heladas las manos! Y bueno...de esquiar ni hablemos. El primer día (haciendo el ganso) tuve la mala suerte (vale, hacía el ganso) de patinar y darme...un hostión. Si, así, con todas las letras, porque andaba yo por la calle patinando por las aceras y claro...¿a quién se le ocurre hacer eso en el hielo?. Lo dicho, como en las películas : resbalé tanto que me alcé del suelo bastante y caí completamente de espalda! Vamos...me duró casi todo el día el dolor de espalda, pero bueno, unas pastillitas y unos consejos de la farmaceutica del lugar...y el isleño, gorrito y guantes, de nuevo en la calle...
Claro, al no poder esquiar, me dediqué a jugar en la nieve, con los niños...en fin...más bien el niño era yo!
Y también a pasear, por los pueblos de la zona, por los montes (cuando la nieve te dejaba andar), por los bares (para entrar en calor...) y haciendo fotos aquí y allá, tirando bolitas de nieve hasta a las pobres vaquitas que por ahí andaban...

En fin, que heladito estaba, pero el paisaje, la zona, bien lo merecia. Y sí, sigo sin saber esquiar. Con lo cual...tendría que volver a hacer una escapadita ¿verdad?
Pero no antes de hacer una escapadita, un fin de semana 'diferente', al menos para mi, isleño y chico de mar...
Pues eso, el finde pasado me invitaron a irme a la montaña, a esquiar. Y no a cualquier montaña, nada menos que al Pirineo aragonés, a tan solo 9km de Francia!

Acepté, claro. Y no por lo de esquiar, porque ni se (ni he aprendido...) pero la nieve me encanta, sobretodo porque al venir de una isla, yo descubrí la nieve hace solo unos años, nunca antes en mi vida la había visto. Ni siquiera las montañas, en mi isla no hay altitudes superiores a unos cientos de metros del nivel del mar...en cambio, en el Pirineo, con esas montañas...En fin, aluciné!
Intentaré hacer un resumen rápido, para no cansar ni cansarme contando las cosas y los detalles.
Llegamos un viernes, noche, muy tarde, pasadas las 23h.
Nada más llegar, salir del coche para recoger las llaves del apartamento/cabaña de montaña...ya alucinando. Todo helado!! Todo nevado!! Un frio que pela!! Dejamos maletas, cenamos en un asador y, después de alguna botella de vino y alguna que otra copa en los locales de la zona...empezamos el fin de semana!
El sitio precioso, un pueblecito/estación de esquí, lleno de gente! El clima...propio de la temporada y de la zona. Para que os hagais una idea, a las 14h unos -5 grados...por la noche entre -7 y -8. (Eso en el pueblo, en la montaña, en pistas, entre -10,-12...).
Os dejo una foto de la salida del sol, en la cabañita donde estábamos :

Y ahí empezó mi aventura : Joder, que frio!! No puede ser !! Si yo soy hombre de ambientes cálidos...
En fin, el primer día tuve que ir a comprarme un gorrito (azul, muy chulo!) y suerte que me traje los guantes (vamos, que no venía yo muy preparado para ir a la nieve...), porque era hasta difícil hacer fotos, porque se te quedaban heladas las manos! Y bueno...de esquiar ni hablemos. El primer día (haciendo el ganso) tuve la mala suerte (vale, hacía el ganso) de patinar y darme...un hostión. Si, así, con todas las letras, porque andaba yo por la calle patinando por las aceras y claro...¿a quién se le ocurre hacer eso en el hielo?. Lo dicho, como en las películas : resbalé tanto que me alcé del suelo bastante y caí completamente de espalda! Vamos...me duró casi todo el día el dolor de espalda, pero bueno, unas pastillitas y unos consejos de la farmaceutica del lugar...y el isleño, gorrito y guantes, de nuevo en la calle...
Claro, al no poder esquiar, me dediqué a jugar en la nieve, con los niños...en fin...más bien el niño era yo!
Y también a pasear, por los pueblos de la zona, por los montes (cuando la nieve te dejaba andar), por los bares (para entrar en calor...) y haciendo fotos aquí y allá, tirando bolitas de nieve hasta a las pobres vaquitas que por ahí andaban...

