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Acerca de
Y la cabeza sigue dando vueltas. Y cada vuelta que da, encuentra un motivo para dar otra. Con el impulso de las dudas y el propósito de elegir lo correcto ¿y eso que es? Muchas veces se detiene a inventar historias, dejando la mía a medio escribir. No sé qué haría yo sin mi cabeza. Donde la vida es más interesante que fuera de ella.
Sindicación
 
Lo que no me pase a mí...


Que levante la mano quien tenga un ordenador que se puede ver desde la cama, en posición horizontal...
 
The job that ate my brain

Mañana es el día. O eso creo, porque nadie se ha dignado a decirme qué va a pasar conmigo. Si todo va como se espera, mañana es el día en el que van a llevar a cabo la "evaluación" de los puestos de trabajo. Y entre ellos el mío, espero. Mala señal sería lo contrario.

Después de casi diez meses en la empresa, en este momento, me veo más fuera que dentro. Quien me conozca me habrá visto pasar de los primeros meses donde estaba convencido de trabajar en la mejor empresa del mundo a la actualidad, donde el futuro es negro, negro. O por lo menos, no tan claro como lo veía antes.

¿Y qué ha cambiado desde entonces? Bueno, sería pretencioso por mi parte creer que sé más que los que llevan la nave, pero mi impresión particular es que, si en estos momentos mi división está al borde de la desaparición, es porque quién tenía que tomar las decisiones no las ha tomado bien, o que todo forma parte de un plan premeditado para dejar una parte de la actividad. El caso es que estamos sufriendo un terremoto, y no parece que nadie haga nada por evitarlo.

Resumiendo: en estos momentos soy creativo junior de la división de marketing relacional (ya les gustaría a ellos) de un grupo multinacional líder en el sector de la hotelería y los servicios empresariales. Un puesto que, en principio, no estaría nada mal, si no fuera por varios detalles:

1.- No tiene mucho que ver con mi especialidad (se supone que soy Master en Marketing), con lo cual, está por ver la validez de la experiencia que estoy cogiendo.
2.- Según mi contrato, soy "auxiliar administrativo". Estoy empezando a descubrir el significado de contrato basura. Tal vez mañana me den una sorpresa y esto cambie, pero no soy muy optimista.
3.- Mi estabilidad económica depende de tener un salario algo mayor que el que tengo ahora. Por el momento he ido bien, pero me gustaría poder llegar a fin de mes sin el agua al cuello.
4.- Como ya he dicho, temo que cualquier día mi división deje de ser interesante para la empresa y se la carguen. Hace poco pensaba que no iba a dejar que se la cargaran, que hasta lucharía por ello. Hoy día, me he dado cuenta que ese esfuerzo no valdría de nada. Las decisiones vienen de tan arriba, que quien las toma no se iba a preocupar de unos pobres curritos y sus absurdas ideas sobre cómo hacer que las cosas funcionen.
5.- En el caso de que todo fuera bien, empiezo a pensar que este trabajo acabaría por encasillarme. Si algún día me quiero dedicar al marketing en serio, decir que tengo x años de experiencia como creativo, no ayuda mucho. Puede ser el momento de dar el salto a otras funciones, que creo que no desarrollaré en esta empresa.

Aún así, no están las cosas como para tirar un contrato indefinido. Además, aún me divierto haciendo lo que hago, sigo sintiendome útil en mi puesto, y sé que estoy haciendo cosas de valor. Otro tema será que estas luego se valoren. De momento, mañana es mi evaluación, o eso creo...
 
Cinco lobitos...
Bueno, visto que el público pide que actualice, voy a intentarlo. Permitidme que me sirva otro Jack Daniels antes de continuar...

Glop, glop, glop...

Ya.

Y lo que pasa es que, útimamente, me da mucha pereza ponerme delante del teclado. Vale, ahora vendrá quién yo me sé y me dirá que puede demostrar que me paso todas las tardes delante del portátil. Pero no es lo mismo... para actualizar el blog, necesito algo más. ¿Inspiración? Puede ser ¿Temas interesantes? Los tengo, o eso creo. Aunque supongo que el tema es de la imaginación, que se queda cada día en el ordenador del curro. Ese sí es un tema divertido. El curro. Pronto podré actualizar contándolo. Esta semana que entra será decisiva... espero.

Y visto que no se me ha hecho invitación oficial a lo de los hábitos... pues me tomo yo la libertad de hacerlo, que ando escaso de temas. Así que, aunque no los queríais oir, ahí van:

MIS CINCO HÁBITOS EXTRAÑOS (o no tanto)

PRIMERO:

SIempre ando mirando al suelo. Supongo que andar me debe aburrir mucho, porque suelo hacerlo de una forma un poco extraña. Procuro evitar pisar las tapas de alcantarilla, o su prolongación. Y si, encima, las baldosas son de colores diferentes, me paso las horas muertas pisando sólo las de un color.

SEGUNDO:

Tengo el record mundial de quedarme dormido viendo películas. Da igual que esté poco o muy cansado. En torno al 40% de las películas que me pongo, tengo que verlas en más de una vez. Mi mejor marca es quedarme dormido con un corto de 15 minutos.

