Batidora de chispas
Descanso. Pienso. Reflexiono en pequeñas gotas de tiempo.
Armonizo deseos interiores con realidades y fantasmas del pasado.
Trazo una línea equidistante entre los tres puntos. Los muevo a mi antojo .Aquí. Allí. Las líneas ondean. Se hacen más finas, más gruesas.Variando su intensidad por momentos. Por segundos. Ora realidad, ora deseo, ora fantasmas.
Intercambian su orden, haciendo gala de su axioma matemático. Batidora de ingredientes.
El cocktail resultante tiene un sabor indefinible. No es nostalgia, ni añoranza, ni miedo.
Ni plenitud, ni risa exultante. Es algo así como un medio tiempo.
Un punto entre la roca, el hielo y la palmera bañada por el dios del tiempo. Cronos. Una señal desde donde parte una línea aún sin comienzo. Una línea sin principio.
Busco en la batidora. Indago. Alecciono. Curioso – me digo-. Echo de menos un ingrediente. Debería estar en el fondo:
Una chispa. El aleteo del colibrí dando vueltas.
La mariposa revoloteando en la luz incandescente de la noche.
Más chipas.
Temblor de sensaciones. Miradas intensas. Ojos de humedades. Pieles de alabastro yaciendo en completo éxtasis de silencios. Cuerpos de fina escarpia fornicando con prisa, sin dar tregua a los instantes. Más chispas convertidas en llamas. Fuego de carnes trémulas. Cuchillos de saliva. Presión de tintas escribiendo con los dedos. Dedos. Más llamas.
Fuego sin control….Éxtasis. Lluvias de colores mojados…Chorreantes…
Detengo las revoluciones.
Y pienso, reflexiono. En el camino.
Sigo cogiendo miguitas de pan….
Armonizo deseos interiores con realidades y fantasmas del pasado.
Trazo una línea equidistante entre los tres puntos. Los muevo a mi antojo .Aquí. Allí. Las líneas ondean. Se hacen más finas, más gruesas.Variando su intensidad por momentos. Por segundos. Ora realidad, ora deseo, ora fantasmas.
Intercambian su orden, haciendo gala de su axioma matemático. Batidora de ingredientes.
El cocktail resultante tiene un sabor indefinible. No es nostalgia, ni añoranza, ni miedo.
Ni plenitud, ni risa exultante. Es algo así como un medio tiempo.
Un punto entre la roca, el hielo y la palmera bañada por el dios del tiempo. Cronos. Una señal desde donde parte una línea aún sin comienzo. Una línea sin principio.
Busco en la batidora. Indago. Alecciono. Curioso – me digo-. Echo de menos un ingrediente. Debería estar en el fondo:
Una chispa. El aleteo del colibrí dando vueltas.
La mariposa revoloteando en la luz incandescente de la noche.
Más chipas.
Temblor de sensaciones. Miradas intensas. Ojos de humedades. Pieles de alabastro yaciendo en completo éxtasis de silencios. Cuerpos de fina escarpia fornicando con prisa, sin dar tregua a los instantes. Más chispas convertidas en llamas. Fuego de carnes trémulas. Cuchillos de saliva. Presión de tintas escribiendo con los dedos. Dedos. Más llamas.
Fuego sin control….Éxtasis. Lluvias de colores mojados…Chorreantes…
Detengo las revoluciones.
Y pienso, reflexiono. En el camino.
Sigo cogiendo miguitas de pan….
Comentario:
Que lindo escribes.. que placer leer tu experiencia, gota a gota, igual que tú tratas al tiempo, acariciándolo entre las palabras de tu corazón.
Un besito !
Un besito !
Comentario:
Excelentemente narrado.
A_A
A_A
Comentario:
¿Mas que buscáis vos, Arwen? ¿si acaso la chispa del colibrí no brilla ahora en vuestro corazón? Tal vez hayais olvidado que para que pueda emerger la luz, antes debeis yacer en las más profundas tinieblas. No temáis a la oscuridad, dejad que os abrace como el calor de una noche de verano, relajaos, pero no os dejeis conquistar. Vuestra percepción debe cerrar las puertas de sus murallas a los disturbios urdidos por los ejercitos del deseo. Regresad a vuestro interior, a la llama del amor puro y de la vida, solo ella puede romper las cadenas del deseo oscuro y ciego. Sólo vos teneis las llaves de vuestro alma, no lo olvideis jamás. El tiempo es una ilusión, una caricatura de sí mismo, sólo existe el ahora...





