Néctar
Aún resuena en mi sangre.
Aún siento el eco del embriagador néctar que ayer circulaba gota a gota por todo mi cuerpo.
Aún mi mente esta dispersa, sofocada, sintiendo el embrujo del ron, del contreau, mezclado con sabores a frutas exóticas.
Ambrosia para los sentidos.
Notaba su sabor al descender cálida, amorosamente por mi garganta.
Con tanto calor, como lo hacen unos dedos introduciéndose en la humedad sinuosa de
una vagina ardiente.
Embrujo de una noche que acabo dando vueltas, en constante movimiento.
Sentidos no controlados, risas desbocadas y pasos que no seguían una dirección concreta.
Transportada al mundo de la noche, ingiriendo el zumo de la vida, pensaba en muchacho de ojos azules… Me estaba tomando cierta revancha, lo sé, y no me importaba, solo sabía que durante pequeños instantes, necesitaba sumergirme en el sabor del descontrol. Necesitaba no pensar, sólo zambullirme en el espejo del alcohol. Ese que te da una verdad al revés. Una verdad disfrazada. Lo sé.
Esta mañana, medio dormida aún, cerca de la 1 del mediodía sentía el gusto agridulce de ese llameante néctar. Mi mente aleteaba, dando pequeños martillazos. Leve recuerdo. Noche de momentos.
Desconcertada aún, muevo mis pasos hacia el ordenador. Abro mi correo. Sorpresa. Recibo noticias de amigo cantante. Y una intensa sonrisa se desata en mis labios. Su coqueteo consigue siempre ese maravilloso efecto. Me gusta el hecho que allende los mares, en el otro continente, tuviera minutos destinados a provocar mi sonrisa. Mi mente ha recordado instantes...Momentos de complicidad y de deseos vividos.
Deseos que ahora, claman por ser liberados en un día vivido entre nubes....
Aún siento el eco del embriagador néctar que ayer circulaba gota a gota por todo mi cuerpo.
Aún mi mente esta dispersa, sofocada, sintiendo el embrujo del ron, del contreau, mezclado con sabores a frutas exóticas.
Ambrosia para los sentidos.
Notaba su sabor al descender cálida, amorosamente por mi garganta.
Con tanto calor, como lo hacen unos dedos introduciéndose en la humedad sinuosa de
una vagina ardiente.
Embrujo de una noche que acabo dando vueltas, en constante movimiento.
Sentidos no controlados, risas desbocadas y pasos que no seguían una dirección concreta.
Transportada al mundo de la noche, ingiriendo el zumo de la vida, pensaba en muchacho de ojos azules… Me estaba tomando cierta revancha, lo sé, y no me importaba, solo sabía que durante pequeños instantes, necesitaba sumergirme en el sabor del descontrol. Necesitaba no pensar, sólo zambullirme en el espejo del alcohol. Ese que te da una verdad al revés. Una verdad disfrazada. Lo sé.
Esta mañana, medio dormida aún, cerca de la 1 del mediodía sentía el gusto agridulce de ese llameante néctar. Mi mente aleteaba, dando pequeños martillazos. Leve recuerdo. Noche de momentos.
Desconcertada aún, muevo mis pasos hacia el ordenador. Abro mi correo. Sorpresa. Recibo noticias de amigo cantante. Y una intensa sonrisa se desata en mis labios. Su coqueteo consigue siempre ese maravilloso efecto. Me gusta el hecho que allende los mares, en el otro continente, tuviera minutos destinados a provocar mi sonrisa. Mi mente ha recordado instantes...Momentos de complicidad y de deseos vividos.
Deseos que ahora, claman por ser liberados en un día vivido entre nubes....





