A ver si no era un platillo volante...
RIIINGGGG RINGGGGG (digo yo que el teléfono en el cuartel sonará así)
-Picoleto: Comandancia de la guardia civil, aquí el oficial Ramirez.
-Yo: Buenos días don oficial, aquí la infractora Yo misma.
-Picoleto: Dígame señorita.
-Yo: Pues mire don oficial, que le voy a contar lo que me pasó ayer... venía a currar por el cuarto cinturón cuando decidí desamariconar mi coche circulando a la velocidad de unos 132,5 km/h aproximadamente.
De repente, vi un flash a mi derecha. Desde entonces estoy en un sin vivir porque no sé si era el radar o era un ovni aterrizando en Valdespartera, y la verdad, estoy muy preocupada por los futuros habitantes de esa zona, no vaya a ser una colonia alienígena.
-Picoleto: Señorita, usted no sabe que el límite máximo de velocidad permitido en esa zona son 120 km/h y usted estaba cometiendo una infracción de tráfico?
-Yo: Si don oficial. Tiene usted toda la razón, pero en mi defensa he de decirle que ha sido la primera vez que rebaso el límite de velocidad. Y que no es por culpar a nadie ni chivarme... pero... es que... mi cuñao decía que iba a amariconar el coche yendo tan despacito.
-Picoleto: ¿Amariconar el coche? ¿qué tontería es esa?
-Yo: Sí, sí, don oficial. Amariconar. A mi también me pareció una tontería pero le juro por Snoopy que cuando llevé mi coche a la primera revisión le pregunté al mecánico si eso podría suceder, y me recomendó que le pisase de cuando en cuando, que no le iría nada mal.
Así que yo ante este mundo totalmente desconocido para mi como es la mecánica de vehículos a motor, decidí hacer caso al personal cualificado que había en el concesionario donde compré mi vehículo.
-Picoleto: Eso se llama inducción al delito.
-Yo: Pues eso digo yo don oficial, que si el flash no era un platillo volante, si usted que ha comprendido perfectamente la situacion sería tan amable de testificar a mi favor en el caso de sea necesario, no sé... o hacerme un justificante o algo que me autorice a rebasar los límites de velocidad de cuando en cuando... todo sea por mi coche.
LLamar o no llamar... esa es la cuestión.
-Picoleto: Comandancia de la guardia civil, aquí el oficial Ramirez.
-Yo: Buenos días don oficial, aquí la infractora Yo misma.
-Picoleto: Dígame señorita.
-Yo: Pues mire don oficial, que le voy a contar lo que me pasó ayer... venía a currar por el cuarto cinturón cuando decidí desamariconar mi coche circulando a la velocidad de unos 132,5 km/h aproximadamente.
De repente, vi un flash a mi derecha. Desde entonces estoy en un sin vivir porque no sé si era el radar o era un ovni aterrizando en Valdespartera, y la verdad, estoy muy preocupada por los futuros habitantes de esa zona, no vaya a ser una colonia alienígena.
-Picoleto: Señorita, usted no sabe que el límite máximo de velocidad permitido en esa zona son 120 km/h y usted estaba cometiendo una infracción de tráfico?
-Yo: Si don oficial. Tiene usted toda la razón, pero en mi defensa he de decirle que ha sido la primera vez que rebaso el límite de velocidad. Y que no es por culpar a nadie ni chivarme... pero... es que... mi cuñao decía que iba a amariconar el coche yendo tan despacito.
-Picoleto: ¿Amariconar el coche? ¿qué tontería es esa?
-Yo: Sí, sí, don oficial. Amariconar. A mi también me pareció una tontería pero le juro por Snoopy que cuando llevé mi coche a la primera revisión le pregunté al mecánico si eso podría suceder, y me recomendó que le pisase de cuando en cuando, que no le iría nada mal.
Así que yo ante este mundo totalmente desconocido para mi como es la mecánica de vehículos a motor, decidí hacer caso al personal cualificado que había en el concesionario donde compré mi vehículo.
-Picoleto: Eso se llama inducción al delito.
-Yo: Pues eso digo yo don oficial, que si el flash no era un platillo volante, si usted que ha comprendido perfectamente la situacion sería tan amable de testificar a mi favor en el caso de sea necesario, no sé... o hacerme un justificante o algo que me autorice a rebasar los límites de velocidad de cuando en cuando... todo sea por mi coche.
LLamar o no llamar... esa es la cuestión.
Comentario:
Cada dia te vas mas de la cabeza