En fin, que heladito estaba, pero el paisaje, la zona, bien lo merecia. Y sí, sigo sin saber esquiar. Con lo cual...tendría que volver a hacer una escapadita ¿verdad?
... 2007 ...
Tarde, pero vuelvo. ¿Tarde? no, nunca es tarde.
Empieza el año y nosotros empezamos con él. Ya estoy por aquí de nuevo, con poco tiempo para escribir...así que intentaré ser breve. Solo llevo un par de días en Madrid y otra vez bastante liado por trabajo. Pero no es de trabajo de lo que quiero hablar, es del nuevo año, de mis vacaciones de Navidad, de mi, puesto que es mi diario y, cómo no, de vosotros, puesto que ya formais parte de él.
Como quería ser breve...no contaré con detalle mis vacaciones de Navidad en mi isla. Resumiendo en una palabra : GENIAL ! En fin, ya os podéis imaginar : Volver a ver a mi gente, a mis sobrinos, a la familia. A mis amigos. Poder dormir, al fin, una noche seguida. Salir, o más bien, no entrar... Comer, comer mucho. Comer en casa, comer por ahí.
En posteriores posts hablaré más extensamente de esas vacaciones, con alguna foto, cómo no, que sea testigo de estos días de fiesta, sol (sí, de día podiamos llegar a 18-20 grados...), comidas y salidas varias. También varios regalitos, de Reyes, aún sabiendo que el 2006 no fui demasiado bueno...pero eso nadie lo sabía y, ahora ya, es igual que lo sepais. Me encantó, sobretodo, una bufanda. De alguien que me conoce bien. Porque solo alguien que así me conozca hubiera acertado tanto en los colores...en esos azules.

Pero en primer post del 2007 quería hablar del nuevo año. Pero igual hablar, sin contar nada, porque aunque son fechas de nuevos propósitos y metas, yo todavía no me he fijado las mías... Digamos que me daré todo el mes de Enero de plazo para pensar en esos objetivos. Si van a ser deseos para todo un año, que menos que dedicarle todo el mes para pensar en ellos. ¿ verdad?
Y puestos que iba a ser breve, solo terminar para hablar de este blog. Porque me fui sin tiempo ni a leeros, sin tiempo a contar nada tampoco y vuelvo y os veo a todos aquí de nuevo, leo vuestros comentarios...y uno se emociona sabiéndolo, leyendo. Sabiendo que cada día que pasa, cada año que compartimos, esta isla es una isla mayor. Y es una isla más grande porque tú la haces más grande. Porque tú, si lo lees, es que ya formas parte de ella.
Empieza el año y nosotros empezamos con él. Ya estoy por aquí de nuevo, con poco tiempo para escribir...así que intentaré ser breve. Solo llevo un par de días en Madrid y otra vez bastante liado por trabajo. Pero no es de trabajo de lo que quiero hablar, es del nuevo año, de mis vacaciones de Navidad, de mi, puesto que es mi diario y, cómo no, de vosotros, puesto que ya formais parte de él.
Como quería ser breve...no contaré con detalle mis vacaciones de Navidad en mi isla. Resumiendo en una palabra : GENIAL ! En fin, ya os podéis imaginar : Volver a ver a mi gente, a mis sobrinos, a la familia. A mis amigos. Poder dormir, al fin, una noche seguida. Salir, o más bien, no entrar... Comer, comer mucho. Comer en casa, comer por ahí.
En posteriores posts hablaré más extensamente de esas vacaciones, con alguna foto, cómo no, que sea testigo de estos días de fiesta, sol (sí, de día podiamos llegar a 18-20 grados...), comidas y salidas varias. También varios regalitos, de Reyes, aún sabiendo que el 2006 no fui demasiado bueno...pero eso nadie lo sabía y, ahora ya, es igual que lo sepais. Me encantó, sobretodo, una bufanda. De alguien que me conoce bien. Porque solo alguien que así me conozca hubiera acertado tanto en los colores...en esos azules.

Pero en primer post del 2007 quería hablar del nuevo año. Pero igual hablar, sin contar nada, porque aunque son fechas de nuevos propósitos y metas, yo todavía no me he fijado las mías... Digamos que me daré todo el mes de Enero de plazo para pensar en esos objetivos. Si van a ser deseos para todo un año, que menos que dedicarle todo el mes para pensar en ellos. ¿ verdad?
Y puestos que iba a ser breve, solo terminar para hablar de este blog. Porque me fui sin tiempo ni a leeros, sin tiempo a contar nada tampoco y vuelvo y os veo a todos aquí de nuevo, leo vuestros comentarios...y uno se emociona sabiéndolo, leyendo. Sabiendo que cada día que pasa, cada año que compartimos, esta isla es una isla mayor. Y es una isla más grande porque tú la haces más grande. Porque tú, si lo lees, es que ya formas parte de ella.