Calma en un camino de sangre
Hoy he leído en tus ojos, el sabor calmado de la amistad.
Caminando tras tus pasos, he sentido la paz del sosiego, la calma de la brisa matutina acariciando mi piel.
Rodeaba mi cintura y me ofrecía un abrazo entusiasta, casi pueril. Liviano, ligero.
Gotas de rayos suaves, tibios, clavadas en mis ojos.
Y en mi mente, resonando las palabras, que ayer, auspiciada por el sabor de una gota de vino resbalando por mi garganta, se clavaron en mi piel como llamas de tibio acero.
Llamas, que espero encontrar a lo largo de un camino aún sin poblar.
Resuenan si resuenan muy hondo..
Caminando tras tus pasos, he sentido la paz del sosiego, la calma de la brisa matutina acariciando mi piel.
Rodeaba mi cintura y me ofrecía un abrazo entusiasta, casi pueril. Liviano, ligero.
Gotas de rayos suaves, tibios, clavadas en mis ojos.
Y en mi mente, resonando las palabras, que ayer, auspiciada por el sabor de una gota de vino resbalando por mi garganta, se clavaron en mi piel como llamas de tibio acero.
Llamas, que espero encontrar a lo largo de un camino aún sin poblar.
Resuenan si resuenan muy hondo..
Mi sangre es un camino.
Me empuja a martillazos y a mordiscos,
me tira con bramidos y cordeles
del corazón, del pie, de los orígines,
me clava en la garganta garfios dulces,
erizo entre mis dedos y mis ojos,
enloquece mis uñas y mis párpados,
redea mis palabras y mi alcoba
de hornos y herrerías,
la dirección altera de mi lengua,
y sembrando de cera su camino
hace que caiga torpe y derretida (...)
Miguel Hernández
Comentario:
Qué preciosidad de poesía, querida Arwen, no la conocía.
Mil gracias.
Y, por si acaso no nos leemos antes: Felices vacaciones!!!!
Saf ;-))
Mil gracias.
Y, por si acaso no nos leemos antes: Felices vacaciones!!!!
Saf ;-))
Comentario:
gracias por tu comentario en mi post. Se que tienes razon, pero a veces es complicado hacer lo que uno quiere. Pero una cosa es cierta, voy a vivir el momento, pero ya que si no se me pasa.
kisses from londres
kisses from londres
Comentario:
La sangre es tal vez el vino de la vida, que embriaga con su sabor dulce y terso, el objeto de los sentidos. Al cerrar los ojos puedo sentir el resonar de latidos apresurados, casi furtivos, que la hacen correr ardiendo por mis venas. Un aullido salvaje que recorre mi cuerpo en busca de un eco que nunca llega. El calor de la sangre es el calor de la vida. Cuando incendiais vuestro corazón descubris que no se quema, sino que una luz más clara emana. Dejad que arda de amor hasta el amanecer. Dejad que arda...





