¿En qué consiste ser mayor?
Cuando estaba en el primer cole de todos los coles, es decir, el primer curso de la guardería, el edificio de los más pequeños se encontraba aparte del resto y la puerta de acceso era también pequeña, como nosotros. Recuerdo cuando por fin pasé al segundo curso y salía por la puerta de “los mayores”. ¡Qué emoción chicos! “Mamá, mamá, recuerda que ahora cuando vengas a buscarme, salgo por la puerta de los mayores”. Mi madre casi lo tiene en la memoria más que yo y se encarga de decírmelo de vez en cuando.
Luego vino la primaria y siempre miraba a los mayores con un halo de madurez, físicamente más grandes que yo (obviamente) y siempre me preguntaba cuándo sería yo como ellos.
Pues el tiempo transcurrió, desde luego, y en algún momento debí de ser cómo aquélla imagen que yo tenía de los niños grandes. Pero ese momento pasó desapercibido en mí, ni me di cuenta. Ni aún cuando estaba en el curso antes de la universidad, me sentí como “de los mayores”.
Y aún ahora, si me miro a mí mismo, no me veo como una persona mayor. Tendré que pasarme por algún cole para que me lo hagan notar los niños con esas frases tan sabias de “señor, señor, ¿me pasa la pelota?”
Entonces, ¿en qué consiste hacerse mayor? Esa frase que se hizo un hueco en mi cerebro y me repetía cuando era peque. Quién no ha dicho "de mayor quiero ser médico", para acabar con 28 años y mareándote cada vez que se ve un nano metro cúbico de sangre. Desde luego, es de cajón que trabajo, vivo fuera de casa de mis padres, ¡¡¡¡sexo!!!!, viajo a mi antojo (o mejor dicho, al de mis ahorros) y se puede decir que soy independiente. Aún me cuesta verme con hijos, pero si de repente los tuviera, al pie del cañón que estaría. También, cuando pienso en qué habían hecho mis padres con mi edad me siento un poco confundido. Ya estaban casados, con su piso comprado y mi hermano entre los brazos. Pero también pienso que ellos, al mirarse a sí mismos, se verían como aquéllos chicos pequeños o adolescentes y la vida, simplemente, la vas tomando tal y cómo viene sin plantearte en cada momento lo mayor, menor o maduro que eres.
Particularmente, y es algo que no sé si me gusta o me disgusta, me he fijado en que mi hacerme mayor me hace más impaciente, un poco menos tolerante a pequeños rarezas de mis congéneres e incluso un poco peor persona. Pero, y ahí está el quid de la cuestión, me inclino a pensar que no me disgusta del todo. ¡Ay!, es un poco raro de explicar, pero también le doy menos importancia a ciertos comentarios de la gente y en general, llevo un tiempo flotando en una especie de éter aristotélico. Un poco decepción, todos estos años para llegar a ser mayor, y resulta que, por ejemplo, me cambian un milímetro los planes de cualquier cosa y me bloqueo. ¿Es eso ser mayor? Jejejee, bueno, no lo sé, pero ahí seguimos, con humor.
Un abrazo para todos y feliz semana.

Luego vino la primaria y siempre miraba a los mayores con un halo de madurez, físicamente más grandes que yo (obviamente) y siempre me preguntaba cuándo sería yo como ellos.
Pues el tiempo transcurrió, desde luego, y en algún momento debí de ser cómo aquélla imagen que yo tenía de los niños grandes. Pero ese momento pasó desapercibido en mí, ni me di cuenta. Ni aún cuando estaba en el curso antes de la universidad, me sentí como “de los mayores”.
Y aún ahora, si me miro a mí mismo, no me veo como una persona mayor. Tendré que pasarme por algún cole para que me lo hagan notar los niños con esas frases tan sabias de “señor, señor, ¿me pasa la pelota?”
Entonces, ¿en qué consiste hacerse mayor? Esa frase que se hizo un hueco en mi cerebro y me repetía cuando era peque. Quién no ha dicho "de mayor quiero ser médico", para acabar con 28 años y mareándote cada vez que se ve un nano metro cúbico de sangre. Desde luego, es de cajón que trabajo, vivo fuera de casa de mis padres, ¡¡¡¡sexo!!!!, viajo a mi antojo (o mejor dicho, al de mis ahorros) y se puede decir que soy independiente. Aún me cuesta verme con hijos, pero si de repente los tuviera, al pie del cañón que estaría. También, cuando pienso en qué habían hecho mis padres con mi edad me siento un poco confundido. Ya estaban casados, con su piso comprado y mi hermano entre los brazos. Pero también pienso que ellos, al mirarse a sí mismos, se verían como aquéllos chicos pequeños o adolescentes y la vida, simplemente, la vas tomando tal y cómo viene sin plantearte en cada momento lo mayor, menor o maduro que eres.
Particularmente, y es algo que no sé si me gusta o me disgusta, me he fijado en que mi hacerme mayor me hace más impaciente, un poco menos tolerante a pequeños rarezas de mis congéneres e incluso un poco peor persona. Pero, y ahí está el quid de la cuestión, me inclino a pensar que no me disgusta del todo. ¡Ay!, es un poco raro de explicar, pero también le doy menos importancia a ciertos comentarios de la gente y en general, llevo un tiempo flotando en una especie de éter aristotélico. Un poco decepción, todos estos años para llegar a ser mayor, y resulta que, por ejemplo, me cambian un milímetro los planes de cualquier cosa y me bloqueo. ¿Es eso ser mayor? Jejejee, bueno, no lo sé, pero ahí seguimos, con humor.
Un abrazo para todos y feliz semana.

Comentario:
Hacerse mayor es acumular experiencias. Y el reto es convertir esa experiencia en sabiduría.
I hope you are enjoying these days. Abrazo. Joaquin
I hope you are enjoying these days. Abrazo. Joaquin
Comentario:
A veces pienso que estamos en una segunda adolescencia, si es que alguna vez abandonamos la primera, con nuestro cuerpo revolucionado y nuestros sentimientos confusos, buscando nuestro sitio, antes por oposición al mundo, ahora intentando que el mundo no nos haga daño. ¿A tí nunca te dolieron los huesos al crecer? Ahora lo que duele no se ve en una radiografía, pero se hace patente, y nuestro malestar se expresa en los milímetros que necesitamos que no nos toquen para mantenernos en nuestro sitio.





