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La crisis de los treinta
¿Estoy como una chota o es cosa de la edad?
Acerca de
Es muy dificil describirse, es más... últimamente ni yo misma sé cómo soy. Mi vida a dado un giro de 360 grados este año, eso es lo malo, un giro completo para volver al mismo sitio. Supongo que después de la tempestad siempre llega la calma.
Sindicación
 
Sobre los valencianos
Este fin de semana he descubierto una nueva clase de especimen sobre la faz de la tierra: el homo-valencianus.

A ver... no es que nunca antes hubiese visto uno de ellos, tengo dos compis pertenecientes a esa subespecie de la raza humana. Lo que pasa es que siempre los había observado fuera de su hábitar natural, y claro, su comportamiento suele variar en algunos aspectos.

El principal rasgo característico de esta especie y que lo diferencia de las otras, es la afición por el ruido sea del tipo que sea.

Tras observar al homo-valencianus, he podido comprobar que le encanta cualquier cosa que emita un sonido ensordecedor, empezando por su propia voz. ¿Nadie se ha fijado en lo que grita al hablar el homo-valencianus?

Estoy convencida de que los Morancos ya se habían percatado de esta circunstancia y por ello a todos sus programas llevan un par de homo-valencianus de sexo femenino... sí... esas señoras a las que siempre terminan enfocando por las estruendosas carcajadas que sueltan!

Otro ejemplo de su afición por el ruido son los petardos. Estoy casi segura que cuando nace un bebé allí, la primera obligación del padrino es regalarle una caja de petardos y un mechero. Yo juraría que los habían prohibido a los menores de cierta edad, pero esa debe ser una prohibición que no afecta al territorio del homo-valencianus.

El homo-valencianus, en su pasión por el ruido, ha alcanzado un dominio bestial de la pirotecnia, puesto en práctica en las mascletás.
El homo-valencianus, tiene un gran afán de superación: siempre le parece que la mascletá hace menos ruido del que podría, y por ello mientras los no nativos estamos rezando para evitar la rotura de nuestros tímpanos, el homo-valencianus pone su granito de arena y comienza a gritar y a tocar palmas al son de los masclets.

Otro rasgo que caracteriza al homo-valencianus es el ser más que su vecino. Quien dice vecino... dice la falla de al lado. Que en la falla del de al lado salen cuatro tetas... ¡él pone ocho y más gordas!. Por mi experiencia este fin de semana, no hay falla sin tetas ni homo-valencianus sin petardos.
Eso sí... lo mejor en cuanto a tetas, es la falla del ayuntamiento. En su afán de mantener el decoro, pone una sirenita con bultos en el lugar de las tetas, pero eso sí... sin pezones... y digo yo... ¿no sería mejor ponerle unas conchas a la sirena a modo de sujetador en lugar de dejarla a medias?
Con esa obsesión por el pecho femenino, cualquiera hace top-less en una playa valenciana... te arriesgas a ver tus tetas en una falla al año siguiente. Imagina que vas paseando y dices... oño... ese lunar en el pecho de la sirenita con forma de fresón...lo he visto antes en algún sitio... ¡¡un poquito de por favor hombre!!
Y todavía puede ser peor... si lo ve tu pareja y piensa que te has acostado con el maestro fallero ¿qué?
Además es que si tu pareja te abandona por eso en fallas... no pienses que allí vas a ligar... no... que va... me temo que las fallas son unas fiestas un poco gays. ¡Si iban en manadas y todo! aunque me temo que esos eran importados, no eran nativos.
Es una sensación rara estar en un bar lleno de tios y poder ir al baño que está en la otra punta del bar sin que ninguno te diga nada ni te mire. La verdad es que vuelves a tu tierra un poco plof... dices... ¿habré perdido mis encantos? ¿Será que el homo-valencianus es inmune a ellos? pero claro... eso no explicaría por qué los no nativos (que son los que llevan el pañuelico azul y blanco al cuello) no te hacen ni puñetero caso.
Vamos que esta tarde me voy a ir a pasear por donde haya obras a ver si recupero mi autoestima, que está por los suelos.

Si en el ruido, el homo-valencianus destaca frente a otras especies... hay una cosa en la que también lo hace pero al revés: en la conducción. ¿Alguien más se ha percatado de cómo conducen? Pero yo pienso que no es culpa de ellos... es que los pobres no tienen pintados los carriles en las rotondas y se hacen la picha un lio. ¡Ehh que yo así también me la haría eh...! que no es culpa de ellos.

El homo-valencianus, es muy consciente de su apariencia. Por eso no utiliza el casco en la moto. A ver... si yo los entiendo... no hay nada tan poco favorecedor para un peinado que el casco. Lo único es que yo valoro más mi cabeza... a ver si es que el homo-valenciano tiene el cráneo como el de Hommer Simpon... que por muchos coscorrones que se de no le pasa nada... tendré que investigarlo en mi próxima expedición.

 
Comentario:
Pues yo soy valenciana y no me gusta el ruido, cuando iba en moto me ponía el casco y no pienso que conduzca mal.
En todos sitios cuecen habas, ¿no sabías eso? Y lo de que son inmunes a tus encantos, a lo mejor es que directamente...
 
Comentario:
Keys mi sobrino creciendo... y la barriga no veas... a ver si en vez de uno van a ser cuatro.

El día 26 lo sabremos. Gracias por preguntar
 
Comentario:
Con un articulo como este deberían contratarte para las guías turísticas, sería mucho más divertido!!!!! Un besote!Ah! y como va su sobrinito??
 
Comentario:
Abeja-Maya...piensa que he vuelto a fallas jajaja

Además tengo cierta tendencia a los accidentes extraños, así que para mi no sólo las fallas son un peligro. Cualquier cosa lo es, mi penúltima lesión fue al quitarme unas botas y no por eso voy descalza, así que un tímpano roto no me iba a impedir ver la mascletá
 
Comentario:
Yo estube un año en las fallas, asi como en otras fiestas costumbristas de mierda de este país de pillos y vividores, lo de homo valencianus es apropiado realmente, los homosansebastianus también son la ostía, por no decir las aborrecibles y estúpidas fiestas de semana santa, eso nos convierte en homoespañolus gilipollus....
 
Comentario:
No he tenido nunca la posibilidad de asistir a las fallas y me gustaría, aunque después de leer tu post de hoy y el del año pasado se me están pasando un poquito las ganas.
Y respecto a la conducción, he estado un par de veces por allí y yo también tengo que reconocer que conducen un poquito mal.

Un besazo y espero que no te duelan mucho los oidos.
 
Comentario:
Mira que estuve buscando en cada mascletá alguien con tapones en los oídos y un traje ingnífugo y nada!! :)
Espero que lo hayas pasado bien!
No