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Donde cuento cuentos
Pensamientos al aire para compartir :-)
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Pues soy Óscar, una personita más por aquí, con las alegrías y las preocupaciones de todos, pero con cierta tendencia a compartirlas.
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Familia - Family
Call it a clan, call it a network, call it a tribe, call it a family. Whatever you call it, whoever you are, you need one. ~ Jane Howard

Ayer me llamó mi tío Juanjo para hablar conmigo y casi no pudimos terminar la conversación, porque solo de oírme se emocionó y se puso a llorar. Mi tío es así de tierno. Es un hombre grandote, con una cojera que desde los tres años le impidió mover una de las piernas, pero que no le paró de hacer nada de nada y creo que le dió si cabe más fuerza interior. El así mismo se llama "El Cojo" y siempre que hablo con él y le preguntó "qué tal" me responde que "últimamente cojea". Es muy gritón y tiene un pronto que puede ser bueno o malo, pero es la persona más tierna que he conocido, con un corazón de oro. Como yo también soy un gritón y tengo muy mal pronto, hemos tenido más de una discusión cuando era niño, pero más de una vez, él terminaba llorando, con lo que imaginaos lo mal que me sentía.

Desde que tuve 3 años, he pasado los veranos enteros con mis tíos, mis primos y mi ya fallecida abuela en el pueblo. Mis padres y mi hermano se solían quedar en Madrid o ir al pueblo de mi padre. Yo siempre sentí debilidad por Cobeta y mi familia de allá.
Mis tíos tienen una tienda, la única en muchos kilómetros a la redonda, con lo que siempre me tocaba echar un mano. Cuando era muy pequeño, no lo entendía, y mi única ilusión era que me dejaran salir con mis amigos. Pero poco a poco, fui asumiendo como mi obligación el trabajar por las mañanas en la tienda y luego disfrutar de las tardes, que eran enteramente mías.

A mí siempre me encantó trabajar en la tienda. Hablar con unos y con otros, que me contaran historias, pesar fruta, reponer, poner precios o enterarme de qué iban a comer cada una de las familias del pueblo. Supongo que tengo una parte cotilla, que hoy en día sustituyo con las idas y venidas de la Pantoja.

Y tengo tantos recuerdos de esos veranos inolvidables: el convivir en la tienda con mi tía, el ir y venir al mercado central a cargar fruta, las interminables charlas en en la cabina del camión, las bromas, el cambiar de "Cher" a "Manolo Escobar" en cuanto me descuidaba, el ir vendiendo de pueblo en pueblo de forma ambulante, el "Capurra" (que era un bar que yo odiaba y mi tío se empeñaba en ir a tomar café), la "Vitorina" (que era una mujer del pueblo, que pobre ella, pero era el blanco de todas nuestras bromas), el hacer pis en los caminos porque ya no aguantaba más o lo mucho que mi tío me chinchaba cuando me despertaba para ir a vender a las 7 de la mañana y yo ni podía abrir los ojos.

Mi tía Evelia es una mujer que pasó una infancia muy dura y que salió adelante a base de trabajar y trabajar. Ella siempre me consentía, sobre todo en cuestión de comida, eso sí, en contra de mi prima Inma, que ahí estaba para ejercer la parte de disciplina y mano dura.
Recuerdo un verano, yo tendría 5 años, que no quería comerme las judías verdes. Mi tía me dijo que me hacía un huevo frito, pero mi prima, firme e inamovible, dijo que hasta que no me comiera las judías verdes no iba a comer nada más. Yo me levanté de la mesa y me fui, y cuando volví a la hora de la merienda, ni corta ni perezosa, cogió un trozo de pan, lo abrió en dos y metió el plato de judías. Así que me las tuve que comer ... Por eso ahora, cuando veo cómo sus niños no se comen la comida y ella les consiente, me pongo malísimo. Debe ser que no le gusta el resultado que dio en mí jajaja

Y todo esto es lo que ha creado ese vínculo tan especial con mis tíos, que compruebo cada vez que voy a verlos, en cómo se les ilumina el rostro y la expresión de felicidad en sus caras.
Y cada vez que me llaman aquí a Sydney, me hacen el sobrino más feliz del mundo.

Así que desde aquí, un besote para mis tíos, mi tía Evelia y mi tío Juanjo.

Esta es una foto de parte de mi familia en una de las últimas celebraciones, el bautizo de la hija de mi primo. Pero no busquéis a mis padres ni a mi hermano, que como siempre se perdieron la foto familiar. Yo tomé la foto y por eso no estoy. El de la silla de ruedas es mi tío, y la mujer de la derecha del todo, mi tía. Hay más tíos y tías repartidos por la foto, pero ya los presentaré otro día :-)




 
Comentario:
Hacía dias que no entraba y me he encontrado muchas andanzas nuevas de nuestro osqui :-) y ahora también de Moni....

Me ha encantado. Besos a todos y pasadlo bien en el norte viendo tiburones y corales.




 
Comentario:
Oscar: qué importante es la familia. Y todavía te das más cuenta de ello cuando hay problemas, y ellos te envuelven para protegerte. Me ha encantado tu descripción de algunos momentos de tu infancia junto a los tuyos. abrazo
No