Intensa. Suena susurrante, dibujando palabras a mi oido. Dibuja mis sentidos y se cuela en mi piel
Hasta puedo sentir esa voz que me habla:
Encantadora mía, ten dulzura, dulzura...
calma un poco, oh fogosa, tu fiebre pasional;
la amante, a veces, debe tener una hora pura
y amarnos con un suave cariño fraternal.
Sé lánguida, acaricia con tu mano mimosa;
yo prefiero al espasmo de la hora violenta
el suspiro y la ingenua mirada luminosa
y una boca que me sepa besar aunque me mienta.
Dices que se desborda tu loco corazón
y que grita en tu sangre la más loca pasión;
deja que clarinee la fiera voluptuosa.
En mi pecho reclina tu cabeza galana;
júrame dulces cosas que olvidarás mañana
Y hasta el alba lloremos, mi pequeña fogosa.
( Paul Verlaine
Versión de Emilio Carrere)
Belleza de amantes, que se pierden bajo el espejo manto de deseos encontrados.. Provocais en mi..¿ Lo sabeis??
Tu pecho contra mi pecho, ¿eh?,
¿iríamos, con la nariz llena de aire,
y los frescos rayos de la mañana azul
que te escancia el vino del día?...
Cuando el bosque trémulo sangra
mudo de amor de cada ramas gotas verdes,
claros brotes, se siente en las cosas abiertas
el trepidar de la carne...
Jean Arthur Rimbaud
"Conservación"
¡Eres un bello cielo de otoño, claro y rosado!
Pero la tristeza sube en mí como el mar,
Y deja, al refluir, en mis labios melancólicos
el recuerdo punzante de su amargo limo.
Tu mano se desliza en vano por mi pecho que desfallece;
lo que ella busca, amiga, es un lugar destrozado
por la garra y el diente feroz de la mujer
No busques más mi corazón; se lo han comido las bestias.
Mi corazón es un palacio devastado por las turbas;
¡en el que se emborrachan, matan, se agarran de los cabellos!;
¡Flota un perfume en torno a tu pecho desnudo!...
¡Oh belleza, duro látigo de las almas, tú lo quieres!
Con tus ojos de fuego brillantes como fiestas,
¡calcina estos despojos que han dejado las bestias!
(Charles Baudelaire)
Precioso..! Un besito





