Dame tus caricias
Dame tus caricias muchacho.
Quiero tus dedos mojando
la tibiez de mi espalda.
Tus manos posadas bajo el
alfeizar de la ventana de mis sueños.
Y en la noche tibia, bajo el espesor
de los sueños perdidos,
quiero sentir la calidez del fulgor de tu mirada,
cual animal herido, lanzando gemidos al tibio
aire del anochecer.
Dame tus caricias amigo.
Devuelve a la vida
este corazón herido.
Este ser que clama
por sentir el fulgor de tu cuerpo
estrechado junto al mio,
y que la voluptuosidad de mis curvas
sean plobadas con tu manjar, delicioso.
Arwen Undomiel ( Yo)





