Cometer locuras
Cálido gemido el tuyo. Proviene allá de la bruma de la fantasía o realidad en un día especial como hoy.
Me lo trae la brisa del mar. Aleteando mi alma como ruiseñores de fina lluvia. Hoy vuelan hacia mí, las alas del deseo. Las alas de la verborrea de cuerpos sudorosos frotándose con virulencia. . Hoy después del maremoto de sensaciones provocadas. Hoy me sigo sintiendo subyugada, cautivada, sumisa casi a deseos atormentados. Con inmensas ganas de correr. De vislumbrar la locura del momento de dos cuerpos agitándose bajo la locura espesa del infinito deseo. Dos cuerpos irrumpiendo en el fragor de luchas verbales de juegos de conexiones, donde sumisa caigo postrada. Dejando que tapes mis ojos con las vendas del sexo. Para así no verte, para en una noche de puro y simple llameante sexo, ser completamente tuya. Hasta morir de deseo. Hasta aletargarme bajo el morder de labios, de dedos. Humedeciendo con mi cuerpo el mar, llenándolo de la sal de flujos vitales. Bebiendo, absorbiendo, chupando hasta el fino y frío éxtasis los manjares lácteos de tu alma. Consumir con bocas aceleradas, cuerpos frenéticos. Perder el control de la vida y de la muerte en un único instante. Instante en que los orgasmos lloran en el aire. Donde tu sexo brota por tu ser y el mío clama jadeante, hasta el punto de rozar el desmayo.
Y seguir jadeantes hasta el final de la noche, y el día y de nuevo una noche….
En este día especial de deseo… me pregunto Por que no vivirlo?
Me lo trae la brisa del mar. Aleteando mi alma como ruiseñores de fina lluvia. Hoy vuelan hacia mí, las alas del deseo. Las alas de la verborrea de cuerpos sudorosos frotándose con virulencia. . Hoy después del maremoto de sensaciones provocadas. Hoy me sigo sintiendo subyugada, cautivada, sumisa casi a deseos atormentados. Con inmensas ganas de correr. De vislumbrar la locura del momento de dos cuerpos agitándose bajo la locura espesa del infinito deseo. Dos cuerpos irrumpiendo en el fragor de luchas verbales de juegos de conexiones, donde sumisa caigo postrada. Dejando que tapes mis ojos con las vendas del sexo. Para así no verte, para en una noche de puro y simple llameante sexo, ser completamente tuya. Hasta morir de deseo. Hasta aletargarme bajo el morder de labios, de dedos. Humedeciendo con mi cuerpo el mar, llenándolo de la sal de flujos vitales. Bebiendo, absorbiendo, chupando hasta el fino y frío éxtasis los manjares lácteos de tu alma. Consumir con bocas aceleradas, cuerpos frenéticos. Perder el control de la vida y de la muerte en un único instante. Instante en que los orgasmos lloran en el aire. Donde tu sexo brota por tu ser y el mío clama jadeante, hasta el punto de rozar el desmayo.
Y seguir jadeantes hasta el final de la noche, y el día y de nuevo una noche….
En este día especial de deseo… me pregunto Por que no vivirlo?