TERCERO:

Soy un obseso de los post-it. A pesar de que casi nunca me suelo olvidar de nada, tengo la manía de apuntarme todo lo que tengo que hacer, y dejarmelo delante del ordenador. Una vez utilizados, los pego debajo de una leja de la estantería. Ya debo tener más de cuarenta colgando.

CUARTO:

Me encanta bajarme películas frikis, que luego nunca veo. La mejor de la colección: Lemonade Joe, un musical checoslovaco ambientado en el lejano oeste.

QUINTO:

Lo primero que hago nada más llegar a casa es encender el ordenador, y a cada momento estoy encima de él. Aunque sean las cinco de la mañana de un sábado. La mayoría de las veces, para no hacer nada. Además, suelo ser muy metódico. Tengo en Favoritos las páginas que suelo visitar. Primero una, luego otra, y así... casi nunca me salgo del programa. Una vez hecho el recorrido de rigor, me quedo un rato pensando qué carajo hago a continuación.

y SEXTO:

Muy pocas veces hago lo que hace el resto de gente. Que todos ponéis cinco hábitos raros, pues yo pongo seis.


Y este es el Finisterre del cuestionario sobre hábitos. Más allá de aquí, no hay nada. No paso el testigo, porque las pocas personas a las que sigo ya lo han hecho.
 
Cazado

Sábado. Seis de la mañana. Me dispongo a subir los setenta y cuatro escalones que me llevan a casa. Cuando faltan cincuenta y cuatro, no puedo evitar la risa floja. Ha sido una buena noche, y algo vuelve a mí, que me hacer reir. Cuando faltan ocho escalones saco las llaves del bolsillo. Cuando no falta ninguno abro la puerta. Demasiado tarde, me doy cuenta que hay alguien despierto. Tal vez en el baño. Me detengo un momento, intentando recomponer mi gesto, buscando en vano un disimulo para no hacer notar mi estado.

¡Blam! Malas noticias. Justo cuando paso por delante del cuarto de baño, mi madre asoma la cabeza. "¿Ya has venido? Espero que no te hayas ido muy lejos con la que ha caído."

- No - digo atropelladamente - he estado por aquí, donde siempre.

- ¿Donde siempre? ¿No te ibas a Alicante? - esta memoria fotográfica, que no deja pasar una.

- Ya, pero hemos visto como llovía y hemos pensado que mejor quedarnos en Elche. - Intento no mirarla a los ojos y pasar por delante, camino de mi dormitorio. "Esto a mi hermano no le pasaba - pienso -, como dormía en la habitación de fuera..."

- Un momento - pregunta del millón - ¿Has bebido?

- Pues sí, - maldita sea, ¿por qué me tiene que conocer tan bien? - Un poco.

- ¿Un poco? ¿un poco? Haz el favor de mirarme a la cara.

De perdidos al río. Me giro hacia ella, sabiendo sin verla que está poniendo su cara de "Mira-si-lo-sabía-yo".

- ¡Tú a mí no me engañas! ¡Tú vienes sobrio! - infalible, como siempre - ¿Se puede saber en qué discoteca has estado?

- Ya te lo he dicho, donde siempre.

- ¿Y a qué clase de discotecas vas que no te has puesto ni un poco ciego? Porque la cara que llevas no es de haber acabado con las existencias de ron, precisamente...

Llegado a este punto, pueden más mis ganas de irme a la cama que las de ocultar la verdad, y mi defensa se viene abajo. "Vale. Nos hemos aburrido y nos hemos ido a casa de [...] a ver una película."

- ¿A casa de [...]? No, si ya me parecía. ¿Y con quién más has ido, que yo me entere?

- Pues con [...] y con [...]

- ¿No será que habéis ido con unas amigas aprovechando que no están los padres de [...] en casa?

Lo que me faltaba. No basta con no pillar, si no que encima le tengo que dar explicaciones a mi madre. - Que ya te he dicho que fuimos a ver una película.

- Anda que vaya tres estáis hechos... Mira que me tienes contenta. Anda, tira para tu cuarto. Y ya hablaremos tú y yo de lo que piensas que está bien y lo que no con tu edad. Que a este paso, voy a tener nietos a los ochenta años.

Abochornado, entro en mi cuarto y me acuesto. Mientras, me pregunto por qué mi madre no será como las demás madres. Preocupada por que su hijo no caiga en las drogas, ni en las bandas juveniles, los traficantes de órganos...Pues no, ahora le ha dado por la perpetuidad de la especie. Claro, es lo malo de ser hijo único y que tus primos estén procreando como conejos. Que tu madre no tiene nietos de los que presumir con sus cuñadas...
 
Cambio de disco

Mientras escribo mi (este año más larga que nunca) carta a los Reyes Magos, y como sé que hasta la semana que viene no voy a actualizar y que cuando lo haga, no va a ser nada interesante, he pensado que por lo menos, cambio el hilo musical.

Nada de canciones navideñas. Esta es una que viene muy al pelo: "Trashed", de Skin. Casi siempre consigue levantarme el ánimo. A ver si ahora lo hace también...

Que seáis buen@s, y los Reyes os traigan lo que hayáis pedido...