Una cita cada 10 años...
Yo trabajaba para la Ibense Bornay. Tenía vacaciones, así que decidí ir una semana a Almería ver a mi prima Alicia con la que siempre me he llevado genial. Pasamos una semana divertidísima, cada día ibamos a una playa distinta y por la noche salíamos de copas.
En el último bar donde estuvimos tomando la última copa, la última noche, hice una locura de las mías. Ya casi nos ibamos, pero me fijé en un chico que había al final de la barra que me pareció monísimo. Como ya nos ibamos y a la mañana siguiente tenía que coger el tren, me parecía una tontería intentar siquiera hablar con él, pero me pareció gracioso tirarme un farol. Llamé al barman, le di mi tarjeta de visita y le dije: -ves a aquel moreno de allí?, pues cuando yo me vaya, esperas un minuto, le pones un chupito y cuando te pregunte quien le ha invitado, le das esta tarjeta...
A la mañana siguiente hago las maletas y me subo al tren. Cuando ya, ni me acordaba del asunto, llega un sms a mi móvil: -Hola, soy Alberto, el chico del bar al que invitaste... Pasé las 6 horas de tren intercambiando mensajes y cuando llegué a casa ya estábamos planeando como vernos. Me quedaba una semana de vacaciones asi que las pedí y volví a Almería. Solo pasé con el tres de los 7 días, porque la historia terminó torciendose un poco, pero en el fondo fue divertido y con semejante aventura tampoco llevaba muchas espectativas.
Exactamente diez años más tarde, ni un día más y ni uno menos, decido ir con Anita Dinamita y con Melo el Aliciado a ver a mi prima Ali, como en los viejos tiempos. Esto fue la semana pasada y creo, que me he reído más en esos siete días que en los últimos cuatro años juntos. Fuimos cada día a una playa diferente y cada noche a cenar o de copas... y la última noche, en el último bar, tomando la última copa... a ver si adivináis a quien me encontré?
-No me puedo creer que seas tú, cuándo te vas?
-Lo que no te vas a creer es que me voy ya...
Me dijo un montón de cosas que me encantó oir, pero que prefiero no creer (por cuestiones de firewall canalla) y me preguntó si podía venir a Sanlúcar a verme... y como hace diez años, desoyendo todos mis instintos de conservación, le dije que me gustaría mucho.
Hace como un millón de años que no doy segundas oportunidades, pero supongo que hasta yo me canso de ser tan canalla.
Dice que no se va a hacer esperar, vendrá el finde que viene. Yo ya tengo planes, el viernes nos subiremos a un barco donde tomaremos copas mientras contemplamos la puesta de sol y el sábado, carreras de caballos en la playa y fiesta en el hipódromo. Mal no pinta, a ver que pasa...
En el último bar donde estuvimos tomando la última copa, la última noche, hice una locura de las mías. Ya casi nos ibamos, pero me fijé en un chico que había al final de la barra que me pareció monísimo. Como ya nos ibamos y a la mañana siguiente tenía que coger el tren, me parecía una tontería intentar siquiera hablar con él, pero me pareció gracioso tirarme un farol. Llamé al barman, le di mi tarjeta de visita y le dije: -ves a aquel moreno de allí?, pues cuando yo me vaya, esperas un minuto, le pones un chupito y cuando te pregunte quien le ha invitado, le das esta tarjeta...
A la mañana siguiente hago las maletas y me subo al tren. Cuando ya, ni me acordaba del asunto, llega un sms a mi móvil: -Hola, soy Alberto, el chico del bar al que invitaste... Pasé las 6 horas de tren intercambiando mensajes y cuando llegué a casa ya estábamos planeando como vernos. Me quedaba una semana de vacaciones asi que las pedí y volví a Almería. Solo pasé con el tres de los 7 días, porque la historia terminó torciendose un poco, pero en el fondo fue divertido y con semejante aventura tampoco llevaba muchas espectativas.
Exactamente diez años más tarde, ni un día más y ni uno menos, decido ir con Anita Dinamita y con Melo el Aliciado a ver a mi prima Ali, como en los viejos tiempos. Esto fue la semana pasada y creo, que me he reído más en esos siete días que en los últimos cuatro años juntos. Fuimos cada día a una playa diferente y cada noche a cenar o de copas... y la última noche, en el último bar, tomando la última copa... a ver si adivináis a quien me encontré?
-No me puedo creer que seas tú, cuándo te vas?
-Lo que no te vas a creer es que me voy ya...
Me dijo un montón de cosas que me encantó oir, pero que prefiero no creer (por cuestiones de firewall canalla) y me preguntó si podía venir a Sanlúcar a verme... y como hace diez años, desoyendo todos mis instintos de conservación, le dije que me gustaría mucho.
Hace como un millón de años que no doy segundas oportunidades, pero supongo que hasta yo me canso de ser tan canalla.
Dice que no se va a hacer esperar, vendrá el finde que viene. Yo ya tengo planes, el viernes nos subiremos a un barco donde tomaremos copas mientras contemplamos la puesta de sol y el sábado, carreras de caballos en la playa y fiesta en el hipódromo. Mal no pinta, a ver que pasa...
Síndrome postvacacional...
Estoy sentada en mi mesa de la oficina. Es mi primer día de trabajo tras las vacaciones. Ayer a estas horas estaba tirada en una playa de aguas cristalinas en Almería, donde he pasado la semana más divertida del verano. También he pasado unos días en Caños de Meca y el resto en Sanlúcar.
No me he comido ni un colín. El chico que conocí en feria y que me alteró el corazón científico resultó ser más soso y más parao que el freno de un barco por lo que enseguida perdí las ganas y la ilusión.
Pero lo de esta última semana en Almería... me he reído más que en los 4 últimos años juntos. He hecho de Celestina y me ha salido genial, hemos hecho una ruta de playas alucinantes y he convivido con gente maravillosa. Además, me ha pasado algo digno de un guión de Almodovar, pero eso lo dejo para otro post que si encuentro un poco de tiempo, intentaré escribir esta tarde.
No me he comido ni un colín. El chico que conocí en feria y que me alteró el corazón científico resultó ser más soso y más parao que el freno de un barco por lo que enseguida perdí las ganas y la ilusión.
Pero lo de esta última semana en Almería... me he reído más que en los 4 últimos años juntos. He hecho de Celestina y me ha salido genial, hemos hecho una ruta de playas alucinantes y he convivido con gente maravillosa. Además, me ha pasado algo digno de un guión de Almodovar, pero eso lo dejo para otro post que si encuentro un poco de tiempo, intentaré escribir esta tarde.