Un café con leche, por favor.
- ¡Carmen, un café con leche, por favor!
Esta es una de mis primeras frases cada mañana. Nada más llegar al trabajo, voy a a tomar mi café con leche o cafelito, como normalmente lo llamo. No sé si el efecto es placebo o real, pero siento que necesito mi café para poder funcionar.
Y cada mañana, ahí está Carmen, con su sonrisa, sus despistes y su buena cara. Carmen es una mujer de unos 50 y algo años. Le encanta arreglarse y viene siempre maquillada, peinada a la última y bien vestida. Es importante muchas veces sentirse guapo.
En el tiempo de servir susodicho café nos hemos contado parte de nuestras vidas.
Esta mañana, como una mañana más, le pregunté por los resultados de unas pruebas médicas que se hizo a raíz de un cáncer por el que estuvo un año de baja. Feliz, me respondió que estaba bien, o por lo menos, hasta dentro de tres meses que tenía que volver para otra revisión. Entonces, se volvió para hacer el café y me dice: "Así que, por ahora, ¡tres meses más que estoy por aquí! " y a continuación soltó un risa.
Lo primero que se me vino a la mente es "qué fuerte es esta mujer". Creo que es una buena actitud que se puede adoptar frente a una enfermedad como el cáncer. O quizás la actitud que todos debemos tener frente a la muerte.
De todas maneras, es una actitud admirable.
Un abrazo para todos.
Esta es una de mis primeras frases cada mañana. Nada más llegar al trabajo, voy a a tomar mi café con leche o cafelito, como normalmente lo llamo. No sé si el efecto es placebo o real, pero siento que necesito mi café para poder funcionar.
Y cada mañana, ahí está Carmen, con su sonrisa, sus despistes y su buena cara. Carmen es una mujer de unos 50 y algo años. Le encanta arreglarse y viene siempre maquillada, peinada a la última y bien vestida. Es importante muchas veces sentirse guapo.
En el tiempo de servir susodicho café nos hemos contado parte de nuestras vidas.
Esta mañana, como una mañana más, le pregunté por los resultados de unas pruebas médicas que se hizo a raíz de un cáncer por el que estuvo un año de baja. Feliz, me respondió que estaba bien, o por lo menos, hasta dentro de tres meses que tenía que volver para otra revisión. Entonces, se volvió para hacer el café y me dice: "Así que, por ahora, ¡tres meses más que estoy por aquí! " y a continuación soltó un risa.
Lo primero que se me vino a la mente es "qué fuerte es esta mujer". Creo que es una buena actitud que se puede adoptar frente a una enfermedad como el cáncer. O quizás la actitud que todos debemos tener frente a la muerte.
De todas maneras, es una actitud admirable.
Un abrazo para todos.
Comentario:
Su secreto consisten en que ella no toma del café que sirve... yo ya tengo cirrosis hepática.
Comentario:
La sonrisa es la mejor píldora contra los dolores y preocupaciones del alma. Una actitud admirable.
Besos wapo
Besos wapo





