Vagando y divagando: Vaguedades
Es la oscuridad la que me convierte en un animal nocturno; así vista, la casa es sólo penumbra desde estos ojos que nunca duermen, por ejemplo de felino. El dibujo que componen las baldosas del pasillo me parece un tablero de juego. Regla del juego: no se pueden pisar las rojas. Vale. Pero son las primeras que piso, por si acaso. Y luego cruzo el pasillo en diagonal con la garra sigilosa, también por si acaso.
De las paredes cuelgan retales de vida y palabras en forma de postales o fotos, pequeños tesoros sentimentales y otras cacharrerías, porque si algo abunda en esta casa es la chincheta y, siguiendo el criterio de la casa, todo es susceptible de ser prendido con una chincheta. Y así están las paredes... Pero todo esto a mí, como felino nocturno, no me importa. Y no le presto más atención.
Paso por debajo del arco de la entrada que, visto desde aquí, me parece una curva inalcanzable, casi como de bóveda celeste. Y la ruta que sigo después hacia mi habitación se hace de repente clandestina, como si todas las constelaciones conocidas no fueran suficiente estrella para guiar mi camino.
Así pues, sigo una ruta clandestina...
Pero no puedo evitar encontrarme con mi gato (sigue la misma ruta que yo, la que gusta a los gatos, supongo). Nos miramos y nos olemos detenidamente. Esta noche cada cual sigue su camino. No habrá juegos ni enredos con los flecos de la colcha, ni rasgaremos almohadones juntos. Ni siquiera nos lameremos las orejas mutuamente. Esta noche sólo habrá silencio. Silencio y penumbra...
De las paredes cuelgan retales de vida y palabras en forma de postales o fotos, pequeños tesoros sentimentales y otras cacharrerías, porque si algo abunda en esta casa es la chincheta y, siguiendo el criterio de la casa, todo es susceptible de ser prendido con una chincheta. Y así están las paredes... Pero todo esto a mí, como felino nocturno, no me importa. Y no le presto más atención.
Paso por debajo del arco de la entrada que, visto desde aquí, me parece una curva inalcanzable, casi como de bóveda celeste. Y la ruta que sigo después hacia mi habitación se hace de repente clandestina, como si todas las constelaciones conocidas no fueran suficiente estrella para guiar mi camino.
Así pues, sigo una ruta clandestina...
Pero no puedo evitar encontrarme con mi gato (sigue la misma ruta que yo, la que gusta a los gatos, supongo). Nos miramos y nos olemos detenidamente. Esta noche cada cual sigue su camino. No habrá juegos ni enredos con los flecos de la colcha, ni rasgaremos almohadones juntos. Ni siquiera nos lameremos las orejas mutuamente. Esta noche sólo habrá silencio. Silencio y penumbra...Comentario:
Pirata,
Lo que soy es muy cabezona.
Beso, de esos, claro, de esos.
Lo que soy es muy cabezona.
Beso, de esos, claro, de esos.
Comentario:
Eres sabia: sólo por las baldosas rojas se entra al paraíso.
Un beso, de esos
Un beso, de esos
Comentario:
La noche tiene un halo especial que envuelve y transforma. Es la luna o el movimiento del planeta. Yo fui más de sueño y de sol, de día. Siempre me vence la noche y seguro que tú y tus garras también son capaces de vencerla a ella.
abrazos y jabón!
abrazos y jabón!
Comentario:
Max,
No te preocupes demasiado, pero si algo de ti encuentras en ese yacimiento, catalógalo enseguida, ponle una etiqueta identificativa y al archivo. Así sabrás qué parte tuya se perdió en cada momento y te será más fácil regenerarla (para evitar duplicados, digo, no vaya a ser que acabes con algún miembro de más, por ejemplo)
jaja (nada, la risa es mía solamente)
Un beso guasón, muy indicado para esta tarde de viernes.
No te preocupes demasiado, pero si algo de ti encuentras en ese yacimiento, catalógalo enseguida, ponle una etiqueta identificativa y al archivo. Así sabrás qué parte tuya se perdió en cada momento y te será más fácil regenerarla (para evitar duplicados, digo, no vaya a ser que acabes con algún miembro de más, por ejemplo)
jaja (nada, la risa es mía solamente)
Un beso guasón, muy indicado para esta tarde de viernes.
Comentario:
Después de leerte, he empezado a mirar a mi alrededor con ojos de explorador. Como es de día y la luz entra a raudales, no logro crear una atmósfera similar a la de tu relato. Sin embargo, algo está ocurriendo: La casa se me antoja un yacimiento arqueológico... Me temo que voy a pasar horas buscándome.
Sólo me aterra una cosa: ¿Qué hago si me encuentro?
Mil besos.
Sólo me aterra una cosa: ¿Qué hago si me encuentro?
Mil besos.
Comentario:
Alex,
psá, no está mal el silencio...
Lo rompo con un beso.
Sire,
No, seguro que no podré estar callada demasiado tiempo.
Un beso mañanero (y con sueño)
Natzan,
jaja, vale, vale, dejamos las baldosas rojas. Un beso, tesorete.
psá, no está mal el silencio...
Lo rompo con un beso.
Sire,
No, seguro que no podré estar callada demasiado tiempo.
Un beso mañanero (y con sueño)
Natzan,
jaja, vale, vale, dejamos las baldosas rojas. Un beso, tesorete.
Comentario:
no dejare que salgas a los pasillos si encuentras ese vacio en ellos. Camina sintiendo que donde pises observes sientes que entra en ti la luz d una habitacion q te llame a entrar. va busca esa situacion q haga q tengas algo donde cojerte y deja d pensar en baldosas rojas. sigue el camino de las baldosas amarillas. un besin
Comentario:
Una noche de silencio y penumbra siempre viene bien para re-encontrarse con uno mismo. Pero... que tu silencio y tu penumbra no se prolonguen durante demasiadas lunas!!!!!!!
Besetes!!!!
Besetes!!!!
Comentario:
Dice el refrán: La palabra es plata y el silencio es oro.
Yo te digo: La poesía se amamanta del silencio. El silencio es algo muy lindo





