El y ellla
El y ella yacen juntos
sus rostros alborozados, sus pieles ardientes.
Se oyen canciones de sirenas brotando de las paredes
y hadas bailan en torno a sus cuerpos desnudos.
El y ella gozan, se miran y contonean.
El tiempo para su reloj y sólo hay deseo.
Deseo de ojos que miran,
embaucados en la acelerada noche blanca.
Resplandores, enredados como serpientes
aparecen en la habitación convertida en torre de oro.
El y ella, claman, buscan, acarician.
El aceite de la vida brota de su interior y sólo hay éxtasis.
Éxtasis que llena lo más recóndito
y se funde en un único grito, en el estadillo de estrellas
de cometas, astros y soles.
El y ella.
Yacen, gozan y claman.
El y ella.
En burbujas de orgasmos lanzados al viento.
El y ella.





